¿Un mundo más seguro?

¿Un mundo más seguro?

14 de abril 2010 , 12:00 a.m.

El martes pasado terminó en Washington la cumbre de Seguridad Nuclear, convocada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y que contó con la presencia de 47 países de Europa, Asia y América Latina. Este encuentro diplomático de alto nivel -no se reunían en la Casa Blanca tantos mandatarios desde los años 40 del siglo pasado- hace parte de la agresiva agenda contra la proliferación nuclear que su inquilino ha venido desplegando.

Aunque enredado en las guerras heredadas en Irak y Afganistán, el mandatario estadounidense busca con el control nuclear cimentar un legado en materia de política exterior que solidifique sus credenciales de Premio Nobel de Paz. Como amenaza contra la seguridad internacional, el tema no es de poca monta. Según las Naciones Unidas, existen 30 países hoy en el planeta que trabajan con material nuclear y oficialmente nueve con arsenales atómicos. Además, en los últimos años se han detectado unos 390 casos de robo de material nuclear de instalaciones militares, pero, con mayor ocurrencia, de laboratorios y centros de investigación civiles.

Mientras que en la Guerra Fría el peligro se centraba en el holocausto nuclear que produciría un conflicto entre las dos superpotencias, los peligros hoy se han ampliado al riesgo de que países como Irán y Corea del Norte desarrollen arsenales atómicos y que organizaciones terroristas como Al Qaeda adquieran en el mercado negro suficiente material para construir un pequeña "bomba sucia".

El objetivo de la cumbre en Washington era precisamente aumentar la cooperación internacional para asegurar cada kilo de plutonio y uranio enriquecido. Obama consiguió importantes gestos de buena voluntad, como la entrega de la materia prima nuclear de Ucrania, Canadá y México, y el cierre de un reactor ruso. En la meta de detener el programa iraní, Estados Unidos logró que China contemple la discusión de sanciones a cambio de no condenarla por el abuso de la moneda.

Para algunos críticos, la meta de cuatro años para mejorar la seguridad no es vinculante y los "avances" sólo reiteran compromisos anteriores. Sin embargo, cabe destacar que Obama continúa impulsando esta agenda con hechos concretos. La nueva cita es en mayo con la revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear en Nueva York.
editorial@eltiempo.com.co 

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