'Dago y yo somos como Chávez y Uribe', dice Luis Felipe Salamanca

'Dago y yo somos como Chávez y Uribe', dice Luis Felipe Salamanca

El libretista, después del 'divorcio' laboral con Dago García, ya tiene su propia empresa de contenidos y produce historias para el canal Telemundo.

09 de agosto 2009 , 12:00 a.m.

Luego de su salida intempestiva de Caracol, el año pasado, el libretista colombiano Luis Felipe Salamanca trabaja para Telemundo y empieza a cosechar éxitos en su nueva empresa de contenidos Luis Felipe Salamanca & asociados. Escribe la telenovela Niños ricos, pobres padres y asegura que allí sí respetan su trabajo.

Con talentos nuevos como Sandra Motato, María Jimena Pineda y Ximena Ospina, el libretista empieza a proyectar su futuro en producciones que van desde sus tradicionales telenovelas, hasta títulos infantiles que espera producir en el papel.

No es la primera vez que escribe para afuera, ya había hecho tres telenovelas para TV Azteca y próximamente una cuarta; una serie para Ecuavisa, en el Ecuador, una telenovela para la televisión peruana, un proyecto de telenovela para la RAI en Italia y otra para la televisión española. Además, dice que muchas de sus ideas se han producido en adaptaciones de otros países, como el caso de Pedro el escamoso en México y, para su sorpresa, Pocholo en Grecia.

Conocido más por su nombre, que por su rostro, el creador de otros títulos como La Guerra de las Rosas, Pecados capitales y María Madrugada, entre decenas más que escribió junto a Dago García, Salamanca accedió a comentar su nueva vida de 'divorciado'.

Después de haber hecho varios éxitos para Caracol, ¿por qué se fue de allí?

Desde hace muchos años venía pensando en la posibilidad de independizarme y crear mi propia compañía productora de contenidos. Ciertas diferencias irreconciliables con algunos ejecutivos de la compañía me convencieron de que era necesario.

¿Es verdad que se negó al alargue de 'La quiero a morir'?

Sí. Las historias tienen ritmos y tiempos que, de ser modificados, las hacen insoportablemente aburridas, tanto para los que las ven, como para quienes las escribimos.

¿Qué lo sedujo de trabajar con Telemundo?

Más que nada, la posibilidad de pertenecer a un equipo que tiene retos muy atractivos para alguien tan competitivo como yo. Ha sido una agradable sorpresa encontrarme con gente amable y respetuosa de mí trabajo.

¿Cómo se ha acoplado a escribir para un público que quiere todo digerido?

Me parece que uno de los lugares comunes es subestimar los mercados a los que nos enfrentamos. Mis historias no están determinadas por mis prejuicios sino por la pasión que siento al comenzarlas.

En el mercado hispano de E.U., ¿buscan historias menos arriesgadas?

Qué más arriesgado que hacer telenovelas en un mundo donde los sentimientos y la cursilería tienden a ser despreciados (...) Los españoles, peyorativamente, nombraron a nuestras telenovelas culebrones por no poder admitir que son ellos quienes las viven.

¿Por qué usted no suena tanto en el medio?

Básicamente, soy muy tímido, pero en cierto momento me di cuenta de que alguien se había apropiado de mi carrera y no tuve más remedio que salir a recuperarla.

¿A quién se refiere específicamente?

A buen entendedor, pocas palabras.

En su 'matrimonio' con Dago García, ¿le molestó que él figurara más que usted? ¿Era un acuerdo?

No. En todo equipo existen un cerebro y una cara. Yo no era la cara del equipo.

Después de ser compañeros (incluso de universidad), ¿qué tan amigable es su relación con Dago?

Tan amigable como la de Uribe y Chávez. Aclarando que yo no soy Chávez.

¿Qué es lo más difícil de escribir solo? ¿Extraña hacerlo a cuatro manos?

Lo difícil es encontrar un socio honesto y leal. Y no, no extraño nada del pasado. Yo trabajo con un equipo de gente joven, tengo ideas frescas y ganas de hacer las cosas de una manera diferente. Me encanta trabajar en equipo, especialmente con gente sin tantos malos hábitos como los que hemos desarrollado quienes llevamos mucho tiempo en el medio.

¿Se piensa dedicar sólo a la televisión o piensa escribir para cine?

Yo no tengo tan mitificado al cine. Tal vez la gente no lo sepa, pero el guión de La pena máxima, una de las películas más exitosas de este país, es mío. Si algún día vuelvo a tener la necesidad de expresarme por este medio lo voy a hacer, pero, por ahora, me siento muy agradecido y contento con la televisión.

¿Qué otros proyectos tiene?

Todos. Estamos desarrollando dos nuevas telenovelas, una miniserie y, para sorpresa para todo el mundo, un programa infantil que, de funcionar, me va a permitir por fin jubilarme.

LUZ ADRIANA VELASCO
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO

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