Nadie responde por naufragio de 45 mil millones de pesos

Nadie responde por naufragio de 45 mil millones de pesos

Pólizas no cubren ni el 10 por ciento de tubos submarinos para aguas negras que se rompieron.

notitle
15 de enero 2011 , 07:09 p.m.

Embolatados. Así están los 45.424 millones de pesos que se le pagaron al consorcio EDT Marine Construcción Outfall para la instalación de un emisario submarino, una tubería que llevaría las aguas residuales de Cartagena 4,2 kilómetros mar adentro, para evitar la contaminación en la bahía.

El consorcio, con sede en Chipre, conformado por las firmas EDT Marine Construction y EDT Towage and Salvage Co.LTD, se 'esfumó' desde el 2 de diciembre. La última pista que se tiene de sus miembros fue a través de una videoconferencia, desde Nueva York, unos días después, en la que dijeron que estaban gestionando equipos para buscar los tubos que se desprendieron en el mar, cuando todavía no estaban instalados.

Un siniestro, aún sin aclarar, se llevó los tubos al fondo del mar, destruyendo prácticamente el objeto de su contrato: la unión e instalación de 4,2 kilómetros de tubería importada desde Noruega.

El dinero que se le giró al consorcio salió de un préstamo aprobado por el Banco Mundial y pagado mediante cuotas durante los últimos diez años por los contribuyentes cartageneros. El 18 por ciento del impuesto predial se destinó para pagar esta obra.

La responsabilidad directa del contrato recae sobre la Alcaldía de Cartagena que, a su vez, encargó la obra a Aguas de Cartagena (Acuacar), conformada por el Distrito de Cartagena y Aguas de Barcelona (España). Acuacar tercerizó las obras con el 'desaparecido'consorcio chipriota.

Pólizas irrisorias

El escándalo por el fracaso del proyecto, cuyo costo total es de 57 mil millones de pesos, creció debido a que se reveló que las pólizas de cumplimiento no alcanzan a sumar ni el 10 por ciento del desembolso.

El contrato, que según Acuacar se realizó bajo las normas del Banco Mundial, sólo amparó el cumplimiento de 1.620.000 dólares con el banco Helenic y contempló una retención del cinco por ciento por facturas pagadas, que suman algo más de 2.000 millones de pesos. Así las cosas, el Distrito podrá recuperar unos 5.000 millones de pesos, de los $ 45.424 millones pagados a EDT.

Ahora, ¿Quién responderá por el dinero de los contribuyentes y con qué recursos se completarán las obras del emisario submarino que quedaron en cero?

Las respuestas parece no tenerlas nadie. El gerente de Acuacar, Francisco Pérez, dice que "esto se responderá una vez se determine el presupuesto definitivo de rescate y de terminación de la obra".

Agrega que será EDT quien responda y afirma que se emprendió una batalla jurídica contra esta firma, que incluye presión internacional.

Pero esa tarea no garantiza responsables. Así lo creen la Procuraduría, Contraloría, y Fiscalía, que ya emprendieron procesos separados para buscar culpables. El contralor Distrital, Hernando Sierra Porto, dijo que "el problema es de garantías (pólizas), porque si se hubieran dado, el Distrito le reclama a una aseguradora y no pasa dada".

El pasado viernes, el Banco Mundial emitió un comunicado en el que expresa "su disposición de ayudar a encontrar una solución rápida y viable a este asunto. ,Y dada la gravedad del caso, está llevando a cabo una revisión completa de la situación".

Una 'papa caliente'

Halcrow Group Limited, el interventor de la obra, al que se le pagó cerca de millón y medio de dólares para vigilar que esta terminara con éxito, no ha entregado públicamente informes sobre el siniestro.

Manuel Pérez, representante de Halcrow en Colombia, dijo que sólo le responde a Acuacar y esta, a su vez, dice que quien debe responder es el contratista (EDT). La alcaldesa, Judith Pinedo, dice que al Distrito le debe responder es Acuacar.

Así las cosas, todos se pasan la 'papa caliente', mientras que la posibilidad de hallar a los miembros del consorcio se hunde como los tubos del emisario en el fondo del mar.

Tubos, fuera de la ruta
Rompimiento pudo ser por desvío en el camino

Sin descartar que existan otras causas, una ya probada por la Capitanía de Puerto de Cartagena es que el consorcio EDT no cumplió con la ruta de transporté marítimo ordenada por la Dimar. "Le dieron una carta de navegación y se salió de la ruta, transportando los tubos por una que no era segura", dijo una fuente de la Dimar. Esto generó varios interrogantes que van desde técnicos hasta otros más suspicaces como que la firma pudo haber variado la ruta adrede, para dar por terminado el contrato prematuramente.

Jorge Quintero
Corresponsal de EL TIEMPO
Cartagena

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.