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La cantante colombiana Fredda decidió salir del closet

Hace 9 años tocó el cielo con las manos y representó a Colombia en Viña del Mar. Pero tras el fracaso comercial se sumió en una gran depresión y terminó vendiendo camarones en Barranquilla.

16 de marzo 2010 , 12:00 a.m.

Prepara su regreso y ya no tiene problema en reconocer que muchas de sus canciones son para ellas.

Hace nueve años, usted sonaba por todos lados; incluso se dijo que lo tenía todo para conquistar el mercado hispano en Estados Unidos, ¿por qué desapareció?
Empecé a sonar en las emisoras con el sencillo que se llamaba 'Una noche más'. Hicimos una gira por Latinoamérica, pero cuando la disquera (liderada por las actrices Sandra y Andrea Guzmán) vio que la canción se movía sola, dejaron de invertirle a mi producto. La canción empezó a decaer y la disquera, a perder.
 
Usted fue a Viña del Mar lista para ganar, pero no ganó...
En la disquera lo vieron como una oportunidad para recuperar lo perdido. Yo me fui a Viña montada en una película pues nos llamaban a decirnos que éramos favoritos. Nos seleccionaron entre los 9, la disquera necesitaba que yo ganara, pero no ganamos. La ida a Viña y no ganar era la quiebra. Se dijo incluso que yo era quien había quebrado la disquera. Eso fue muy duro.

¿Fue la estocada final?
Tenía 22 años y una relación estable que se acabó. Me dejaron. Entré en depresión. Tuve que entregar todo: apartamento, carro, todo. Llamé a mi familia, le dije que tenía que salir de Bogotá porque me estaba volviendo loca. Terminé vendiendo camarones en Barranquilla. 

¿Cómo logró bajarse del estatus de estrella?
Volví a la Guajira e intenté inventarme otra vida. Mi familia tiene el negocio de los mariscos, ellos distribuyen en toda la costa. Empecé a vender, fui a Barranquilla, tuve un cambio total. Antes era rubia, con el pelo larguísimo, delgada. Después me engordé, me corté el pelo, volvió a mi color natural. Con eso me fue bien, me sostuve como un año. Comencé en los restaurantes, con amigos y después con la gente de los restaurantes de comida china. En esa época me tocó buscar ayuda, nunca volví a cantar.

¿Cómo logró recuperarse?
Busqué ayuda de sicólogos, volví a Bogotá y pude estabilizarme. Me enamoré de una sicóloga. Ella también me ayudó mucho. Ya no soy la niñita de antes, mi familia respeta mi vida homosexual, estoy en un buen momento, me siento bien conmigo, enfrentando las cosas como son.  

Habla con mucha tranquilidad de su opción sexual, ¿no la asusta la posibilidad de que su imagen sea rechazada?
El problema de antes era que a mí me preguntaban para quién eran dirigidas las canciones y no decía la verdad. Ahora, creo que es una estupidez hacer eso. Uno debe sentirse digno con lo que es. Creo que es un buen momento para que la gente homosexual  no tenga miedo. Que una mujer lo haga, debe significar mucho. No es que quiera convertirme en una luchadora de la causa, pero no tengo problema en asumir mis gustos. 

¿Eso quiere decir que su disco será para las mujeres?
No me interesa armar un escándalo. Les canto a las mujeres, ya no me quiero esconder, ya no me quiero inventar que las canciones se las hago a amigas, las hago por amor. Pero también tengo canciones para los hombres, tengo canciones para todos.

¿A qué le apuesta?
Vamos a poner 'Si te vas', mi primera canción, a sonar en las emisoras, haremos un buen show y, sobre todo, será Fredda. No voy a disfrazarme más. Sé que cuando uno hace las cosas bien, la vida te las devuelve. Ahora me siento recargada, me siento cada día mejor conmigo, y eso la vida te lo premia.

 "Creo que es un buen momento para que la gente homosexual no tenga miedo. Que una mujer lo haga, debe significar mucho". 

Por Ronald Mayorga