Óleos que habían sido robados estaban debajo de un colchón

Óleos que habían sido robados estaban debajo de un colchón

La banda, que maneja un bajo perfil y se mueve por el sur de Bogotá, ya había negociado las cuatro obras, que pertenecen a Gloria Zea.

30 de abril 2010 , 12:00 a.m.

Hace tres semanas, la banda que hace tres años le había robado cuatro obras de arte a la directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá, Gloria Zea, estaba lista para cerrar la negociación de los óleos con un comprador extranjero.

Fue cuando el Grupo Investigativo de Delitos contra el Patrimonio Cultural de la Dijín apuró esfuerzos para recuperarlos. Eran meses de averiguaciones sobre el paradero de esos óleos, que datan del siglo XVII y que fueron hurtados de la casa de la directora del MamBo.

"Ubicar a la banda fue muy difícil porque ellos se cuidan de exponerse, nunca muestran las obras y siempre esperan a tener un comprador extranjero", le dijo a EL TIEMPO la oficial que estuvo a cargo de la investigación.

Los policías no tuvieron que moverse en el refinado mundo de los conocedores de arte. Por el contrario, el origen y la zona de habitación de la banda no concuerdan con lo que saben sobre su negocio.

"Viven en un deprimido sector del suroriente de Bogotá, y la casa donde estaban las obras no parece precisamente un sitio para comercializar o guardar obras de arte. Esa era su mejor fachada", añade la investigadora de la Dijín.

Lo cierto es que los integrantes de la banda conocen perfectamente de texturas de lienzos y capas pictóricas.

En tres años, desde el robo en julio del 2007, intentaron vender las
obras tres veces, pero por dudas de seguridad no lo hicieron. Con la certeza de que había aparecido un comprador, y sin tener a la totalidad de la banda ubicada, la madrugada del pasado domingo el grupo de la Dijín llegó hasta la casa del barrio Córdoba y con el apoyo de la Fiscalía hizo el operativo.

"Cuando iniciamos el allanamiento solo encontramos a un anciano que supuestamente estaba enfermo en una cama. Sabíamos perfectamente que las obras estaban ahí, así que le pedimos que se levantara y efectivamente estaba acostado encima de los óleos", contó la policía. Los cuatro cuadros estaban debajo del colchón. Solo fue capturado el dueño de la casa, pero la Dijín sigue trabajando.

Ahora el Arcángel, la Virgen de Monguí, San José y la Virgen y el Niño volverán al salón de donde fueron robados. Eso sí, primero pasarán por la curaduría, para devolverles el esplendor que les quitaron tres años en el mundo de la clandestinidad.

REDACCIÓN JUSTICIA

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