'Ya volteé la página del atentado que me dejó cojo': A. Navarro

'Ya volteé la página del atentado que me dejó cojo': A. Navarro

02 de noviembre 2009 , 12:00 a.m.

Usted pertenecía al M-19 cuando le tiraron una grúa al entonces Ministro Jaime Castro para matarlo en un atentado. Lo tenemos en la entrevista del lado. ¿Después de todos estos años, tiene algo qué decirle?

Ese fue un período muy especial: 1985. Poco antes del atentado contra Jaime Castro a mí me tiraron una granada en una cafetería. Perdí una pierna y acabé hablando a media lengua. De ahí me fui al exterior hasta la firma de los tratados de paz.

Puede que a veces no se le entienda bien, pero de la cabeza sigue intacto, como lo demuestra esa magnífica gobernación que está haciendo en un departamento tan complicado...

Soy feliz como Gobernador de Nariño. Lo hago con gusto y me realiza.

¿El atentado contra Jaime Castro pudo ser una retaliación por el que le hicieron a usted?

No estoy seguro, pero espero que no. Pero a nosotros nos está pasando una cosa. Por supuesto el M-19 agredió. Estábamos en una guerra, y la única en la que no hay agresiones es la batalla de las flores. Hemos pedido perdón, y vamos a seguir pidiendo perdón sobre las agresiones que cometimos. A mi me ha tocado pedirlo incluso por las que no hice, porque pertenecía al movimiento. Pero se van borrando las agresiones que nos hicieron otros a nosotros.

Por ejemplo la suya...

Sí. A veces oigo decir: ahí está ese Navarro por ahí, como si no hubiera pagado nada por lo que hizo. ¿Que no he pagado nada? A mi me torturaron durante 10 días en un cuartel. Estuve dos años preso en unas condiciones muy difíciles. Me tiraron una granada y casi me matan. A Pizarro lo mataron en un avión hace ya casi 20 años, después de que había firmado la paz. A Fayad le hicieron una ejecución extrajudicial en un apartamento en Quinta Paredes. Queremos que de una vez por todas todo eso quede en el pasado, que nos reconciliemos, para que no crezcan los hijos con el deseo de vengar la muerte de su papá. Esa es la historia de Colombia que debemos dejar atrás.

Ese es el motivo de esta entrevista. ¿Alguna vez ha hablado con Jaime Castro de ese tema?

De de su atentado no. Pero nos encontramos después durante la Constituyente, que fue un gran momento de reconciliación nacional. Nadie hubiera dado un centavo porque una alianza entre Alvaro Gomez, secuestrado por el M-19, y Antonio Navarro, le hubiera dado su marca, su sentido a una nueva Constitución.

¿Usted llegó a conocer la identidad de quienes atentaron en su contra?

El ex sargento Edgar Paz, que hace un poco más de un año se metió con una granada a una sede bancaria para protestar porque no le pagaban la pensión, había estado un tiempo antes en mi oficina del senado. Se identificó como un ex militar del Batallón Charry Solano y me dio los nombres de los oficiales que habían dado las ordenes. Me confirmó una información que yo ya tenía. No hice nada. Lo pasado ya pasó. Se, por ejemplo, el nombre y el apellido de quién me tiró la granada. Fue un antiguo militante del M-19. Un sargento lo llevó a la cafetería en un Toyota blanco al servicio de la inteligencia del Ejército.

¿Sabe por qué trataron de matarlo?

Esa mañana en Cali el ADO le había tirado una granada a un bus del ejército e hirieron a unos soldados. La represalia era matarme a mí. Mis compañeros identificaron a quien me tiró la granada. Y un día estaba yo en Jumbo, en un acto político, y vi sentado ahí al que me arrojó la granada. Cuando me tocó intervenir yo dije públicamente: aquí veo entre el público a la persona que trató de matarme. Pero quiero decirle públicamente que está totalmente perdonado, que no se preocupe, que esa historia quedó atrás. Dejé claro ese día que había pasado la página de mi atentado.

¿Cuando todas las mañanas se pone su prótesis, su 'pata de palo', no le da rabia?

A todas las cosas hay que verles algo bueno. ¿A usted no le sobra una pierna cuando duerme? Yo en cambio duermo tranquilo con una sola.

Y baila...

Bailo muy bien. Y en mis tiempos de conquistador les decía a las muchachas: ustedes saben como es un hombre con una pierna amputada? La curiosidad que despertaba era un motivo de interés para las cosas que podían seguir.

(Risas). ¿Cómo maneja eso con sus hijos? ¿Ellos saben porque su papá habla así y le falta una pierna?

Mi hijo mayor desde luego. Los dos menores pienso que también, porque ya tienen 13 y 11 y ya saben qué es lo que pasa. No hay otra manera de vivir la vida.

A Gustavo Petro le siguen pasando cuenta de cobro por su pasado guerrillero.

Sí. Todavía nos lo cobran. Por eso me pareció enorme lo de Álvaro Gómez. Es que él había estado secuestrado apenas dos años antes.

Y a veces cuando le tocaba posar al lado de ustedes en la Constituyente hacía un poquito de mala cara...

Por supuesto. Pero veía más mal a los que estuvieron más metidos en su secuestro, que a otros. Y como sabía que yo no estuve, eso facilitó las cosas. ¿Si ese señor, Álvaro Gómez Hurtado, con esa historia, fue capaz de hacer eso, como no vamos a ser capaces nosotros? Está pasando que nos hacen pedir perdón y lo pedimos. Pero a nosotros nadie nos pide perdón. ¿Quién se lo pide a la viuda de Pizarro? ¿A la de Fayad? Yo sé el nombre del oficial de la Policía que con su propia mano ejecutó a Fayad. Nunca se lo voy a decir.

¿Y dónde está en este momento?

Es un general retirado de la policía. Lo sabemos y nunca lo vamos a decir. Ya pasó. Si seguimos echándole sal a las heridas, ¿qué historia es la que van a escribir los jóvenes? Esperemos que no sea la de las venganzas y los odios, sino la de las reconciliaciones.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.