Recorrido por los tesoros culturales y arquitectónicos de Nueva Delhi

Recorrido por los tesoros culturales y arquitectónicos de Nueva Delhi

La capital de India y la séptima urbe más poblada del mundo, es una de las que más contrastes tienen.

20 de diciembre 2010 , 12:00 a.m.

En ella se pasa de la opulencia a la miseria, de reliquias a modernas construcciones y de templos hinduistas a mezquitas (musulmanas), por no hablar de los trancones, en los que no sólo se ven carros, sino también elefantes.

La primera imagen de la ciudad es la del aeropuerto, de última generación, con zonas que parecen más un centro comercial que un punto de tránsito de turistas.

Allí se llega después de un largo viaje desde Colombia, que toma casi dos días (un vuelo de 10 horas y otro de 9, con las escalas de rigor). Según el embajador de Colombia en India, Juan Alfredo Pinto, India y Venezuela son los únicos países donde el tiempo oficial no cambia de hora en hora, sino en fracciones de 30 minutos; por eso Nueva Delhi está 10 horas y media adelante en el huso horario, no 11 ni 10, que sería lo normal.

Pinto, que comenzó su misión diplomática durante la administración Uribe y fue ratificado por el gobierno de Juan Manuel Santos, es quizás, junto con su esposa y su hija, uno de los mejores 'guías turísticos' de la ciudad, pues no sólo conoce la historia local, sino las razones detrás de las profundas diferencias culturales entre colombianos e hindúes.

Una de ellas es la vocación de servicio de estos últimos, atada a su sistema de castas, según el cual algunas personas están predestinadas a servir a otras y lo hacen con gusto, pues es una forma de limpiar su karma (energía derivada de los actos) y poder acceder a un estado menos imperfecto.

La primera parada del city tour propuesto por el Embajador es el complejo de Qutab, en el que se destaca el Qutab Minar, el minarete más alto y más antiguo de India. Se trata de una torre de 72 metros, levantada en el siglo XII, que es Patrimonio de la Humanidad. Fue construida con arenisca (roca sedimentaria formada por arena de cuarzo) roja y amarilla, y decorada con versos del Corán.

Allí no sólo se ve a los turistas extranjeros, sino también a muchos musulmanes e hinduistas, que visitan el monumento al mismo tiempo a pesar de su divergencia religiosa, de la misma manera en que conviven diariamente en muchos otros escenarios.
Uno de los planes obligados en Nueva Delhi es probar la comida, con los rituales respectivos.

Si bien se consiguen platos con carne (con excepción de la de vaca, animal que aquí es sagrado), lo ideal es probar las recetas vegetarianas, una de las especialidades locales. La entrada puede ser un caldo condimentado con comino y otras especias, seguida por un plato fuerte que se hace con una especie de puré de papa y verduras; todo, acompañado con naan (pan de de trigo sin levadura).

El picante es una constante y para no enchilarse lo mejor es el yogur, que calma el ardor y que además es otra delicia hindú, con infinidad de sabores y consistencias. Al terminar la comida, el comensal mezcla en su boca cubos de azúcar con hojas de menta para limpiar su aliento.

Otras de las sugerencias de Pinto son el Purana Qila (un fuerte con estilos arquitectónicos islámico e hinduista), la tumba de Humayun (complejo de arquitectura mogol), el Fuerte Rojo (palacio hinduista) y el Templo Lotus, que pertenece a la fe Bahai y tiene forma de flor de loto.

Coloso de las artesanías
Elefantes, inciensos, pashminas o figuras sagradas del hinduismo son las primeras imágenes que a muchos se les vienen a la cabeza cuando piensan en artesanías de la India, pero la verdad es que este país asiático, con sus 1.200 millones de habitantes, no sólo produce esa clase de mercancías, sino que ha perfeccionado a tal punto su producción de artículos hechos a mano, que se da el lujo de realizar dos veces al año una gigantesca feria dirigida sólo a los extranjeros que compran al por mayor. En la versión más reciente recibió 8.000 visitantes. Hacia América Latina exportan 144,5 millones de dólares.

No se pierda el Taj Mahal
El Taj Mahal, en Agra, es una visita obligada. Son 204 kilómetros desde la capital. La entrada incluye una botella de agua y zapatos de tela para no dañar el piso de esta belleza hecha por 20.000 hombres.

Consejos para el viaje desde Colombia
Se puede hacer por Estados Unidos o Europa. Si la opción es la segunda, se recomienda no comprar productos líquidos (perfumes, licor, jabones, etc.) en el 'Duty Free' del aeropuerto Indira Gandhi; como queda en el equipaje de mano, en el Viejo Continente lo decomisan por seguridad. Los tiquetes aéreos de ida y vuelta se consiguen desde 2.000 dólares (unos 3,8 millones de pesos) y los hoteles cinco estrellas, desde 120 por noche.

El regateo es la regla en India: al comprar cualquier cosa, se debe pedir rebaja. Por razones religiosas, las mujeres no deben mostrar los hombros ni las piernas. Los medios de transporte más rápidos en Nueva Delhi son el metro (muy moderno y con vagón exclusivo para mujeres) y los tuc-tuc (mototaxis amarillos y verdes, a los que también se les debe pedir rebaja).

LAURA CHARRY
SUBEDITORA DE EL TIEMPO
 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.