Édgar Rentería iniciará su año 15 en el béisbol de las Grandes Ligas

Édgar Rentería iniciará su año 15 en el béisbol de las Grandes Ligas

El símbolo histórico del béisbol colombiano lleva tres lustros jugando en los diamantes norteamericanos. Se recuperó de la operación del codo derecho y dice que jugará 'hasta que pueda ver la bola'.

03 de abril 2010 , 12:00 a.m.

Un alivio sintió por su corpulento cuerpo Édgar Rentería en los primeros días de febrero pasado cuando en el estadio Tomás Arrieta, de su natal Barranquilla, comenzó los entrenamientos de bateo y el brazo derecho no le dolió.

"Aunque casi no le dije a nadie, desde octubre pasado, cuando me operaron del codo, siempre sentí miedo pensando en el día que regresara a batear. Tenía miedo de que hubiera dolor", reveló a este periodista de EL TIEMPO el paracortos de los Gigantes de San Francisco, que mañana inicia su año 15 de corrido en el béisbol de Grandes Ligas con la visita de su equipo a Houston, la casa de los Astros, todo un récord para un pelotero nacional, sin dudas, el mejor de todos los tiempos de nuestro país.

La temporada 2010 se abre este domingo con el superclásico de siempre de la pelota caliente: Yankees contra Medias Rojas, en Boston.

Ese primer día de bateo sin dolor, Rentería, alegre, llamó a los médicos de San Francisco. Las llamadas se repitieron durante semana y media hasta que desapareció el miedo. Los galenos también estaban contentos por la recuperación del pelotero, que hasta entonces había recibido masajes y extendido el brazo para lanzar.

"He sido sano. Era mi primera lesión grave y creí que podía volverse crónica", reconoció el jugador de 34 años, a quien los médicos le extrajeron las astillas de hueso del codo derecho, días antes de terminar la campaña 2009, cuando San Francisco quedó sin opción de disputar la postemporada de la Liga Nacional y él consideró que "no valía la pena dañar más el brazo".

Todo comenzó cuatro días antes de abrirse la temporada pasada. En los campos de entrenamientos, el colombiano sintió dolor. Un examen médico dictaminó de inmediato que se requería intervención quirúrgica, pero él, que acababa de llegar al equipo tras firmar un contrato por 18,5 millones de dólares por dos años luego de actuar con los Tigres de Detroit, no deseaba perderse la acción mínimo por tres meses. Pidió un tratamiento para jugar y lo hizo, aun con dolor, pero el resultado fue negativo.

"Lesionado y operado, y con unos números que no están allí, la temporada 2009 fue mala... Lo bueno es que toda la organización de San Francisco sabía de mi situación y reconoció el esfuerzo mío por jugar", dice el héroe de la Serie Mundial de 1997, cuando los Marlins de la Florida vencieron en el séptimo y último encuentro a los Indios de Cleveland, en el estadio de Miami, con un hit suyo en el undécimo episodio.

Los números ofensivos del año pasado, los más bajos de su carrera, reflejan la pobre campaña de Rentería: consumió 460 turnos, conectó 115 hits y su promedio quedó en .250.
Antes, para un paracortos esos números eran buenos, pero no para él, un ganador de dos Guantes de Oro (2002 y 2003) y tres Bates de Plata (2000, 2002 y 2003), además de participar en cinco Juegos de Estrellas (1998, 2000, 2003, 2004 y 2006) y establecer marcas vigentes en la Liga Nacional y para varios equipos como los Cardenales de San Luis -del cual fue su capitán- y los Bravos de Atlanta.

"El béisbol te da la oportunidad y esta es la mía en San Francisco... Esta organización me ha tratado bien y este año espero brindar un gran espectáculo", dice 'el Niño', como lo bautizaron los periodistas de Miami el 10 de mayo de 1996, día de su estreno con los Marlins, luego de llegar de las divisiones menores, más exactamente de clase triple A, por lesión del titular estadounidense Kurt Abbott, quien jamás regresó a la titular.

'El Niño' se creció, es reconocido mundialmente como una figura -también actuó para los Medias Rojas de Boston en el 2005-, y tiene experiencia cuando se apresta a cumplir 15 años en el béisbol más exigente del mundo. En su acumulado de 14 torneos cuenta con 1.984 partidos disputados, 7.600 turnos, 2.185 imparables, 865 carreras remolcadas, 132 cuadrangulares y promedio de por vida de .288.

"Seré un quinceañero mayor", sostiene, dejando escapar una sonrisa, el beisbolista que hasta el jueves había participado en 17 juegos de pretemporada, con 14 hits en 54 turnos, 9 impulsadas y dos jonrones, para .273 de promedio.

"Estoy listo para el regreso en grande con los Gigantes por la afición de San Francisco y la colombiana", dice el símbolo histórico del béisbol colombiano en las mayores. "...Y jugaré en Grandes Ligas hasta que pueda, hasta que los equipos me quieran y yo pueda ver la bola para batearla".

ESTEWIL QUESADA FERNANDEZ
REDACTOR DE EL TIEMPO
BARRANQUILLA

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