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RENUNCIÓ POR AMENAZAS

RENUNCIÓ POR AMENAZAS

Las amenazas contra la vida del coronel (r.) Luis Barreto Salinas, director del Centro de Reclusión de Villavicencio, fue la principal causa para que renunciara a ese cargo.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
24 de junio 2003 , 12:00 a. m.

Las amenazas contra la vida del coronel (r.) Luis Barreto Salinas, director del Centro de Reclusión de Villavicencio, fue la principal causa para que renunciara a ese cargo.

Fue nombrado el 22 de marzo del año 2003 y renunció el 5 de junio pasado, pero hasta la semana pasada la dirección del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) le aceptó la dimisión y en su lugar nombró al capitán (r.) Darío Monroy, actual subdirector de la cárcel.

El coronel (r.) Barreto Salinas reveló a Llano 7 días, que renunció por las amenazas de que fue objeto por combatir el cobro de dinero por ingreso a la celda que hacen a los reclusos nuevos, suma que establecen dependiendo del perfil del preso que ingresa.

Al interior de la mayoría de las cárceles del país se dice que La planilla por cobro de esa plata tiene que ser repartida entre director, subdirector y algunas personas que intervienen en la asignación de los patios.

Lo grave de todo esto es que la junta de patios está integrada por director, subdirector, asesora jurídica, comandante de la guardia y por un profesional. Yo veo que sea muy difícil que uno se pueda poner de acuerdo con todas estas personas para repartirse 80, 100 o 200 mil pesos o más le que pidan al interno que ingresa aseguró el saliente director de la cárcel.

También se sabe que en las cárceles se establecen cacicazgos y en la de Villavicencio prácticamente está dividido en dos patios, el Colombia donde están los integrantes de las autodefensas y el Santander donde están los guerrilleros, y el que entra termina siendo absorbido por alguno de estos dos grupos, señaló.

El funcionario aseguró que también combatió el pago de peajes que, por dos mil o tres mil pesos, hacen algunos integrantes de la guardia a internos y visitantes por hacer favores como entregar una razón. También para permitir el ingreso de armas, teléfonos, licor y sustancias alucinógenas.

Para erradicar estos vicios, aseguró el coronel Barreto Salinas, en un centro de reclusión donde hay en promedio 1.300 presos, algunos de gran peligrosidad, y donde el personal de guardia es insuficiente, no supera 147 unidades, se cambiaron muchos esquemas de seguridad como identificar la guardia para que utilizaran su fichero, ejercer controles con el personal que ingresa a la cárcel, fijar horarios para los vehículos que ingresan a dejar víveres y elementos.

Como se tenían informaciones de miembros de la guardia que permitían el ingreso y porte de elementos prohibidos dentro de la cárcel y que de pronto tenían mucha afinidad con los internos, unas diez personas, entre guardias y personal civil, fueron trasladadas a otras cárceles. Lo ideal es que se hubieran ido de la institución, pero para hacerlo las condiciones son muy complicadas pues la guardia pese a que porta armas están sindicalizados , afirmó.

Sobre quien lo amenazó, el coronel Barreto Salinas aseguró: Usted sabe que las amenazas no las hacen a uno cara a cara, sino que utilizan el anónimo, el teléfono u otros medios .

GESTION.

El coronel (r) Luis Barreto Salinas, aseguró que en los tres meses al frente del Centro de Reclusión de Villavicencio, gestionado ante la empresa privada y optimizando el uso de recursos de la caja especial que se captan por las ventas que se generan dentro del establecimiento, producidas por la panadería, el almacén y por unos impuestos que se le cobran a los reclusos por realizar trabajos dentro del establecimiento, entre otros aspectos, se hicieron las siguientes gestiones.

La construcción de una malla para darle seguridad a los talleres y habilitar un sector como granja para que trabajen 15 internos. La adecuación técnica e higiénica de las instalaciones de panadería. Compra de 800 paquetes de aseo para reclusos y 11 niños hijos de internas. Se puso en funcionamiento la sección de fisioterapia y se reparó y reactivó la maquinaria de los talleres industriales. Se acondicionó y dotó de materiales una guardería para los hijos de las internas. Se acondicionaron las garitas. Con el apoyo de la Alcaldía de Villavicencio se inició el proceso de inscribir ante el Sisben a los internos que no tienen seguridad en salud y se efectúo la prueba del VIH a por lo menos 300 internos que voluntariamente quisieron que se les hiciera el examen.

FOTO.

Coronel (r) Luis Barreto Salinas.

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