‘Hay que otorgar incentivos tributarios para exportadores’

‘Hay que otorgar incentivos tributarios para exportadores’

Jimmy Mayer, confundador del Grupo Sanford, dice que “Colombia no puede crecer tan solo en los sectores de servicios (a menos que sean de exportación) y recursos naturales. Los mercados externos traen tres grandes beneficios”.

18 de noviembre 2015 , 10:24 p.m.

Jimmy Mayer estudió física, pero no traicionó su vocación de ser empresario. Aunque su vida ha trascurrido en el mundo de los negocios, en el país es reconocido como el cofundador del Grupo Sanford. Mayer habló con Portafolio.

Usted vive en el exterior, pero sigue de cerca a Colombia. ¿Cómo ve el país?

Cierto. Hace muchos años que, por razones muy personales, vivo fuera del país; sin embargo, siempre he mantenido un contacto muy estrecho con nuestros negocios en el Grupo Sanford, con todos los colaboradores, y sobre todo con nuestros queridos amigos de siempre.

Hoy veo al país con un gran optimismo; mejor que nunca.

Pero los colombianos son mayoritariamente pesimistas, según las encuestas. ¿A qué se debe esto?

Te cuento que estuve en Bogotá toda la semana antes de las recientes elecciones, y me topé con lo mismo: la mayoría de las personas no hacían más que quejarse de la situación, pero francamente sin un razonamiento profundo.

Atribuyo esto a que las personas dedicadas al día a día tienden a perder la perspectiva histórica que vemos desde afuera.

Tienden a olvidar (o desconocer) el país del cual venimos hace 50 años, cuando éramos tan solo 18 millones de habitantes con un ingreso per cápita de US$312. Hoy andamos en US$10.000, es decir, 30 veces.

¿Dónde encuentra las oportunidades para que la economía tome un segundo aire?

Antes de responder a esta, permíteme explicar el porqué de mi optimismo. Este no es tan solo un idealismo romántico derivado del amor por mi país. Lo que veo con mucha claridad es un Gobierno de lujo, dedicado y consagrado a lograr lo necesario para asegurar un sólido progreso en la década que sigue. Y me baso en los siguientes puntos:

- Un proceso que espero culmine pronto en un acuerdo de paz con la guerrilla.

- Una inversión en infraestructura sin igual en nuestra historia.

- Una inversión muy importante en el rubro de educación.

- Una clase media cada día más numerosa y más próspera.

- Y, por último, el punto más importante es que Colombia tiene un pueblo incomparable. Los colombianos somos todos empresarios natos, sin igual en ningún otro país que yo conozca (y son muchos).

¿A qué atribuye que las exportaciones diferentes a las de productos básicos no hayan reaccionado?

No solo no han reaccionado, en términos relativos, han retrocedido.

Ojalá no estemos cayendo en la consabida “maldición de los recursos naturales”, la cual ha demostrado que aquellos países que dependen de esos recursos crecen a tasas inferiores.

En el tema de exportaciones puedo hablarle con propiedad, basado en las experiencias de nuestras empresas en el Grupo Sanford. Hace más de 30 años tomamos la decisión de que todas nuestras empresas deben, en la medida de lo posible, dedicarse al mercado de exportación como si fuera una extensión de nuestro territorio.

Y ¿cómo les ha ido?

No fue fácil, pero a la larga nos fortaleció, nos hizo mucho más eficientes y nos obligó a responder en todos nuestros productos con calidad internacional.

La primera dificultad es mental: hay que hacerse a la idea, y trabajar sin cesar para lograr y mantener mercados en el exterior. En justicia, debo admitir que el entorno nunca ha sido ni será el más favorable. Nuestra infraestructura vial tan deficiente no ayuda, pero afortunadamente está en curso una notable mejoría. Peor aún son los infinitos subsidios que países más desarrollados otorgan a sus empresas. Colombia no está en capacidad de dar esa ayuda y, por lo tanto, siempre será una lucha desigual.

Para colmo de males, nuestras empresas sufren de una de las tasas de impuestos más altas del mundo. Soy consciente de la necesidad de recursos para el Estado, pero es necesario buscar un balance que también permita a nuestras empresas competir en el mercado internacional.

¿Cómo incentivar las exportaciones?

Soy enemigo total de los subsidios, pero se me ocurre que sin mucho costo para el fisco se puede otorgar un importante beneficio tributario para la porción de ventas que las empresas destinen a la exportación.

Este atractivo animará a muchos a dedicarse al mercado externo. A pesar de estas dificultades, insisto que bien vale la pena hacer el esfuerzo. Nuestra experiencia en Sanford lo valida. Es clave tomar una decisión colectiva de convertirnos en un país exportador de productos de valor agregado.

¿Comparte la visión de que es indispensable internacionalizarnos más?

Creo que ya respondí esta pregunta; pero hay que recalcar el porqué. Colombia no puede crecer solo en los sectores de servicios (a menos que sean de exportación) y recursos naturales.

Los mercados externos nos traen tres grandes beneficios: creación de empleo de mejor nivel; contribuyen a equilibrar la balanza de pagos al exterior y elevan enormemente nuestro nivel de eficiencia y competitividad.

¿Qué opina del proceso de paz con las Farc?

Podemos polemizar hasta la saciedad. Nadie, jamás sabrá si este es el momento óptimo para negociar, o si debemos seguir intentando debilitar a la guerrilla. Esas son puras conjeturas. La realidad es que se nos presenta hoy la oportunidad de lograr un acuerdo para poner fin a 50 años de lucha armada. Sería totalmente irresponsable dejarla pasar. No les resto razón a aquellas voces que reclaman justicia. Es innegable que se cometieron crímenes imperdonables, pero la cruda realidad es que si queremos ponerle fin a esta guerra nos tendremos que tragar una píldora amarga y agradecer el hecho de que salvaremos muchas vidas en el futuro.

No olvidemos que esta guerra tiene además un altísimo costo material. Se gastan miles de millones en recursos que otramente servirían para atender necesidades básicas de nuestro pueblo.

¿Qué opina de los críticos del proceso de paz?

Quienes atacan y critican duramente el proceso lo hacen desde un escritorio muy cómodo y muy seguro, sentados ante un teclado.

No tienen un fusil en la mano, sufriendo las plagas y las pestes de una selva en el Caquetá; ni tampoco temen por la vida de sus hijos, porque estos tampoco están en las trincheras. Basta ya. Es moralmente repugnante seguir enviando jóvenes a morir o resultar heridos, en pos de una victoria ilusa. Debo anotar que he oído voces irresponsables criticando al presidente Santos con el refrán: “solo busca el Nobel de la Paz”. Es una tristeza y una falta de criterio. Si hemos de hablar de un premio por la paz, este debería ser compartido tanto con el presidente Pastrana como con el presidente Uribe, quienes contribuyeron en forma indispensable.

El primero hizo un gran intento -tristemente fallido- que demostró ante el mundo la falta de voluntad de paz por parte de la guerrilla.

Con el presidente Uribe tenemos una inmensa deuda. Gracias a su gestión y su guerra sin cuartel, vivimos un país más seguro.
 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.