Beneficiándose de los rayos del sol

Beneficiándose de los rayos del sol

Nuevos estudios rescatan la necesidad de recibir el sol con frecuencia, eso sí sin abusar, porque el riesgo de cáncer de piel sigue siendo uno de los principales problemas derivados de una exposición desmedida y continuada.

07 de junio 2013 , 05:49 p.m.

La investigación más reciente fue realizada en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) y presentada en el Congreso Internacional de Dermatología en Escocia. Sugiere que los rayos del astro rey ayudarían a reducir el riesgo de ataques al corazón, esto porque se libera óxido nítrico en el torrente sanguíneo –que baja la tensión arterial–, y es la hipertensión una causa importante de infarto.

Entonces, al ‘esconderse’, se estarían perdiendo los beneficios. El principal, dice Hernando Jaime González, médico del deporte, es para el sistema óseo. Al recibir el sol “se sintetiza la vitamina D, que es muy importante en el metabolismo del calcio, por lo tanto, para la salud de los huesos”, y esto incluye la prevención de la osteoporosis.

En general, según Luis Arturo Gamboa, médico dermatólogo, miembro de la Asociación Colombiana de Dermatología (Asocolderma), necesitamos de la radiación ultravioleta para sobrevivir y tener un funcionamiento adecuado del organismo, para regenerar los tejidos y activar la melanina. “En las dosis precisas hay efectos inmunosupresores, lo que hace que la piel no presente reacciones alérgicas por todo lo que toca; incluso hay estudios que encuentran un mejor rendimiento de las personas cuando reciben el sol que cuando no”.

Un ejemplo lo da Carolina Camacho P., directora de procedimientos del Instituto Piel, quien explica que “está comprobado que las personas que viven donde el sol no sale permanentemente, como los países nórdicos, tienen un mayor riesgo de depresión, lo que conllevaría también a entender que quienes viven en el Caribe son mucho más alegres, abiertos y extrovertidos”, porque los rayos UV aumentan la producción de la serotonina, un neurotransmisor relacionado con el sueño y el ánimo.

A DIARIO O A VECES

Según Gamboa, en la actividad diaria se recibe radiación ultravioleta así no haga sol. “Si sale a hacer alguna vuelta, si camina por el parque e incluso si el día está nublado, alcanzan a pasar algunos rayos, y eso es positivo”.

La clave está en protegerse para recibir solo lo indicado. “La carencia puede desencadenar deficiencia de vitamina D; el exceso, en cambio, puede ocasionar problemas como fotoenvejecimiento, cáncer de piel o daño en los ojos, afectando el cristalino y la retina; de tal manera que en la zona ecuatorial en donde vivimos hay que evitar exponerse exageradamente al sol, sea que vaya de vacaciones a la playa o a la piscina o que practique deportes al aire libre”, dice Jaime.

Mensaje que quieren reiterar los dermatólogos, médicos del deporte y otros especialistas, más cuando estamos a punto de iniciar un nuevo periodo de vacaciones escolares. “Hay que evitar la exposición al sol en exceso, repetitiva y prolongada, lo que significa ir a la playa, pero no a ‘tostarse’, a ‘asarse’, sino a disfrutar con moderación”, dice Carlos Castro, director científico de la Liga Colombiana contra el Cáncer.

La recomendación clave es alejarse de los rayos ultravioleta entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde, cuando la intensidad de estos es mayor. Además, protegerse siempre con “gafas que tengan filtro UV, gorra, camiseta con mangas, y aplicarse en la piel sustancias con filtros o pantallas solares”.

Pero, una sola vez que se aplique el bloqueador no es suficiente. “Si se está mucho tiempo afuera, deben hacerse reaplicaciones 3 o 4 veces al día y tomar bastante agua para evitar la deshidratación”, señala Camacho.

Según Castro, el mejor bloqueador “es el que tiene una protección UV 50 en adelante. Es lo ideal para todos, porque no se debe olvidar proteger de la radiación a los niños y bebés, pues esta se va acumulando a lo largo de la vida y en la edad adulta se ven las consecuencias”.

Tal mensaje también va dirigido a los hombres, como indica Constanza Moreno, química farmacéutica, asesora de Locatel Colombia: “La piel de su rostro es más gruesa y más resistente a las arrugas en comparación con la de las mujeres, pero se ve afectada por factores internos como los genéticos, y externos como la exposición a rayos UV, contaminantes del aire, estrés y consumo de cigarrillo. Por ende, es imprescindible el uso de protectores solares adecuados, para evitar la sensación grasa y protegerse de los daños que, además de afectar la apariencia, afectan la salud”.

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