TIRSO PENSABA MORIR DE VIEJO

TIRSO PENSABA MORIR DE VIEJO

Un mes despues del asesinato del candidato a la gobernación de Norte de Santander, Tirso Vélez, su esposa, Isabel Obregón Toscano, rompió su silencio. Vélez, miembro fundador de la ONG Redepaz, que busca promover soluciones negociadas a los conflictos, fue baleado el pasado 4 de junio en una calle de la capital nortesantandereana.

05 de julio 2003 , 12:00 a.m.

Un mes despues del asesinato del candidato a la gobernación de Norte de Santander, Tirso Vélez, su esposa, Isabel Obregón Toscano, rompió su silencio. Vélez, miembro fundador de la ONG Redepaz, que busca promover soluciones negociadas a los conflictos, fue baleado el pasado 4 de junio en una calle de la capital nortesantandereana.

Obregón, de 31 años, se encuentra fuera de Cúcuta recuperándose de los dos impactos de bala que le afectaron el colon y el glúteo izquierdo.

Acompañada de sus dos hijos intenta superar el vacío que le produjo el asesinato de su esposo, con quien vivió desde sus 16 años. Por eso decidió contar su versión de los hechos.

"La tarde de ese miércoles llegué de la alcaldía a su oficina y lo acompañé un rato y después de que él dialogó con unos amigos salimos como a las 6:30 a la calle.

Caminamos dos cuadras, por la avenida Sexta, para sacar el carro del parqueadero. De pronto, sentí por la espalda los disparos y alcancé a ver al sicario mientras nos atacaba.

Estaba muy cerca de nosotros, fue a quemarropa. Todo duró como 20 segundos. Yo traté de cubrir a Tirso con mi cuerpo y Mario (Mojica, amigo de Vélez que los acompañaba, quien recibió dos disparos) interpuso la agenda para evitar las balas".

La mujer, que trabajaba en la Alcaldía de Cúcuta, asegura que Tirso sólo atinó a cubrirse con las manos.

"Lo recuerdo cayendo indefenso. Yo le hablaba y él no me respondía. Le decía que se levantara, que lo amaba mucho y no abría los ojos", dice con voz entrecortada.

La viuda precisa que desconoce por qué mataron a Tirso: "El pensaba morir de viejo y escribiendo poesía".

Aunque dice que su esposo nunca le habló de amenazas, advierte que el 20 de mayo le envió una carta a la Policía y otra al DAS, solicitándole la asignación de una escolta.

En la misiva, Vélez aduce que como ex diputado, miembro del Consejo Nacional de Paz y candidato a la Gobernación, requería de seguridad personal.

Dos días después, Jorge Enrique Díaz, director seccional del DAS le respondió diciendo que el organismo sólo le podía brindar seguridad al Presidente de la República, a su familia, a los ministros y a ex presidentes.

La Policía nunca respondió la solicitud. Y un mes después del asesinato de este hombre público, las investigaciones de la Fiscalía no han arrojado resultado alguno.

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