Secciones
Síguenos en:
Sangre azul / Otro cuento de princesa y plebeyo hecho realidad

Sangre azul / Otro cuento de princesa y plebeyo hecho realidad

En medio de la elegancia, el glamour y 15 cortes reales, la Princesa Victoria de Suecia se casó con su entrenador personal, Daniel Westling.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
24 de junio 2010 , 12:00 a. m.

Su padre, el Rey Carlos Gustavo, aunque se opuso durante años a la relación, llevó a su hija al altar y fue uno de los más emocionados.

Las historias de príncipes y princesas de los cuentos de hadas se quedaron cortas ante la idílica y mágica de la Princesa de Suecia y su novio, el ahora empresario Daniel Westling. Tras ocho años de noviazgo decidieron casarse por lo católico y unir sus vidas para siempre. La Catedral San Nicolás, de Estocolmo, fue el lugar escogido por la pareja para llevar a cabo la ceremonia, lugar donde hace 34 años el Rey Carlos Gustavo y la Reina Silvia de Suecia, padres de la novia, también dijeron "Sí, acepto".

Ante casi 1.100 invitados, la heredera sueca y su prometido le dieron punto final a una semana llena de festejos por su unión, entre los que se destacan la cena previa con todos los invitados y el homenaje del gobierno sueco por este hecho tan importante para el país, pues la princesa Victoria era la última heredera soltera a una corona europea. Este fue el primer matrimonio real en Suecia en más de treinta años.

La heredera al trono de Suecia ingresó hasta la mitad del templo del brazo de su padre, el Rey Carlos Gustavo, pues quería conservar las tradiciones reales, para después ser entregada a su prometido, Daniel Westling. Durante el sermón, el arzobispo de Estocolmo, Anders Wejryd, le deseó a la pareja que no se sintiera presionada por los comentarios de la opinión pública. "Ojalá podáis conservar vuestra propia libertad de movimientos".

El sábado 19 de junio fue el gran día de Victoria y su prometido. Poco antes de las 4 de la tarde los invitados, las cortes reales y las personas más allegadas a la pareja fueron testigos de cómo se convertían en marido y mujer. Fue una ceremonia sobria, inspirada en las bodas litúrgicas luteranas. En medio del acto solemne, los gestos de complicidad y las lágrimas por parte de los prometidos no se hicieron esperar.

Al final de la ceremonia, los invitados se dirigieron al Palacio Real de Estocolmo, donde se realizó el banquete de recepción, mientras que los novios hicieron un recorrido por la capital sueca en una carroza descubierta saludando a la multitud que desde las calles acompañaba a la pareja en su día. Finalmente navegaron a bordo de la barca real por la bahía de Estocolmo hasta el palacio, donde los invitados los esperaban para brindar con un coctel.

Un día antes de la boda...

Esta es una fecha para nunca olvidar, por eso antes de la unión de la pareja, el gobierno sueco realizó una cena en honor a los novios en el Hall de Eric Ericon, en la que el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeld y su esposa Filippa fueron los anfitriones.

Como tenía que ser, la Princesa Victoria fue la más elegante con un vestido de cola larga, incrustaciones, escote irregular y unos aretes hechos exclusivamente para ella. En cuanto al peinado, eligió un recogido que dejaba su rostro totalmente descubierto.

La hermana de la novia, la Princesa Madeleine de Suecia, también lució impecable con un vestido strapless largo de color blanco y con una gargantilla que hacía juego con sus aretes.

De la mano del Príncipe Alberto de Mónaco, su novia, Charlene Wittstock, quien apostó por un vestido gris strapless con un chal para cubrirse. Destacándose su peinado recogido y su cartera en juego con su atuendo.

Por parte de Holanda, la Princesa Máxima optó por un vestido de volantes y estampado floral que para los críticos fue la peor elección de la noche, comparándola con la elegancia de las otras invitadas.

La Reina Beatriz de Holanda prefirió un vestido con encaje que dio que hablar por su curioso estampado.

La que también se robó el show y los fla-shes de los fotógrafos fue la Princesa Letizia, que dejó a más de uno boquiabierto, pues lució un vestido strapless rojo pasión, con poca cola y clutch (cartera) del mismo tono. Por un momento, los expertos en moda discutieron quién era las más elegante de la noche, si Victoria o ella. Para esta velada la princesa prefirió soltar su cabello dejándolo caer en bucles.

Su vestido...

La Princesa escogió un traje en seda duquesa color perla, escote cuello bandeja y una cola de cinco metros, creado por su diseñador de cabecera, Pär Engsheden; además, lució la tiara de los camafeos con la que se casó su madre ese mismo día.

La comida...

Menú ligero, influenciado por la gastronomía molecular, que incluyó entre otras exquisiteces langosta con trufas de verano, caviar y solomillo de ternera con chalotas asadas. El ponqué nupcial fue un regalo de los reposteros suecos, tenía 3 metros de alto, 11 pisos y 250 kilos de chocolate crujiente, mousse de champaña, fresas salvajes cuajadas y compota de fresas. Para servir la comida se utilizó una vajilla de plata, cristal y porcelana perteneciente a las 18 generaciones existentes de la familia Bernadotte, fundadora de la actual monarquía sueca.

Daniel Westling pasó de ser el gerente de un gimnasio
de Suecia a Príncipe de Suecia y duque de Vstergötland.

Todo empezó...

En el 2001, cuando era su profesor de gimnasia particular y propietario de un gimnasio privado. Estaba encargado de mantenerla en forma y saludable, pero fue tal la empatía que se generó entre los dos, que decidieron entablar una relación. Aunque dicen que el amor todo lo puede, a los dos les tocó disfrutar de su romance pasando por el escarnio público, ya que él era un plebeyo y ella toda una princesa. Tuvieron que aguantar y afrontar las reticencias de su entorno, incluido el padre de Victoria, quien preocupado por la brecha cultural se oponía rotundamente a la relación.

Más de 40 mil rosas, claveles, lirios y follajes tropicales colombianos adornaron la Catedral de San Nicolás. La Asociación Colombiana de Exportadores de Flores envió más de 20 clases de flores, cultivadas en la sabana de Bogotá y Antioquia.

Por Richard Moreno Castañeda.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.