Secciones
Síguenos en:
La razón de Estado / Opinión

La razón de Estado / Opinión

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
28 de junio 2010 , 12:00 a. m.

Después de conocer las noticias recientes sobre asesinatos selectivos por miembros de organismos del Estado, de las interceptaciones telefónicas ilegales (chuzadas), de los montajes ilegales del DAS hace ya varios decenios, de los niveles de corrupción en las oficinas centrales del Ejecutivo nacional, de las desviaciones de recursos públicos asignados para programas del sector agropecuario, de la manipulación que se les hace a los beneficiarios de programas de asistencia social como Familias en Acción (trampas en acción), de las actuaciones militares en territorio extranjero, de desapariciones de líderes sindicales y de miembros de partidos de oposición.

Luego de escuchar que todo lo anterior obedece a 'razón de Estado', tenemos que decir que en efecto el establecimiento que ha administrado al Estado colombiano los últimos 40 años ha utilizado "todas las formas de lucha" con el objeto de asegurar su "conservación y engrandecimiento", tal como lo enseña Nicolás Maquiavelo en su 'Príncipe' y estudia con detenimiento en sus 'Discursos sobre las décadas de Tito Livio'.

El Señor Presidente de la República hace unas semanas dijo que un país extranjero ha querido intervenir en los asuntos internos de Colombia. ¿A cuál país se refiere? ¿A Estados Unidos, al Reino Unido, a México, a Brasil, a Japón, a España, a Rusia, a China, a Chile o a Venezuela?

Hace un par de años, en un programa televisivo internacional, se contaba cómo al abrirse archivos del Departamento de Estado de Estados Unidos, de los años 30 y 40 del siglo XX, se pudo saber que los famosos aviadores que atravesaron el Atlántico en varias horas, en el decenio de los veinte y que luego viajaron por América Latina y que eran recibidos como héroes, en las noches elaboraban reportes secretos con destino a dicho Departamento, sobre lo que habían visto en las mañanas en las bases militares y en los equipos de aviación, mientras eran homenajeados, saludados y condecorados por las autoridades nacionales.

En el 2001 conocimos en Colombia un informe elaborado por el Rand Corporation con destino al Departamento de Estado de Estados Unidos sobre 'Colombia y los intereses estratégicos de Estados Unidos' y allí se muestra que el Estado colombiano estaba al borde de la inviabilidad por la acción de la guerrilla, los paramilitares, el narcotráfico, la corrupción. Ese fue el soporte técnico para el 'Plan Colombia' que se ha ejecutado los últimos diez años.

La razón de Estado, nos lo enseñaron en las aulas universitarias y en los textos de Friderich Meinecke, está señalada, es el fundamento de la acción de los líderes nacionales a partir del siglo XVI, cuando se empiezan a formar los Estados nacionales y surge el capitalismo industrial nacional. La razón de Estado es la justificación y explicación de todas las acciones necesarias para consolidar naciones modernas occidentales y las demás en los últimos 200 años.

La razón de Estado permite la 'combinación' de las 'formas de lucha'. Y eso es lo que hemos visto en los relatos recientes publicados por los diferentes medios de comunicación.
Pero una cosa es la razón de Estado en una democracia real (poliarquía) y otra muy diferente en un país con remedo democrático, como resulta ser Colombia. Así las cosas, hemos de ver con cuidado las acciones denunciadas y establecer hasta dónde pueden ser cobijadas con la manta de la 'Razón de Estado' que tanto se esgrime en los últimos días.

Wilson Ladino Orjuela
Sociólogo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.