El Papa instó a deponer las armas y a cambiar el estilo de vida por el medio ambiente

El Papa instó a deponer las armas y a cambiar el estilo de vida por el medio ambiente

Benedicto XVI dijo que es importante ser educado "desde niño" en el respeto hacia el otro.

31 de diciembre 2009 , 12:00 a.m.

La misa en la Basílica de San Pedro por María Madre de Dios y al mismo tiempo con motivo de la 43 Jornada Mundial de la Paz, fue concelebrada por el Papa junto al secretario de Estado, cardenal Tarsicio Bertone, y el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente emérito del Consejo Pontificio Justicia y Paz.

El Papa invitó a "convertirnos en proyectos de paz, deponer las armas de cualquier tipo y trabajar todos juntos para construir un mundo más digno para el hombre".

Benedicto XVI recordó el sufrimiento de miles de niños afectados por la guerra en tantas partes del mundo. "A veces -indicó- los pequeños inocentes constituyen una llamada silenciosa a nuestra responsabilidad".

El Papa  abordó el respeto cristiano hacia las diferentes culturas del mundo. "La paz comienza con una mirada respetuosa, que reconoce el rostro de la otra persona, cualquiera que sea el color el de su piel, su nacionalidad, su lengua, su religión", dijo.

Un respeto que, según el Pontífice, debe nacer de una reflexión sobre "el rostro de Dios y del hombre" porque "es un camino privilegiado que conduce a la paz".

Benedicto XVI se refirió también al medioambiente: "Si el hombre se degrada, se degrada también el ambiente en el que vive".

"Existe una nexo estrechísimo -refirió- entre el respeto del hombre y la salvaguardia de lo creado". Para el Papa "si la cultura tiende hacia un nihilismo, si no teórico, practico, la naturaleza no puede pagar las consecuencias".

Ratzinger insistió en la necesidad de educar a los niños en los valores fundamentales del respeto hacia los que son diferentes y hacia el medio ambiente.

Es necesario invertir en la educación proponiéndose como objetivo, además de las necesarias transmisiones de nociones técnico-científicas, "una más amplia y profunda responsabilidad ecológica". "Solo así el trabajo por el ambiente puede convertirse de verdad en una educación para la paz y la construcción de la paz", agregó.

Durante la ceremonia no se adotó ninguna medida de seguridad particular tras el incidente de Nochebuena en el que Benedicto XVI fue derribado por una mujer con trastornos mentales.

Los hombres de la gendarmería vaticana y la guardia suiza estuvieron a su lado como estaba previsto por el protocolo y el Papa saludó al entrar en procesión a derecha y a izquierda a los fieles que abarrotaban la Basílica de San Pedro para seguir los oficios en el primer día del Año Nuevo.

 

 

El Papa anima a cristianos a ayudar a los que sufren la crisis y el desempleo

Benedicto XVI les pidió a todos los cristianos continuar su camino en medio de las dificultades, durante la celebración del Te Deum de agradecimiento por el año que finaliza.

En las Vísperas celebradas en la Basílica de San Pedro, Benedicto XVI afirmó que "la comunidad cristiana ha sabido responder con generosidad a los que han llamado a su puerta" y animó a que siga en esta tarea.

Durante la ceremonia no se ha adoptado ninguna medida de seguridad particular tras el incidente de Nochebuena en que fue derribado por una mujer con trastornos mentales.

Los hombres de la gendarmería vaticana y la guardia suiza estuvieron a su lado como estaba previsto por el protocolo.

"El nacimiento del Señor, que nos recuerda la gratitud con la cual Dios ha venido a salvarnos haciéndose cargo de nuestra humanidad y donándonos su vida divina, puede ayudar a cada hombre de buena voluntad a comprender que sólo abriéndose al amor de Dios la actitud humana cambia y se transforma en un futuro mejor para todos", subrayó.

El Papa teólogo recordó que sólo contemplando el misterio del Verbo encarnado, el hombre puede encontrar "la respuesta a los grandes interrogantes de la existencia humana y descubrir así la verdad de su propia identidad".

Por ello -agregó- "la Iglesia, en todo el mundo y aquí, trabaja para promover el desarrollo integral de la persona humana".

"El tiempo -explicó- ha estado por así decirlo tocado por Cristo, el Hijo de Dios y de María, y de él ha recibido significado nuevo y sorprendente: se ha convertido en tiempo de salvación y gracia".

"En esta perspectiva debemos considerar el tiempo del año que termina y del que comienza para poner las distintos acontecimientos de nuestra vida: importantes o pequeños, simples o indescifrables, alegres o tristes, bajo el signo de la salvación y acoger la llamada de Dios que nos dirige para conducirnos hacia una meta que es otro tiempo en sí mismo. La eternidad", puntualizó.

El Papa dio gracias a los representantes del Ayuntamiento de Roma, diócesis de la que es Obispo y en particular, "a todos lo que se encuentran en situación de dificultad y de malestar: a todos y a cada uno les envío mi cercanía espiritual, apoyada en el constante recuerdo de la oración.

E instó a los jóvenes a "no tener miedo" a responder a la llamada del Señor para seguirlo en el sacerdocio o en la vida consagrada porque "Roma necesita sacerdotes que sean anunciadores del Evangelio y al mismo tiempo, revelen el rostro misericordioso del Padre".

Ciudad del Vaticano (Efe)

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