Siempre después de la tragedia

Siempre después de la tragedia

17 de abril 2010 , 12:00 a.m.

Y, entonces, ahora sí estamos conmovidos. Ahora sí lamentamos que dos niños hubieran muerto arrollados por un bus de TransMilenio (TM). Ahora sí buscamos responsables. Ahora sí anunciamos medidas. Pero antes de que los dos estudiantes del Colegio Nicolás Esguerra terminaran trágicamente a un lado de la vía, nadie se acordó de denunciar que era práctica vieja de los muchachos colarse en la estación. Y si se hizo, ¿qué pasó?

Es de público dominio que solemos reaccionar cuando las cosas suceden, pero somos pésimos para salirles al paso a las tragedias anunciadas. Se tiene que venir una loma encima de casas humildes para iniciar su traslado; que decenas de carros se estrellen en un cruce peligroso para que pongan un semáforo o amenazar al hijo del Presidente para que se controlen los mensajes temerarios en la red social.

Más se demoraron las autoridades en levantar los cuerpos de los niños Ángelo y José Miguel, que comenzar a circular por todos los lados -ahí sí- los videos y las fotografías de hechos similares que se venían dando hacía tiempo: jóvenes y personas de la tercera edad, amas de casa y señores de corbata que se saltan del vagón de la troncal para no caminar hasta la salida o para colarse sin pagar. ¿Ah?

TM sabe que todo esto pasa. Los bachilleres de la Policía también. Los usuarios, igual. Hasta el Nicolás Esguerra lo sabe o debería saberlo, pero ya es tarde para las víctimas.

Que los niños intenten colarse en TM no es nuevo. Ellos lo confiesan. Y argumentan que lo hacen porque se quedan sin la plata del pasaje, o por 'adrenalina'.

Asumamos las responsabilidades que tocan: TM y el colegio carecen de campañas de prevención y buen uso del sistema; advertir los peligros y las consecuencias; a la Policía le corresponde un mínimo de vigilancia y Dios quiera que no sea cierto lo de la supuesta corrupción. Y a los ciudadanos 'grandes' que hacen trampa en algo tan simple como una estación... ¿qué puede uno decirles? Da hasta pena tratar de aconsejarlos a estas alturas de la vida. Que al menos se conmuevan, es todo.

ERNESTO CORTÉS FIERRO
Editor Jefe EL TIEMPO
erncor@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.