PURO CHICÓ, PURA EMOCIÓN!

PURO CHICÓ, PURA EMOCIÓN!

Y no paraba de llover y no paraba el Chicó bogotano de atacar y no paraban de gritar los 5.000 hinchas del Patriotas tunjano por su equipo que estaba en la final y no paraban de hacer fuerza los 2.000 fanáticos bogotanos por un golecito...

30 de noviembre 2003 , 12:00 a.m.

El tiempo frenó ayer en el estadio Alfonso López de la Universidad Nacional cuando el reloj era una yaga abierta en las muñecas: a los 46 minutos y 51 segundos del segundo tiempo Luis Yáñez, delantero del Chicó, hizo que la pelota parara en la red. Fue el 3-2 con el que se detuvo un partido que fue un viaje en montaña rusa, lleno de vértigo, de vacíos en el estómago, de alaridos, piel erizada y pelos de punta.

Al diablo se fue el aburrimiento que, por costumbre, produce ir a ver fútbol a El Campín. Por fin volvió la emoción echa pelota a una Bogotá que ayer se parecía más a Tunja dentro de los muros blancos del estadio universitario. El Aguante Sur Patriotas -la única barra brava del mundo con guacharaca, acordeón, ruanas de lana y sombreros campesinos- se tomó la tribuna e impuso su ley de papel picado, gritos, pancartas y cantitos. Era una diminuta Tunja de aguacero y frío, era un Boyacá chiquito de cielo gris y sumercé.

El estadio olió a cancha de tejo al estallar la pólvora cuando Nelson Gómez, con un golazo, abrió la puerta de la final para Patriotas. Señores soy de Patriotas desde la cuna , cantaban al raspar de la guacharaca que no dejó su chaca-chaca ni cuando empató Chicó, con Diego Salazar. El 1-1 todavía tenía a los tunjanos en la final del Torneo de Ascenso. Mientras tanto, los cachacos del Chicó hacían fuerza pasito, ya que ni la ensordecedora corneta de aire de uno de sus fanáticos sonaba: una emisora que llegó de Tunja hizo desconectar el aparato.

La emoción plena apareció bajó la lluvia. El partido dio una vuelta de 360 grados cuando Yáñez marcó el 2-1 para Chicó, a los 30 minutos. Esa pasión contenida estalló en la gradería, que se volvió un manicomio: Chicó era ahora el finalista. Pero la demencia duró poco. Gómez hizo raspar la guacharaca y volar las ruanas a los 39. Con el 2-2 el Aguinaldo boyacense .

Pero Yáñez volvió a caminar sobre las aguas al minuto 46 y 51 segundos. Gol y Chicó a la final de la B! Está a dos partidos de ser el tercer equipo bogotano en la A! Dejó de sonar la guacharaca tunjana y Chicó murió de la emoción en Bogotá y con aguacero, un día del cual tiene ya el recuerdo.

FOTO/Felipe Caicedo EL TIEMPO 1- El delirio de Chicó en tres tomas: el gol de tiro libre de Diego Salazar (izquierda), el 2-1 de Luis Yánes (centro) y el frenesí del 3-2 al final del juego.

2- El abrazo al héroe. Luis Yánez (sin camiseta) es felicitado por su compañero, Silvino Caicedo, al finalizar el vertiginoso juego de ayer.

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