Análisis/Argentina, país con extraño panorama

Análisis/Argentina, país con extraño panorama

Las elecciones legislativas arrojaron resultados que no sorprenden en realidad, pues el deterioro del ‘kirchnerismo’ en el país ya se hacía notable en los últimos meses, y lo vivido el pasado 27 de octubre fue la confirmación de ese desgaste político.

06 de noviembre 2013 , 06:03 p.m.

Este análisis surge a raíz de algunas vivencias experimentadas en una visita a Buenos Aires y una serie de encuentros con personas vinculadas a diversos sectores de la sociedad porteña. En ellas, va el intento de reflejar una radiografía de lo que sigue pasando en Argentina, mientras se desarrolla lo contemplado en el plan de Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Las elecciones legislativas arrojaron resultados que no sorprenden en realidad, pues el deterioro del ‘kirchnerismo’ en el país ya se hacía notable en los últimos meses, y lo vivido el pasado 27 de octubre fue la confirmación de ese desgaste político. El oficialismo fue derrotado en las urnas, no obstante se mantenga con ventajas en el total de las cámaras del Legislativo. Y una figura política (Sergio Massa), alcalde de Tigre y ahora diputado por la provincia de Buenos Aires, se perfila como figura presidencial al 2015. Pero, ¿qué es lo que viene dándose en la república Argentina para que las cosas tomen este novedoso rumbo? Viene un intento de respuesta a manera de crónica.

A partir de ese panorama político que, en principio, no cambia nada radicalmente, puesto que se salvaguarda un relativo statu quo sustentado en el mantenimiento de la mayoría ‘kirchnerista’ en el Congreso, surge la posibilidad de atar algunas ideas percibidas en el recorrido por la capital. Aquello de encontrarse con una tasa de cambio paralela (dólar blue), ofrecida casi al mismo momento de abandonar el avión en el aeropuerto de Ezeiza, que se excede en más de un 80 por ciento sobre la tasa oficial, es un inquietante indicador. El dólar escasea en el país y lo están comprando en todos lados a $10, cuando la tasa de cambio oficial es de $5,8 por divisa.

Ahora bien, aunque Buenos Aires sigue caracterizándose por una infraestructura envidiable para la región y centros educativos de calidad –la Universidad de Ciencias Sociales y Empresariales (UCES), la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y el IAE, de la Universidad Austral) es real que el ambiente para el emprendimiento y los negocios debe mejorar.

En visitas a importantes compañías, pero también a emprendimientos y pymes, el lenguaje cotidiano se enfrasca en la necesidad de generar estrategias para que los insumos imperiosos a la producción puedan llegar a las plantas. Una particular historia es la de BMW, que ha tenido que exportar, desde limones y pieles, pasando hasta por vinos, para poder importar su ya reconocida línea de motocicletas y automóviles de alta gama. La medida que obliga a todo importador a equilibrar su balanza comercial con exportaciones por el mismo valor se mantiene vigente. No es posible en Argentina importar un dólar, si a cambio no se está exportando otro. Ha sido la manera como el modelo intenta estabilizar su balanza comercial.

Lo real del desgaste político del ‘kirchnerismo’ es que se está evidenciando muchísimo más en el sector productivo que en la sociedad en general. Esto, a pesar de que las elecciones del último domingo de octubre pueden ser interpretadas desde la óptica de una respuesta generalizada de la sociedad con posibilidad de voto. Mientras los empresarios quieren (algo de) libertad en su actividad, a la gente del común le parece bien estar recibiendo los beneficios de un Estado seudobenefactor. Así las cosas, es mucha la ‘tela para cortar’ en el debate de si el modelo debe cambiar radicalmente o ser ajustado.

Otro detalle a tener en cuenta es el intento por renovar la visión del empresario argentino en relación con los mercados emergentes y la necesidad que tiene, aunque no muy notable aún, de acomodar sus procesos a esos destinos. Fundamentalmente, China les está cautivando. En una presentación del Cedex (Universidad de Palermo) se palpaba el deseo, pero también el apremio, de ajustarse a las demandas de los mercados asiáticos, que son los que hoy jalonan cualquier posibilidad de éxito en el ámbito global.

Estar en Buenos Aires es moverse en un enrarecido escenario de dualidad económica, pues si el Gobierno piensa una cosa, el empresariado está en otra, y la sociedad se encuentra en medio de ello. Esta ambivalencia también se vive en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. En su interior, mientras se respira un ambiente de retraso financiero, es sorprendente cómo las acciones de las compañías estatales ascienden hasta niveles insospechados.

Sin duda, Argentina continúa indescifrable para los negocios, y ahora, un tanto, para la política. Bien le vendría al país el acercamiento a la institucionalidad financiera internacional, pues congraciarse con los mercados globales aclararía muchas cosas.

Luis Fernando Vargas Alzate

Coordinador del Área de Relaciones Internacionales, Universidad Eafit

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