Editorial: Una peste más en Haití

Editorial: Una peste más en Haití

Es importante que quienes puedan le ahorren a Haití la peste que representa 'Baby Doc'.

19 de enero 2011 , 03:29 p.m.

    Cuando ya parecía borrado definitivamente de la actualidad y convertido tan solo en un capítulo más de la historia universal de la infamia, ha vuelto a aparecer Jean-Claude Duvalier, el hombre que, fiel a la herencia de su padre, tiranizó Haití durante largos años y dejó tras de sí una estela de represión, asesinatos y asaltos a las famélicas arcas de la isla.

    'Baby Doc', como se le conoce, llegó a la presidencia haitiana en 1971 al morir 'Papá Doc', François Duvalier, temible dictador que hizo de las suyas entre 1954 y 1971. Señalado heredero del trono apenas a los 19 años, 'Baby Doc' fue fiel a la trayectoria de su padre. Algunas entidades defensoras de los Derechos Humanos calculan que, entre ambos, causaron la muerte a unas 60.000 personas, provocaron el exilio o la prisión de una cifra aún mayor y robaron a los haitianos una suma de indeterminada cuantía. Tan solo en una de las acciones de recuperación de fondos del Estado, el gobierno suizo obligó a devolver a Haití en febrero pasado cerca de 8 millones de dólares de 'Baby Doc' que estaban congelados en ese país. Anteriormente, Estados Unidos había confiscado un apartamento en Nueva York, un lujoso yate y los fondos de una cuenta bancaria. Los Duvalier eran dueños, además, de varias mansiones en Europa y Estados Unidos y un castillo en Francia.

    Este personaje nefasto de 59 años que prolongó la brutal dinastía de su padre se presentó por sorpresa en Puerto Príncipe el domingo pasado en compañía de su mujer, luego de 25 años de ausencia. Venía, dijo, a "ponerme al servicio de mi país". La inesperada aparición causó tanto desconcierto que las autoridades, en un principio, declararon que Duvalier era "un hombre libre", pues "no había cargos en su contra". Fue preciso que Washington se mosqueara y protestaran Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otras entidades para que se improvisara un proceso contra él y la Justicia lo interrogara durante cinco horas, acusado de malversación de fondos.

    No le caben más dramas a Haití. Terremoto, cólera, miseria, elecciones fraudulentas y, ahora, el retorno de Duvalier, que miles de haitianos, pobres y nostálgicos, celebran como positivo. El ex dictador busca aprovechar el vacío político para explorar sus posibilidades.

    Es importante que quienes pueden hacerlo le ahorren esta nueva peste a la sufrida isla.

editorial@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.