‘Si el sector público quiere talento, tiene que pagarlo’

‘Si el sector público quiere talento, tiene que pagarlo’

“Al talento joven hay que ofrecerle un entorno que ya no es una garantía de estabilidad, sino la posibilidad de desarrollar un trabajo creativo con un margen de autonomía, experimentación y fracaso, afirmó el profesor Francisco Longo.

11 de diciembre 2015 , 07:25 p. m.

Francisco Longo, director asociado de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas, Esade, estuvo en Colombia y Portafolio tuvo la oportunidad de compartir con él algunos palabras y tendencias sobre el empleo público y la importancia de tener una fuerza laboral calificada en el desarrollo de un país.

¿Qué incentivos hay que darle al trabajador público para maximizar su desempeño y qué tanto la innovación pública ha revolucionado nuestras vidas? Son algunas de las preguntas que trata de responder el académico español.

¿Cómo está Colombia en temas de empleo público?

Colombia tiene un empleo público no muy grande, de hecho, para una población similar a la española, es un monto pequeño. La planta de empleados públicos en España es más del doble de la de Colombia.

Pero lo importante no es cuántos empleados públicos tiene un gobierno sino cuáles tiene, qué hacen y cómo lo hacen. Hay países donde un gran número de servicios públicos son tercerizados, como Holanda, que subcontrata todo. Por lo tanto, ahí se tendría que hablar del gasto y no del empleo público.

¿Cuál es el modelo a seguir: subcontratar o generar el empleo público directo?

Gestionar lo público puede implicar modelos altos de tercerización y exige dotar de inteligencia a los sistemas públicos. Tradicionalmente las burocracias han interiorizado el trámite y externalizado la inteligencia. Es decir, cuando han necesitado saber para dónde ir, han contratado consultores afuera, pero las sociedades empiezan a detectar la necesidad de los gobiernos para que hagan justamente al revés.

¿Me podría dar un ejemplo?

No se debe externalizar, por ejemplo, el trámite de los tributos, de la inspección o de las actividades regulatorias, pero otros servicios públicos sí se deberían gestionar a través de terceros. La condición para lograr esto es que el lado público de la relación sea inteligente, sólido, fuerte. Cada vez es más necesario un sector público con más talento y menos grasa.

¿Cuál debería ser el rango salarial que incentive a los empleados calificados a quedarse en el sector público?

No hay un rango único porque los mercados salariales son diversos, las profesiones no valen lo mismo en sus mercados de referencia. Lo que sí le diría es que si el sector público quiere talento, tiene que pagarlos y las sociedades tienen que acostumbrarse a que con sus impuestos se paguen salarios públicos altos en los casos en los que haya que ser competitivo para atraer talento.

Esto obliga a pagar garantías meritocráticas en el ascenso de las personas. En otras palabras, darles estos sueldos a las personas que lo merecen y no a los amigos de los jefes.

¿Qué es lo que más se está demandando en el sector público en términos de empleo?

Necesita managers, directivos y gerentes, porque tradicionalmente las burocracias públicas no han tenido directivos profesionales. Han tenido políticos y burócratas que han permanecido administrando el trámite. Yo creo que una de las grandes necesidades es talento directivo.

¿Qué recomendación le da usted al sector público que todavía carga con una percepción negativa?

Hay que ofrecer al talento joven un entorno que ya no es una garantía de estabilidad, sino que es la posibilidad de desarrollar durante un tiempo un trabajo creativo con un margen razonable de autonomía, con posibilidades de experimentar y fracasar, porque eso es un entorno innovador.

El problema es que si el sector público no innova, la sociedad pierde el talento innovador. Los primeros estados de la cadena de innovación son la investigación básica y los primeros niveles de aplicabilidad en que la innovación se mueve en un contexto de incertidumbre extraordinario a tal punto que el riesgo es tan alto que ni el capital riesgo puede entrar. Ahí solo puede entrar el sector público.

Solo el estado puede financiar lo que una profesora de la universidad de Sussex ha denominado la financiación paciente que requieren los primeros estadios de la innovación. Ella dice que las doce tecnologías básicas del iphone, desde internet a las pantallas líquidas, hasta la inteligencia artificial aplicada al reconocimiento de voz y el GPS, sin excepciones, nacieron en el sector público. Fue solo cuando empezó a ser transferible al mercado que algunos detectaron esa posibilidad. Algunos que se llamaban Bill Gates, Steve Jobs, Soros, y son ellos los que se terminaron convirtiendo en íconos de la innovación, pero detrás de ellos hubo décadas de investigación en el sector público.

Cristóbal Vásquez

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.