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GUANTÁNAMO, UNA VERGUENZA

GUANTÁNAMO, UNA VERGUENZA

Dieciocho de ellos intentaron suicidarse; viven hacinados en pequeñas celdas, donde duermen, comen y alivian sus necesidades fisiológicas; pese a que las temperaturas pasan de los 35 grados, solo una vez por semana les permiten ducharse durante cinco minutos; algunos llevan detenidos más de un año y medio sin que existan acusaciones concretas contra ellos, y seguirán presos por tiempo indefinido...

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
21 de junio 2003 , 12:00 a. m.

Dieciocho de ellos intentaron suicidarse; viven hacinados en pequeñas celdas, donde duermen, comen y alivian sus necesidades fisiológicas; pese a que las temperaturas pasan de los 35 grados, solo una vez por semana les permiten ducharse durante cinco minutos; algunos llevan detenidos más de un año y medio sin que existan acusaciones concretas contra ellos, y seguirán presos por tiempo indefinido...

El gulag de Stalin en los años cuarenta? Alguna dictadura africana inmencionable? La China de la Banda de los Cuatro ? No. Es Guantánamo-2003, enclave colonial en la isla de Cuba, donde el gobierno de Estados Unidos concentra a los sospechosos de participar en actos terroristas internacionales tras el atentado de las Torres Gemelas. A medida que grupos de ellos quedan libres al probarse su inocencia, se conocen más detalles de lo que constituye una inaceptable aberración contra los derechos humanos. Como Guantánamo no está en territorio de Estados Unidos, el gobierno utiliza el campo de concentración a modo de limbo para aplicar perversiones jurídicas y malos tratos que repugnan a las leyes de la Unión Americana.

Los informes de antiguos prisioneros que han vuelto a sus hogares en Afganistán, Irán y Arabia Saudí tras meses de este túnel oscuro desdicen de la mayor democracia del mundo occidental. El Ejército de Estados Unidos reconoce que ha habido 28 intentos de suicidio entre los prisioneros en el último año y medio. Ninguno ha muerto, pero uno sufre daño cerebral irreversible. La situación es desesperada entre los 680 detenidos procedentes de cuarenta países del mundo, que viven su encierro con precaria asistencia jurídica y lejos de la protección de ONG de derechos humanos. La Cruz Roja ha instado al gobierno a modificar las severas condiciones de la detención y a aplicar el hábeas corpus a los presos. Merced a presiones de asociaciones de abogados, editoriales de prensa y entidades internacionales, una cuarentena de reos ha logrado salir del confinamiento. Sus relatos ocupan ahora las páginas de la prensa, y son estremecedores.

Llega a tal punto el abuso, que gobiernos incondicionales de George Bush, como el de España, se han permitido llamar la atención a su aliado. A los norteamericanos les falta la reflexión de que los Estados de derecho debemos combatir el terrorismo con las armas del derecho hasta el límite, no con Guantánamos , declaró la canciller española, Ana Palacio. En realidad, la actitud general del gobierno de Bush en Guantánamo y en la guerra ilegal contra Irak sí empieza a suscitar un debate interno de tipo ético que supera lo político y militar. Pensadores y comentaristas se preguntan si es tolerable acudir a cualquier medio para obtener determinado fin. Una reciente novela de Norman Mailer (El fantasma de Harlot) promueve este examen moral respecto a medios y fines del gobierno estadounidense. También algunos columnistas, como Maureen Dowd, de The New York Times, acogen la idea: Los demócratas quieren debatir si los Bush son del estilo de los fines justifican los medios , para hacer lo que se quiera y que los otros se las arreglen . Tal es la actual actitud de Washington pasada la guerra de Irak: es verdad que no aparecen las tales armas de destrucción masiva, pero fue muy bueno haber tumbado al dictador.

Por tratar de ganar la guerra contra el terrorismo, Bush puede estar sacrificando la relevancia ética de Estados Unidos. La encuesta mundial del Proyecto Pew muestra que Bush es la persona más impopular del planeta, y que la imagen de Estados Unidos arrostra probablemente su más baja cota de la historia. Resulta explicable. Un gobierno que ha montado el vergonzoso islote de Guantánamo aislado de la civilización y la ley- podrá encarnar el poder pero no la autoridad moral en el planeta.

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