La promiscuidad es un problema de salud pública

La promiscuidad es un problema de salud pública

Las infecciones de transmisión sexual son un problema mundial serio, que hay que controlar.

01 de noviembre 2011 , 06:48 p. m.

 

Los patrones de comportamiento promiscuo son la principal causa para que cada minuto 646 personas se contagien con alguna infección de tranmisión sexual (ITS), antes sólo llamadas enfermedades de transmisión sexual (ETS), una cifra global que hoy llega a 340 millones de infectados en el planeta.

Afectan principalmente a hombres y mujeres de 15 a 49 años, pero no son exclusivas de ellos.

Está demostrado que “las relaciones sexuales sin protección y con parejas múltiples tienen mucho que ver en esta situación”, dice Hernán Aponte, urólogo de la Sociedad Colombiana de Urología (SCU).

Colombia no es ajena a este flagelo, tanto que se estima que cada hora 10 personas son diagnosticadas con una ITS, “principalmente virus de papiloma humano (VPH), sífilis, herpes y gonorrea”, explica Hugo Enrique López Ramos, miembro de la SCU.

Dado el impacto de estas infecciones, la SCU inició una campaña educativa en el país con miras a crear conciencia sobre este tema y promover la sexualidad sana y responsable, con una única pareja es decir, estable.

Mientras la gente toma conciencia de su responsabilidad mutua y social, la recomendación de los especialistas es consultar de inmediato apenas aparezca cualquier lesión genital, como una úlcera, verruga, vesícula o ampolla; o si hay secreción por la uretra, que puede ser amarilla o blanquecina.

En algunos casos no hay síntomas, pero el infectado va contagiando a otros. De ahí la importancia de recibir tratamiento integral y oportuno.

Claro que no todas las ETS son curables, aunque hay manejo farmacológico. Pero, ese no es el punto central.

Estas enfermedades dejan secuelas. Es más, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que son “la primera causa mundial de enfermedad aguda, infertilidad, discapacidad a largo plazo y muerte, con graves consecuencias médicas y psicológicas”.

Por eso, una vez hecho el diagnóstico, es necesario que el paciente informe a sus compañeros anteriores, incluyendo el actual, para que se hagan una prueba y reciban tratamiento, si es el caso.

Las que andan por ahí

Las ITS pueden ser causadas por bacterias (gonorrea, sífilis, clamidia, chancro blando), parásitos (tricomoniasis), virus (papiloma humano, herpes genital, VIH). Veamos algunas de las más comunes:

- Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida): causado por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), aniquila los glóbulos blancos, encargados de proteger al cuerpo de las enfermedades.

Se transmite por el contacto sexual directo con una persona infectada. Los primeros síntomas pueden aparecer varios años después y no tiene cura.

- Gonorrea: afecta especialmente a adolescentes y adultos jóvenes sexualmente activos.

La origina el virus diplococo gram-negativo, que causa infección en las membranas y mucosas de la uretra o del cuello uterino. Se maneja con antibiótico.

Deja secuelas como la enfermedad pélvica inflamatoria en la mujer, que puede producir infertilidad, embarazo ectópico o dolor pélvico crónico, además de estar asociada a cáncer genital o cervical.

- Herpes simple: investigaciones en EE. UU. y Suecia señalan que hasta un 20 por ciento de la población mundial sexualmente activa ha estado en contacto con alguno de los cuatro virus que lo producen y no han sido diagnosticadas apropiadamente.

Atacan las zonas de los genitales más relacionadas con la sexualidad, produciendo úlceras, fiebre, malestar general y sensación de rasquiña permanente, con un periodo de incubación de 3 a 21 días. Se maneja con antibióticos.

- Sífilis: causada por la bacteria Treponema Pallidum, muchos de sus signos y síntomas no se distinguen fácilmente de otras enfermedades.

Tiene una fase primaria, en la que aparece una úlcera superficial en el prepucio o el cuello uterino, que si no se trata da paso a la etapa secundaria, donde ya brotan en la piel, incluso de otras áreas del cuerpo, ocasionando fiebre, inflamación de ganglios linfáticos, dolor de garganta, caída del cabello, dolor de cabeza, pérdida de peso y fatiga.

PARA TENER EN CUENTA

En ciertos casos, estas infecciones, transmitidas en su mayoría por vía sexual, no dan síntomas, pero sí se contagia a otros.

Si la madre tiene una ITS se corre el riesgo de que la transmita el bebé durante el tiempo de embarazo o en el parto.

Es posible contraer una ITS de personas que parecen perfectamente saludables, que ni saben que están infectadas.

La Sociedad Colombiana de Urología inició una campaña para concientizar sobre este tema y su prevención.

Ángel Galindo

Especial para Portafolio

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