Escena del crimen de esposa del concejal Melo fue alterada

Escena del crimen de esposa del concejal Melo fue alterada

Así quedó descubierto este martes, en el primer día del juicio contra el dirigente.

19 de enero 2011 , 12:22 a.m.

La escena del crimen de la esposa del concejal de Bogotá Vladimir Melo Carrillo fue alterada, aunque no en el cuarto donde la asesinaron, sino en el garaje de la casa, según quedó al descubierto este martes, en el primer día del juicio contra el dirigente, acusado de contratar a tres sicarios para cometer el crimen contra su esposa Alejandra Díaz Lezama.

Así lo afirmó el policía Jarol Lugo Díaz, quien fue el primero en llegar al lugar del homicidio, el 17 de julio del 2009, a las 7:29 p.m., (en la carrera 35 No. 11-19), y fue el primer testigo de la Fiscalía, durante el juicio al concejal.

El uniformado relató que Melo lo abordó en la calle, cuando patrullaba con otro compañero, y les dijo que "algo había sucedido con su esposa dentro de la casa". "Había unas fotos en el garaje, encima de una silla o especie de sofá; el señor (Vladimir Melo) se tiró encima de las fotos, regándolas, alterando la escena", dijo durante el interrogatorio.

Según el testimonio del uniformado, el concejal fue sacado del lugar "para que no alterara el lugar de los hechos".

El uniformado aseguró durante el juicio que Melo les dijo que había sido un robo, pero que primero habló de 800 mil pesos y después de 11 millones de pesos.

También dijo que en la escena estaban regados unos tarros, que el televisor estaba prendido, en video, como si alguien hubiera estado jugando.

Aseguró que Melo fue sacado para evitar que no alterara el lugar de los hechos.

Durante el contrainterrogatorio, la defensa de Melo llevó al policía a precisar que la alteración de la escena no se hizo en el cuarto donde fue hallado el cuerpo.

El otro tema que quedó claro es que a la víctima le dispararon entre 20 centímetros y un metro y medio de distancia, directo a la cabeza, y que ella alcanzó a reaccionar, con un movimiento del brazo, según lo demuestra un tatuaje que provocó el disparo en su antebrazo.

"El tatuaje indica que antepuso el brazo y el antebrazo y el proyectil pasó rozando", explicó la patóloga que hizo la necropsia, Mabel del Carmen Zurbarán Barrios.

El cuerpo de Alejandra fue hallado en uno de los cuartos, una mitad dentro de un clóset y otra mitad por fuera, dijeron dos funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigaciones, que inspeccionaron la escena del crimen.

El juicio, presidido por el juez Quinto Penal del Circuito de Conocimiento, Raúl Santacruz López, empezó año y medio exacto después del asesinato.

Vladimir Melo ingresó este martes, vestido con camiseta negra, a la sala 504, donde se realizó la audiencia, escoltado por dos guardias del Inpec.

La audiencia de iniciación de juicio había sido suspendida el pasado 22 de noviembre, por petición de la defensa, que reclamó tiempo para analizar las entrevistas escritas que la Fiscalía les hizo  a los sicarios, y que fueron presentadas como  pruebas.

Como dato curioso, el primero en intervenir en la audiencia de este martes fue Vladimir Melo, quien hablando como concejal, presentó excusas al juez por la presentación informal con la que llegó al recinto y que él atribuyó a la falta de agua en el patio de la cárcel Picota, donde está detenido.

La segunda testigo de la Fiscalía fue Sandra Patricia Orjuela Campos, quien fue la coordinadora del grupo del Cuerpo Técnico de Investigaciones que atendió las diligencias de levantamiento del  cadáver la noche del crimen.

El equipo del CTI llegó a la escena del crimen a las 9:30, dos horas  después de la llegada de la  Policía.

La funcionaria aseguró que en la casa no se encontraron rastros de violación de las cerraduras, de las puertas o ventanas. Esa precisión se dejó en los registros, debido a que Melo denunció el caso como un hurto.

El último testigo de la mañana fue el fotógrafo forense que tomó 27 fotografías de la escena del crimen, Hugo Alejandro Ospina Roa.

Antes de empezar la presentación de los testigos de la Fiscalía, la defensa de Melo le pidió al juez autorizar la presentación del pastor Marco Fidel Ramírez Antonio, quien sería utilizado para desvirtuar una de las manifestaciones que Jonatan Fabián, el sicario que disparó, hizo en la entrevista escrita.

Ante el temor, que manifestó en público, de que una negativa de aceptar el testigo terminara en una nueva apelación de la defensa, como ha ocurrido con cada acto del juez en el proceso, y en una  nueva suspensión del juicio, el juez aceptó permitir la presentación del pastor.

"Se debe mantener la integración y concentración del juicio, y que no se sigan  haciendo audiencias para resolver recursos",  dijo el juez. 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.