A una decena de cultivos les ha quedado grande competir

A una decena de cultivos les ha quedado grande competir

Productos como maíz, algodón, sorgo, hortalizas, trigo, fríjol y soya tuvieron caídas este año.

23 de diciembre 2015 , 05:25 p. m.

Definitivamente, la agricultura colombiana tiene cultivos que llevan toda la vida intentando salir de su calificativo de ‘pancoger’, es decir, de autoconsumo de las familias campesinas, y no han podido abandonar esa condición. Sus posibilidades de competir en el mercado internacional son cada vez menores.

Se trata de una decena de productos, que durante muchos años han recibido protección del Estado, pero que aún así no despegan como potenciales integrantes de la lista de cultivos promisorios del país.

Son ellos, trigo, cebada, sorgo, algodón, maíz, tabaco, soya, fríjol y hortalizas, los mismos a los que hace un cuarto de siglo se les pronosticó su desaparición, y aunque algunos se han sostenido con los subsidios del Gobierno, otros siguen siendo parte de la agricultura de supervivencia, especialmente en zonas de minifundio.

A cambio de progresar, cada año agudizan su crisis. El 2015 no fue la excepción. De acuerdo con las cifras reveladas por la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), estos cultivos registraron cifras negativas de crecimiento, y le restaron dinámica al crecimiento del sector.

Según el gremio cúpula del sector agropecuario, entre enero y septiembre de este año, el área cultivada de maíz cayó 18,4%, la de sorgo 36,7, cebada 41,3, trigo 42,9, algodón 22,8, tabaco 13,1, soya 8,8, fríjol 8,2 y hortalizas 4,4%.

Rafael Mejía, presidente de la SAC, asegura que “el comportamiento negativo de la producción de estos cultivos de ciclo corto, en su mayoría, está asociado a la reducción de áreas sembradas por los bajos precios en el momento de las siembras y condiciones climáticas desfavorables provocadas por el fenómeno de ‘El Niño’”.

Sin embargo, vale la pena aclarar que aunque ‘El Niño’ y la devaluación tienen un impacto sobre el sector, su efecto no es selectivo en los cultivos.

En consecuencia, la única razón para que unas actividades crezcan mientras otras agudizan su eterna crisis, es su imposibilidad de competir.

Es claro que el aumento del precio del dólar hace subir los costos de los insumos importados, pero también genera una protección al producto nacional, frente a la competencia de los que ingresan de otros mercados, es decir, que el incremento de la tasa de cambio es favorable para los alimentos de origen colombiano, aún sin ser de exportación.

MAÍZ Y ALGODÓN 

Uno de los temas que más llama la atención frente a la dificultad de competir es el de los cultivos colombianos de maíz y algodón. Ambas actividades han sido tradicionalmente favorecidas con subsidios o planes especiales de financiación y de incentivos.

Durante las últimas tres décadas, cada gobierno ha puesto en marcha su propio ‘plan maíz’, pero el cultivo solo crece mientras rigen los subsidios y las ayudas, sin que logren su autosostenimiento y su capacidad para ser rentables sin el apoyo del presupuesto nacional.

La situación con el algodón es todavía peor. La producción lleva varios años recibiendo subsidios directos de más de un millón de pesos por tonelada. Esas ayudas terminan este año, y por tal razón, los propios agricultores pronostican la desaparición del cultivo el año entrante.

EL PIB SECTORIAL

De acuerdo con las cifras oficiales, el PIB del sector creció 4,5% en el tercer trimestre de 2015. Sin embargo, la SAC mantiene su estimativo de crecimiento agropecuario entre 2,5% y 3%, al finalizar el año.

El gremio asegura que el crecimiento se atribuye al buen comportamiento de la producción cafetera, que de enero a septiembre acumula un alza de 11,5%, y de renglones pecuarios como porcicultura (11,8%) y avicultura de carne (6,0%).

Mejía sostiene que, “si se descuenta el café se observa que el sector agrícola tuvo solo un 1,1% de crecimiento. Con excepción de arroz que creció 12,9%, palma de aceite (9,9), cacao (15,8) y frutales (7,1%)”.

Importaciones crecientes Una de las preocupaciones de los productores nacionales es que las importaciones asociadas al sector no paran de crecer. Las cifras de la SAC revelan que entre enero y septiembre de este año se importaron 8,8 millones de toneladas de alimentos y materias primas agropecuarias por valor de US$4.451 millones, cifras que, comparadas con igual periodo de 2014, reflejan un aumento de 9,3% en volumen y un descenso de 6.3% en valor. Los mayores aumentos en los volúmenes importados, en términos de toneladas, se reportaron en: maíz (651.367), arroz (188.588), torta de soya (121.475) y soya (103.755), crecimiento que está relacionado con la caída en la producción nacional de materias primas para alimentos balanceados y la buena dinámica de la producción avícola y porcícola.

‘YA INICIAMOS LA RECUPERACIÓN DEL ÁREA SEMBRADA EN MAÍZ’

Luego de conocerse la cifra de crecimiento del sector agropecuario en el tercer trimestre de este año, el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, destacó los resultados y señaló que el incremento del 4,5% es una señal clara de que el campo entró en etapa de reactivación. Indicó que el impulso al cultivo de maíz permitió recuperar en 2015 un total de 75.000 hectáreas del grano que se habían dejado de plantar en los últimos años. En concepto del funcionario, la única realidad es que el agro está creciendo por encima de la economía, y las expectativas para el 2016 son favorables, gracias al reciente plan ‘Colombia Siembra’, puesto en marcha hace un mes por el Gobierno.

edmtov@portafolio.co
 

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