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NACE ESPERANZA DE PAZ

NACE ESPERANZA DE PAZ

Tras aproximadamente dos años de violencia, sangre y más de 3.260 muertos, está claro que ninguna de las partes puede permitirse otro fracaso. La cumbre de Aqaba, con la participación del premier israelí, Ariel Sharon, su homólogo palestino, Abu Mazen, el presidente de E.U-, George W. Bush y por supuesto el anfitrión, el Rey Abdala II, es vista por todas las partes, como la inminente reanudación formal del proceso de paz en Oriente Medio. (VER GRAFICO: PESIMISMO FRENTE AL PLAN DE PAZ)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
05 de junio 2003 , 12:00 a. m.

Tras aproximadamente dos años de violencia, sangre y más de 3.260 muertos, está claro que ninguna de las partes puede permitirse otro fracaso. La cumbre de Aqaba, con la participación del premier israelí, Ariel Sharon, su homólogo palestino, Abu Mazen, el presidente de E.U-, George W. Bush y por supuesto el anfitrión, el Rey Abdala II, es vista por todas las partes, como la inminente reanudación formal del proceso de paz en Oriente Medio.

(VER GRAFICO: PESIMISMO FRENTE AL PLAN DE PAZ).

Los problemas no están aún solucionados y el camino por recorrer, lo saben todos, es largo y tortuoso. Pero no pocos elementos parecen indicar que la cumbre de ayer en la ciudad balnearia jordana, no quedará registrada en la historia como un mero eslabón en una larga cadena de hitos -generalmente negativos-, de las relaciones entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Y nada mejor que los comunicados finales de cada una de las partes, especialmente de Sharon y Abu Mazen, para captar la dimensión de lo sucedido.

Ayer, por primera vez, un jefe de gobierno israelí habló abiertamente en un foro de este tipo de la creación de un Estado palestino, aclarando que debe ser viable y tener continuidad territorial, un elemento nada secundario cuando en el terreno, todavía, hay numerosos asentamientos que cortan en gran medida esa continuidad.

No menos importante fue la mención en la cumbre, por parte del Premier palestino, de una condena terminante al terrorismo. Su aclaración de que este debe terminar en todas partes dejó claro que la distinción que él mismo había hecho meses atrás luego de los atentados contra civiles israelíes en territorio de Israel y los ataques contra colonos y militares israelíes en Cisjordania y la Franja de Gaza, ya no es válida y que la violencia debe cesar en todos los frentes.

Otro mensaje central y evidente, fue el del rey jordano quien señaló que los países de la zona, Estados Unidos y la comunidad internacional, están dispuestos a ayudar al logro de la paz, pero agregó que en definitiva, ésta dependerá de la voluntad y la determinación de israelíes y palestinos .

Hay elementos importantes del lado palestino y es motivo para que seamos optimistas a pesar de la confianza perdida y aún no recuperada del todo afirmó David Saranga, portavoz de la Cancillería israelí.

Pero, puede verse este evento como el regreso oficial a las negociaciones de paz?.

Según Raanan Gissin, portavoz de Sharon: De eso no queda duda. Aqaba se toma como el gran lanzamiento, en cuyo marco cada parte tiene un rol que cumplir. Pero recordemos que el enorme Titanic también fue lanzado al mar en un ambiente de gran fiesta. Nadie sabía lo del iceberg que se escondía .

Temores y optimismo.

Al parecer, en medio de las dudas y mutua desconfianza, algo se ha comenzado a mover, aunque por ahora, no es exagerado decir que en ambas partes hay más temores que entusiasmo.

Del lado israelí, el jefe del ejército, el teniente general Moshe Yaalon (crítico de la actitud palestina), dijo que al parecer hay motivos para creer que podría estar llegando una nueva etapa . Según él, los palestinos han comenzado a combatir el terrorismo o a intentar detener atentados en la zona de Gaza.

Del lado palestino, hay hechos que inevitablemente mejoran el ambiente general. Israel liberó el martes a 91 palestinos presos en sus cárceles, que si bien son una pequeña cantidad entre aproximadamente 7.000 detenidos, sirven como embajadores de una nueva era.

Israelíes y palestinos no pueden permitirse el fracaso de la cumbre, porque hay demasiada carga emocional de fondo, demasiadas desilusiones. Si cansan al presidente Bush, ahora decidido a imponer su peso político para hallar una solución, puede que pierdan por mucho tiempo la ayuda mediadora de E.U., sin la cual, en la situación actual, es probable que no logren volver a sentarse.

Pero de por medio, hay muchas vallas que salvar. Los países árabes reunidos el martes con Bush en Egipto, rehusaron comprometerse a normalizar ya sus relaciones con Israel, un elemento nada alentador en cuanto a un verdadero cambio en la región.

Y en Israel, la derecha, aunque en su mayoría aclarando que actuará únicamente en el marco de la ley, anuncia que no aceptará el nuevo rumbo tomado por Sharon. Ayer anunciaron la programación de protestas para toda la semana, con la intención de frustrar claramente los actuales esfuerzos del Primer Ministro.

Por lo pronto, tal y como lo dijo un conductor jordano: Lo mejor es esperar que tengan éxito los que se reúnen aquí. Ojalá traigan la paz que todos necesitamos .

FOTO/AP.

El premier palestino, Mahmud Abas (izq.) frente a su homólogo israelí, palestino, Ariel Sharon quien junto al presidente de E.U., George W. Bush relanzaron el plan de paz para Oriente Medio.

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