Secciones
Síguenos en:
NO HAY EMPRESAS INTOCABLES

NO HAY EMPRESAS INTOCABLES

La filtración a la prensa de la escisión de Ecopetrol en dos empresas dio al traste con la oportunidad que ofrece la ley de facultades al Gobierno para reestructurar el Estado -próximas a vencerse- con el fin de meterle la mano a una entidad necesitada de profundos cambios. Para nadie es un secreto que el enorme potencial de esta empresa estatal se lo han devorado la burocracia y la ineficiencia. Quien hizo públicos los decretos que estaban cocinados consiguió armar el alboroto que obligó al Gobierno a posponer la reestructuración de la petrolera. Y decimos posponer porque más temprano que tarde Ecopetrol tendrá que someterse a una delicada cirugía.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
15 de junio 2003 , 12:00 a. m.

La filtración a la prensa de la escisión de Ecopetrol en dos empresas dio al traste con la oportunidad que ofrece la ley de facultades al Gobierno para reestructurar el Estado -próximas a vencerse- con el fin de meterle la mano a una entidad necesitada de profundos cambios. Para nadie es un secreto que el enorme potencial de esta empresa estatal se lo han devorado la burocracia y la ineficiencia. Quien hizo públicos los decretos que estaban cocinados consiguió armar el alboroto que obligó al Gobierno a posponer la reestructuración de la petrolera. Y decimos posponer porque más temprano que tarde Ecopetrol tendrá que someterse a una delicada cirugía.

El proyecto de decreto de 33 artículos dividía a Ecopetrol en dos: una Agencia Nacional de Hidrocarburos, que se encargaría del manejo de los contratos para explorar y explotar petróleo y gas a partir del 2004, y Ecopetrol propiamente dicha, que tendría la responsabilidad del transporte y la refinación del crudo y de los combustibles líquidos.

La propuesta de reestructuración que discutía la administración puede ser la más apropiada, como lo han demostrado las transformaciones que han hecho de sus empresas petroleras Brasil, China y Malasia. Puede que haya otros modelos y a lo mejor la necesidad de tomar acciones drásticas no sea tan urgente como lo fue en el caso de Telecom. Lo cierto es que el país no puede evadir la discusión de qué hacer con Ecopetrol para que gane en flexibilidad, competitividad y gestión. Lo que hoy hay es una empresa ingobernable por las relaciones con un sindicato poderoso y mal acostumbrado, que se ha opuesto de principio a fin a cualquier cambio que afecte sus intereses y privilegios.

No es de extrañar, entonces, que existan interesados en torpedear cualquier reforma de la estructura organizativa de Ecopetrol para restarle apoyo en la opinión pública. Ya que no fue posible hacerlo en uso de las facultades otorgadas y en medio del más absoluto sigilo, sería aconsejable explorar otros caminos. No sería mejor estudiar la reforma con calma, y con la transparencia del caso, en el Congreso? Nadie está hablando de privatizar a Ecopetrol. Se trata de resucitarla para ponerla a tono con las tendencias modernas de la industria petrolera del mundo entero.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.