Extraña muerte de dos presos incinerados en Girón, Santander

Extraña muerte de dos presos incinerados en Girón, Santander

Todo indica que las propias víctimas fueron los que provocaron el fuego.

13 de abril 2010 , 12:00 a.m.

A las 6:34 de la tarde del martes, las llamas en el segundo piso de la cárcel de alta seguridad Palogordo, en Girón (Santander), alertaron a la guardia penitenciaria.

A esa hora, dice el Inpec, los internos Wílmer Alonso Flores Aguilar y Jorge Luis Valderrama Ávila, del pasillo 4, prendieron fuego en la celda 61 y bloquearon la puerta con un colchón.

El informe enviado por autoridades del centro carcelario a las autoridades señala que guardias intentaron abrir la celda, pero la cerradura falló y luego de forzarla cedió, pero la puerta seguía bloqueada. Entre tres y cinco minutos después, el fuego crecía.

"Los del patio cinco dicen que Flores y Valderrama gritaban pidiendo auxilio por la ventana", cuenta una fuente en el centro carcelario.

"A punta de patadas lograron abrir la celda para que un dragoneante apagara el fuego con un extintor. Pero ya era tarde: los internos fueron hallados sin signos vitales", dijo el defensor del Pueblo en Bucaramanga, Dilmar Ortiz.

El reporte de la guardia señala que miembros del Cuerpo Técnico de Investigación hizo el levantamiento de los cuerpos incinerados a las 10 p.m., pero no se registra a qué hora lograron entrar y controlar el fuego. La guardia dice que sólo pasaron cinco minutos.

Aún no se conocen las causas del hecho, pero entre las hipótesis que se investigan está la de un suicidio, aunque la Defensoría advierte que también se indagará si se trató de un homicidio y si hubo fallas de la guardia para impedir la muerte de los reos.

Ayer en la cárcel, internos y guardias comentaban otra hipótesis: que el incendio fue generado para llamar la atención y lograr un traslado de patio que Flores había solicitado días antes.

¿Quiénes eran los dos internos muertos?

Jorge Luis Valderrama Ávila, uno de los presos que falleció en el incendio, fue detenido el 9 de julio del 2007 y pagaba una condena de 353 meses por homicidio agravado, hurto calificado y agravado, y porte ilegal de armas. El interno, según informes oficiales, perdió uno de sus ojos durante una riña en la cárcel.

El otro detenido muerto en la conflagración, Wílmer Alonso Flores Aguilar, había sido capturado el 11 de junio del 2008,
y estaba condenado a 54 meses de prisión por los delitos de hurto calificado y agravado, y porte de estupefacientes. "Argumentaba que tenía problemas de convivencia en el patio 4 y, aunque no lo decía abiertamente, se sabía que tenía deudas con vendedores de droga y tenía problemas de consumo", dijo un guardia.

REDACCIÓN JUSTICIA

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