UNA CIUDAD ABIERTA

UNA CIUDAD ABIERTA

Julián Meneses se liberó del pañuelo que le tapaba los ojos y se sorprendió al verse enfrente de una pared de agua, que casi le rozaba el cuerpo. El agua le llegaba hasta los tobillos y sus compañeros, quienes le sujetaban ambas manos, estaban igual que él.

25 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

Uno se siente impotente al verse en medio de tanta agua, pero a la vez se relaja , cuenta Meneses.

Meneses y sus demás compañeros de teatro de la Universidad de Antioquia habían ido para adelantar ejercicios de sensibilización ante aquella pared de agua, conocida como La Puerta Urbana. Un nuevo espacio lúdico, recreativo y cultural ubicado en la entrada del Parque de los Pies Descalzos.

Este proyecto de Empresas Públicas de Medellín (EPM, que se comenzó a construir en junio del año pasado, fue inaugurado el pasado 12 de febrero. La Puerta Urbana consta de una plazoleta al aire libre y una zona de agua y arena Como su nombre lo indica este lugar simboliza no solo la entrada al Parque sino también a la ciudad, que está abierta a habitantes y foráneos , explica Karol Cossio. Este licenciado en educación física, desde hace un año y medio es parte del grupo de educadores guías que orientan a los visitantes del Parque de los Pies Descalzos y ahora a los de la Puerta Urbana, como Meneses y sus compañeros.

Cossio, junto con 15 educadores guías, realiza recorridos a los que visitan las instalaciones del Parque y sus alrededores. Lo hace de manera gratuita todos los días de la semana. La Puerta Urbana es un espacio para que el hombre se encuentre a sí mismo e interactúe con los demás y con la naturaleza. Por eso nosotros los guiamos por el Parque, realizando una serie de actividades para que se relajen, mediten y descansen , afirma.

Alba Lía Buriticá visitó con su esposo e hija La Puerta Urbana en búsqueda de un lugar para descansar y relajarse. Mientras la pequeña jugaba en la arena a cubrirle los pies a su papá, Buriticá se dedicaba a caminar con los pies descalzos para entrar en contacto con la naturaleza.

Este lugar es como un oasis en medio del desierto. De un momento a otro pasa uno del centro congestionado de la ciudad a la calma y la paz que se respiran en este sitio , afirma.

Mientras ella continúa caminando sobre la arena y Meneses mira estupefacto la pared de agua que se levanta ante sus ojos, un grupo de niños comienzan a chapucear.

La Puerta Urbana está abierta a todos de manera gratuita. Allí no se excluye a los pequeños que viven en la calle. Ellos saben que tienen que venir limpios y sin drogas ni alcohol. Niños y adultos pueden usar el área de agua, pues fue construida para soportar el uso continuo , explica Cossio.

Y aunque hay algunos que visitan La Puerta Urbana pero le huyen al agua que le da vida a este lugar, por más que corran a refugiarse en la plazoleta, la fuerte brisa continua que sopla en el lugar los baña con pequeñas gotas que caen como lluvia sobre sus cuerpos.

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