‘La economía agrícola está altamente subsidiada’

‘La economía agrícola está altamente subsidiada’

“Los recursos públicos se orientarán a herramientas para mejorar la competitividad, impulsar el PIB agropecuario y las exportaciones”. El ministro de Agricultura explica este martes su política, durante el Congreso Agrario.

04 de noviembre 2013 , 04:46 p.m.

Rubén Darío Lizarralde, titular de la cartera del agro, considera que los recursos que el Gobierno entrega a los productores del sector agropecuario deben desmontarse. “Estos deberían destinarse a investigación y desarrollo, asistencia técnica, sanidad, riego, titulación de predios, información (TIC) y en un fondo de infraestructura rural”.

El funcionario, quien hoy intervendrá en el Congreso Agrario, justifica el desmonte de los subsidios en que Colombia es el país de la región que más subsidios da a la producción rural. Lo dramático –dice– es que el agro local es el que menos crece y que el menos exporta, comparado con otros países como Perú, Brasil, Chile y México.

¿La economía agraria sí funciona con subsidios?

Ese tema es complejo. A pesar de que mucha gente dice que el Gobierno ha mantenido olvidado al campo por años, el agro es muy subsidiado. Es más, debemos ir disminuyendo esas ayudas, e invertir cada vez más en investigación, asistencia técnica, sanidad, riego, titulación de predios, entre otros aspectos.

¿Qué actividades que no son competitivas en Colombia?

Los que más beneficios reciben son café, bovinos, avicultura, porcinos, maíz y arroz.

Con los precios tan bajos del café, ¿qué decirles a los productores?

Debemos repensar el sector hacia el futuro: cafés especiales, diferenciación, valor agregado; son procesos que no se dan de la noche a la mañana. La pasada feria de cafés especiales fue muy exitosa y es un buen ejemplo en lo que debe trabajar la caficultura. He invitado a que no incrementen el área sembrada.

Hay una opinión general del freno a las inversiones en la Altillanura, ¿qué opinión le merece?

Es evidente una parálisis en la inversión, no solo en la Altillanura sino en la Orinoquía; estamos trabajando en un nuevo proyecto de ley que se radicará en el Congreso esta semana, con el que esperamos liberar ese frenazo a las inversiones.

¿Qué busca con ese proyecto?

Dar seguridad económica y cambiar la estructura de la seguridad jurídica, que permita a los inversionistas tener la seguridad de que sus capitales no serán cuestionados desde los puntos de vista económico y jurídico.

¿Reemplazaría a la Ley de Desarrollo Rural?

No. Este proyecto está focalizado en el tema de tierras.

¿Cuándo presentarán la ley Desarrollo Rural?

Estamos terminando de surtir las consultas, lo que ha impedido que este se presente al Legislativo.

¿Cuántos proyectos de ley tiene en curso?

Uno sobre refinanciación de deudas de los productores (como un PRAN), para crear un fondo especial para los microempresarios del agro y un fortalecimiento de Corpoica, y otro sobre economía familiar campesina.

¿Es partidario de entregar tierras en esa zona, que demandan altas inversiones para adecuación?

En la Altillanura se han entregado baldíos que rápidamente se venden, precisamente por los costos de adecuación, que pueden ir desde los 7 hasta los 12 millones de pesos por hectárea.

Las diferentes reformas agrarias no han contribuido a la merma de la pobreza en el campo, porque la tierra no lo es todo, aunque se requiere; algo más importante es el cultivo, el proceso productivo, la asistencia técnica, el mercadeo de las cosechas y la capacitación.

¿Y dónde quedan los inversionistas?

Se necesitan capitales nacionales y extranjeros que acompañen el desarrollo de la zona, de manera conjunta con los pequeños productores. Hay mucho capital interesado en esos desarrollos; si vienen extranjeros a aportarnos (sin que compren toda la tierra), se les debe recibir.

Por estos temas, ¿no sería necesario tener un ministerio de tierras?

Lo primero que necesita el país es trabajar en la formalización de las tierras, pues hay problemas de restitución y de formalización; si no se hace, no hay cómo ayudar a los campesinos para que accedan al crédito y a otros incentivos, para que entren de lleno a la economía agraria campesina con seguridad y posibilidades de crecer.

Esa labor administrativa debe hacerla el Incoder y para cumplir con ese propósito vamos a darle fuerza y capacidad para que cumpla esa tarea.

‘LOS PAROS NO HAN SERVIDO A NADIE, NI PARA NADA’

“Tanta insistencia en los paros, cada dos meses, hace pensar que hay algo detrás”, dijo el Ministro al referirse a los diferentes movimientos ‘por la dignidad’ que se convirtieron en el dolor de cabeza de este Gobierno.

Lizarralde enfatiza en señalar que se ha cumplido con los acuerdos de las mesas de negociación.

Dice que de los 150 acuerdos, muy pocos quedan por cumplir y algunos otros están a media marcha. “Hay decisiones que se han tomado, otras obedecen a procesos y otras dependen de decisiones previas”, dijo.

Consideró que los paros no han sido útiles para nadie, pues cada vez que hay uno, otro gran grupo de campesinos pierde sus cosechas,mientras que zonas como Boyacá, Huila y el viejo Caldas se han visto afectada la economía, por ejemplo en el turismo; la gente ha dejado de ir y se han frenado el consumo y las inversiones.

Juan C. Domínguez

Economía y Negocios

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