Colombia-Perú, una relación para profundizar en la era Humala

Colombia-Perú, una relación para profundizar en la era Humala

Los temas para desarrollar son, por un lado, comercio, y, por otro, la seguridad y la defensa.

notitle
08 de junio 2011 , 10:18 p.m.

Concluido el proceso electoral en el Perú, es importante reflexionar sobre aspectos puntuales que deberá afrontar el nuevo Gobierno, sobre todo, en lo relacionado con su política exterior y, de manera específica, en sus relaciones con Colombia.

Como bien sabemos, en los últimos años las relaciones entre Perú y Colombia se han fundamentado en dos temas, que consideramos prioritarios para la agenda regional. Por un lado, el comercial, basado, sobre todo, en la similar política de indiscriminada apertura de los mercados y, por otro, la seguridad y la defensa.

En relación con lo primero, es evidente cómo el Perú ha buscado fortalecer la integración con Colombia, la misma que ya no pasa por la Comunidad Andina sino por una negociación de carácter bilateral, voluntad que ha llevado no sólo a un considerable incremento del comercio bilateral, sino también a la conformación de organismos como el MILA y el bloque de países latinoamericanos que miran al Arco del Pacífico. De la misma forma, el apoyo dado a la negociación del TLC entre Estados Unidos y Colombia, el apoyo compartido en la negociación conjunta con la Unión Europea, además del respaldo a la aspiración colombiana de ingresar a la APEC, organismo del que Perú forma parte desde hace ya varios años.

Una de las propuestas reiteradas en la campaña electoral fue el compromiso adquirido por el recién elegido presidente, Ollanta Humala, de avanzar en la integración latinoamericana, lo cual debería darse no sólo en el campo político ideológico, tal como sería la propuesta contenida en el ALBA, sino abarcar todos aquellos asuntos que podrían considerarse complementarios: económico-comercial, científico-tecnológico, social y cultural.
Estos temas han sido ampliamente debatidos en los proyectos de integración latinoamericanos, llámense CAN o Mercosur, y actualmente han adquirido aún más relevancia en las relaciones entre los Estados de la región.

En tal sentido, pensamos que el nuevo Gobierno intentará mantener sus relaciones con Colombia en buen estado, teniendo en cuenta la importancia adquirida por estas para ambos países.
En relación con el segundo tema -seguridad y defensa- es un poco prematuro establecer cuál será la política por implementar por el Gobierno de Humala, aunque, teniendo de por medio algunos antecedentes, es factible pensar en una continuidad de la que hemos tenido hasta el día de hoy.

Esto significa mantener y, conforme las circunstancias lo permitan, fortalecer la presencia del Perú en el Consejo Sudamericano de Defensa, aceptando la necesidad de impulsar este bloque en asocio con Unasur. En el aspecto bilateral, resulta hasta cierto punto obvio el compromiso de combatir sin tregua, y conjuntamente, el narcotráfico y el terrorismo, comoquiera que estos son fenómenos asociados y supuestamente requieren un compromiso más firme de ambos países.

Debemos recordar que esta fue una permanente exigencia de Colombia durante el Gobierno de Álvaro Uribe, se ha sostenido en el actual y por ahora no observamos una predisposición a cambiar los supuestos con que se ha organizado dicha política. En tal sentido, la cooperación militar en este campo se mantendrá, considerando que el nuevo Presidente del Perú no es sólo un militar retirado, lo cual indica ya una formación ideológica en el discurso de la guerra contra las drogas, sino por las opiniones que ya viene manifestando sobre el tema. Ollanta Humala considera que una posible legalización o despenalización "sería un mal mensaje a los jóvenes... El fenómeno del consumo está creciendo preocupantemente y somos el segundo exportador de cocaína a nivel mundial. Vamos a ser tolerancia cero a lo que es la droga en el Perú".

Con estas declaraciones queda, por ahora, cancelada la posibilidad de que se asuma el nuevo enfoque en la fallida "guerra contra las drogas", se descarta la importancia global de quienes han formulado este diagnóstico y esta propuesta, entre los que se cuentan personas de la talla intelectual y moral de Mario Vargas Llosa, que en las últimas semanas se comprometió franca y abiertamente con la candidatura de Humala.

En relación con Venezuela, es claro que para el Perú resulta relevante mantener una buena relación, considerando no tanto los aspectos ideológicos y políticos -después de todo, Perú tiene una tradición sanmartiniana, más que bolivariana-, sino teniendo en cuenta el importante mercado que significa hoy Venezuela para las exportaciones peruanas, que ha dado para que en los últimos meses se hable de la necesidad de iniciar la negociación de un tratado de libre comercio. Debemos tener en cuenta que, en el actual imaginario político peruano, si algo genera rechazo es la posible intervención de Hugo Chávez en la política nacional, además de que muy probablemente los socios políticos del nuevo gobernante, sobre todo el partido Perú Posible, del ex presidente Alejando Toledo, han manifestado la necesidad de una autonomía e independencia frente al Gobierno venezolano.

Para culminar, es subrayable la importancia que le ha dado el electo Presidente a la continuidad en el manejo económico.

Lo ha dicho en múltiples entrevistas y lo ha llevado hasta el plano de un "juramento", lo cual significa un compromiso con actores políticos y agentes económicos actuantes a escala local y transnacional (estos últimos serían los grandes empresarios, pero debemos considerar asimismo a pequeños y medianos). También es fundamental mantener la credibilidad de los organismos financieros multilaterales, donde, muchas veces, se deciden los grandes proyectos de inversión.

Los integrantes del comité de transferencia del Gobierno, integrado básicamente por técnicos del entorno de Alejandro Toledo y por personas que se han encargado de darle forma al proyecto de "economía nacional de mercado" demostraría esa voluntad de no adelantar cambios que podrían resultar traumáticos para la economía.

Consideramos conveniente esperar a que se designe a los nuevos altos funcionarios y se pongan en marcha políticas dirigidas a alcanzar los objetivos planteados en la campaña, para hacernos una idea mucho más completa de lo que significará Humala en su política internacional.

Sobre el autor

Aldo Olano es Sociólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, Magíster en Ciencias Políticas y, actualmente, profesor- investigador de la Universidad Externado de Colombia.

ALDO OLANO ALOR
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.