Calzado Aquiles dará el paso hacia la internacionalización

Calzado Aquiles dará el paso hacia la internacionalización

La marca de Bogotá alista un plan de expansión por franquicias en el exterior, al tiempo que se extenderá a varias regiones con distribuidores. Al cierre del año registrará un crecimiento del 20 %.

23 de noviembre 2015 , 09:01 p.m.

La compañía de calzado Aquiles prepara la llegada a mercados internacionales bajo el modelo de franquicias.

Diseña, con ProColombia, el plan de internacionalización a cuatro mercados principalmente: Perú, Guatemala, Ecuador y Bolivia.

“Se trabaja en la internacionalización para que sea una realidad desde el segundo semestre del año”, explicó Carolina Prieto, directora de Gestión Humana y responsable de las comunicaciones internas y externas de Industrias Aquiles, compañía de Bogotá que por estos días celebra sus 25 años de fundada.

A nivel nacional, la marca también tiene planes de fortalecerse.

Actualmente cuenta con 144 tiendas, de las cuales el 70 por ciento está en Bogotá.

El resto se localiza en ciudades como Medellín, Cali, Bucaramanga, Villavicencio y en zonas del Eje Cafetero, Boyacá y la Costa Atlántica. En total, sus tiendas operan en cerca de 35 ciudades.

Carolina Prieto dice que un reto de la compañía es la conquista de los mercados de climas cálidos.

Aquiles tiene previsto llegar a las 300 tiendas en el país, de aquí al 2020, lo que le implicará inversiones por unos 10.000 millones de pesos.

La estrategia es abrir en los próximos años entre 20 y 25 tiendas al año, explicó Carolina Prieto.

Al lado de expandir su marca con las tiendas, Aquiles también está en el plan de hacer presencia en municipios con menos de 50.000 habitantes a través de distribuidores.

Con esta canal de comercialización lo que se pretende es estar en tiendas de calzado de estas pequeñas ciudades que manejan varias marcas.

Esta estrategia, que empezó a ponerse en marcha desde el segundo semestre de este año, significará un fortalecimiento en el frente de la logística y la distribución para llegar a diferentes zonas del país.

El otro campo de negocios en el que Aquiles ve potencial tiene que ver el segmento institucional en la proveeduría de calzado para dotación en empresas.

El desarrollo comercial y de marca de Aquiles está soportado en una actividad industrial en el barrio Quinta Paredes, en Bogotá.

Allí está la fábrica que produce de 2.500 a 2.600 pares diarios, lo que representa al año cerca de un millón, con un crecimiento del 20 por ciento gracias a que las ventas se han incrementado.

La planta, que hoy está en el 80 por ciento en el uso de su capacidad instalada, ha hecho inversiones recientes en la modernización de sus máquinas de inyección y en el mejoramiento continuo, intervención de procesos y en metodologías para mejorar la productividad y la calidad.

El 50 por ciento de los 1.000 empleados que tiene Industrias Aquiles corresponde a los operarios de la planta, mientras que el 40 por ciento se concentra en los almacenes. El resto, se dedica a las labores administrativas.

COYUNTURA FAVORABLE

Al hacer un balance sobre la situación actual de la compañía, Carolina Prieto considera que actualmente pasa por un buen momento, lo que le permite hacer las proyecciones de crecimiento en puntos de venta.

Dice que buena parte de los resultados del negocio está sustentada en el posicionamiento que ha ganado la marca por su oferta de calzado actual para uso cotidiano y cómodo.

Es reconocida por su línea de botas y botines para mujeres, especialmente. El 30 por ciento de los productos que está en las tiendas es para hombre.

No descarta en un futuro producir y comercializar calzado para niños.

A su juicio, la diferencia con la competencia no está en ser percibida en el mercado como una compañía de moda, sino como una marca ágil que atiende las necesidades de los consumidores.

“Estamos trabajando en el desarrollo de nuevos productos, en la innovación y en la segmentación de clientes con el fin de llegar a mayores nichos”, señala Carolina Prieto.

Considera que el factor precio es otra ventaja competitiva.

El hecho de contar con una fábrica propia permite el control eficiente de costos y gastos para darle al mercado un producto a buen precio frente a otras marcas.

Parte del buen momento que experimenta la marca colombiana está relacionado con el fenómeno de la devaluación que actualmente desestimula la importación que, como se recordará, golpeó duramente a la industria nacional del calzado.

“Algunos de nuestros competidores importan, mientras que nosotros hacemos toda nuestra manufactura en Colombia. Por supuesto, la devaluación tiene algún efecto en nuestra operación, ya que la materia prima sí la importamos o la adquirimos con empresas que la traen del exterior”, comentó la ejecutiva.

Con el actual panorama, la compañía considera que es conveniente que el Gobierno mantenga las restricciones arancelarias que rigen actualmente para la importación de calzado y textiles.

Constanza Gómez G.

Economía y Negocios

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