La nostalgia y la elegancia rodaron por Cali en el 'Desfile de autos antiguos y clásicos'

La nostalgia y la elegancia rodaron por Cali en el 'Desfile de autos antiguos y clásicos'

La autopista Suroriental se convirtió en la pasarela por la que desfilaron 250 'joyas' que sus dueños decidieron compartir en el quinto día de la Feria de Cali.

29 de diciembre 2009 , 12:00 a.m.

Con la puntualidad de los mayores, los clásicos les cumplieron a caleños y turistas que no perdieron detalle del 'Desfile de autos antiguos y clásicos'.

Los primeros en salir fueron los veteranos de los años 20, 30 y 40, y entre ellos los Jeeps Willys, camuflados o con el beige de los 'tormentas del desierto', que parecían como salidos de las películas de guerra.

Al menos 80 de estos Army se lucieron en orden y sincronía. Los comando y los 'Jipaos' se unieron a este primer bloque que descrestó por el buen estado de los vehículos.

Les siguieron los Ford, los Dodge y preciosos Corvette, como de agencia, que deleitaron a chicos y grandes.

Jairo Quevedo, quien junto a su familia lució un Austin modelo 53, fue uno de los más aplaudidos.

A la cita no faltaron Alcapone y sus muchachos de gabardina negra que descendían de su Ford 30 para divertir a los espectadores agolpados a la lado y lado de la autopista Suroriental.

A Édgar Moreno le aplaudieron hasta el bigote. Vestido de Adolfo Hitler se paseó en un Falcon Ford. También desfilaron los
clásicos Mercedes, los Cadillac y los Buick de los 40 que dejaron a más de uno con la boca abierta.

Pedro Ortiz y su hijo Cristian, dos bogotanos que no se resistieron a hacer la parada en Cali tras su viaje de vacaciones a Ecuador no se cansaban de tomar fotografías. "Es muy bonito. Realmente hay automóviles increíbles", dijo el visitante.

Más de una hora fue necesaria para que saliera el último de los
clásicos, que entre bloque y bloque les daban paso a los deportivos y convertibles, a las bicicletas y a las Harley Davidson que también gustaron.

"La idea es que caleños y turistas tengan la oportunidad de apreciar estas joyas que son como tesoros para sus dueños", dijo Fredy Castro, coordinador del desfile, quien destacó el respeto, la tolerancia y la disposición de la comunidad para disfrutar de este rescate de la caleñidad.

En esta ocasión, además de recrear la historia desde la llegada de los primeros vehículos al país, dijo Castro, el desfile tuvo un propósito: los abuelos del ancianato San Miguel.

Los 100.000 pesos que pagó cada uno de los participantes se fue para una cuenta del ancianato. Al final tras un recorrido de seis kilómetros los pitos roncos de los más antiguos se despidieron de la 52 Feria de Cali.

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