Desecho contaminante del papel se convierte en casas

Desecho contaminante del papel se convierte en casas

Utilizan el lodo papelero para producir bloques, con los que bajan el costo de la vivienda de interés social en 30%. La empresa es modelo de emprendimiento.

06 de junio 2012 , 08:32 p.m.

De una tesis de grado realizada por un par de estudiantes de la Universidad Tecnológica de Pereira nació un singular negocio que, de paso, se convierte en una solución para un problema mayúsculo, de contaminación ambiental, que tiene la industria papelera: el manejo del llamado lodo papelero.

Se trata de un residuo que se produce en altos volúmenes -1.000 toneladas diarias en Colombia- tras todas las etapas de reciclaje por las que pasa el papel. Los industriales de este sector invierten en promedio 2.000 millones de pesos al año para deshacerse de ese desecho que, por demás, repleta los rellenos sanitarios, pues solo en Pereira implica el 17 por ciento de la basura que llega al basurero.

Edwin Quiroz y David de los Ríos eran estudiantes de Ingeniería Mecánica hace cuatro años.

Encontraron la fórmula para procesar el lodo papelero y convertirlo en bloque para la construcción, con un sinnúmero de ventajas.

“Baja el costo en un 30 por ciento. Hasta ahora lo hemos utilizado para ecovivienda de interés social.

Con el producto se obtiene una construcción de calidad porque el residuo es una celulosa que proviene de la madera, de donde, a su vez, se hace el papel. En consecuencia, es térmico y acústico”, señala Mauricio Quiroz, hermano de uno de los autores del invento y actual gerente de la empresa que crearon, tras haber patentado el hallazgo.

La compañía, bautizada como Green Works Company, se fundó como una Sociedad de Acción Simplificada (SAS). Dos años de camino anduvieron los inventores, mostrando su patente e intentando que alguien creyera en su proyecto.

“Vendimos todo nuestro patrimonio familiar para recorrer el mundo y mostrar que teníamos una solución interesante que combinaba un remedio para un problema ambiental y de paso tendría un impacto social, si se utiliza para abaratar costos de la VIS. En varias ocasiones, hasta se burlaron de nosotros”, recuerda Mauricio Quiroz.

Hoy, tienen una industria, con una primera planta en Pereira y a punto de crear otras cuatro más en diferentes países del mundo.

“La inversión en la planta colombiana es de 1.825 millones de pesos. Hasta enero empezamos la producción de bloques, que es de 8.000 diarios.

No pretendemos competir con las ladrilleras, porque nuestro negocio había sido vender la tecnología y atraer a los dueños de la industria papelera para manejarles el desecho -que para nosotros es nuestra materia prima- a un costo menor que el que pagan por llevarlo a un relleno sanitario”, indica Quiroz.

SE LES APARECIÓ LA VIRGEN

Antes de darle forma a la empresa, casi a punto de darse por vencidos, a los dueños del invento y el gerente de la compañía, se les apareció la virgen. Habían gastado todos los recursos que obtuvieron de la venta de parte del patrimonio familiar y no encontraban el apoyo requerido.La llamada de Francisco Gonzalez, quien hoy es su socio, los sorprendió un día.

"El empresario nos llamó desde Bucaramanga. Dijo estar interesado en el potencial social y ecológico del proyecto y contar con los recursos para meterse en el negocio. Anunció que llegaría un sábado a Pereira y que le separáramos la mejor suite que tuviera la ciudad.

Nos pareció tan fantasioso, que no le creímos. El sábado a las 6 a.m. el hombre llamó y anunció que estaba entrando a Pereira. Empezamos a tomarlo en serio. Para ese entonces estábamos dispuestos a dejarle al socio el porcentaje de la empresa que pidiera, porque ya era urgente para nosotros tener, aunque solo fuera un 10 por ciento de algo, que un 100 por ciento de nada. Él solo pidió una participación del 33 por ciento y encima de todo, nos reconoció recursos, por los dos años que habíamos andado solos, tocando puertas", señala Quiroz. 

Por el momento, le manejan el residuo a una importante papelera canadiense, mientras cierran los demás negocios internacionales. 

En varios sitios, empezando por su propia planta, está la muestra de su invento (fotos). Su proyección es abrir 100 plantas en el mundo en las que se procese todo el lodo papelero que se produce en el planeta y que le causa daño.  

LA INNOVACIÓN NO SE DETIENE
Con la misma intención de continuar en la ruta del emprendimiento, para hacer un aporte social y ecológico al país, los inventores del ladrillo de residuos para construir ecocasas, lograron hallar un nuevo producto: un pegante que reduce aún más el costo de construcción de viviendas.
“Pegar con cemento tradicional cada metro cuadrado de construcción vale 3.600 pesos, el pegante solo implica un costo de 600 pesos. Con su uso, también hay ahorro en transporte y mano de obra”.

Para mayor información sobre esta compañía y sus productos se puede escribir al e-mail: info@gwc.com.co

Martha Morales M. / Economía y Negocios

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.