'Que el Gobierno declare mi música patrimonio nacional' pide Rafael Escalona para 'agonizar feliz'

'Que el Gobierno declare mi música patrimonio nacional' pide Rafael Escalona para 'agonizar feliz'

Cuenta que perdió los derechos por un préstamo o anticipo de regalías por $150 millones. "Tengo cáncer y me falla el corazón", revela el gran compositor en conmovedora entrevista con Yamid Amat.

21 de marzo 2009 , 12:00 a.m.

Rafael Escalona es inmortal. Pero está aterrado porque no lo cree. Siente que su tránsito por la tierra está terminando. Por eso, después de tantas parrandas, de tantos años de estudiante enamorado, de tantos días y noches de poesía y de sentimiento popular, teme que está llegando el momento de la despedida. Y no como en tiempos idos, cuando alistaba su maleta de estudiante para ir a Santa Marta a estudiar en el Liceo Celedón.

Yo vengo a darte mi despedida
Con este merengue sentimental
Para que sepas Maye querida
Que yo me voy de Valledupar

Escalona está aterrado y está triste. Sabe que esa y todas sus canciones las perdió por un contrato que firmó hace muchos años con discos Fuentes (Edimúsica, su departamento editorial), a través del cual cedió todos los derechos de sus obras, a cambio de un préstamo, o anticipo de regalías, de 150 millones de pesos, del cual todavía hoy debe 80 millones.

Lo que más lo aterra es que tiene cáncer y su corazón ya no es el juguetón de viejos tiempos de amores y de aventuras en Valledupar

Yo no puedo olvidar
a esa mujer
Que me hizo tanto
tiempo padecer
Yo no puedo olvidar
aquel amor
Que me dejó sangrando
el corazón.

Ha sufrido dos preinfartos. El más grave en Cali, el año pasado. Ha padecido varios episodios de arritmia cardiaca y cardiopatía dilatada. Un síncope lo mando varias semanas a la clínica Shaio, en Bogotá.

Su corazón está enfermo, pero es su alma la que agoniza, porque siente que su vida se le va y que su obra se perdió, que nada queda para los suyos ni para su pueblo ni para las aldeas que recorrió ni para las mujeres que amó ni para los 20 hijos que creó. A Ada Luz, su hija mayor, no le queda ni siquiera la casa en el aire que ella inspiró.

Si te preguntan como se sube,
Decile que muchos se
han perdido,
para ir al cielo creo que
no hay camino,
nosotros dos iremos
en una nube

Escalona sueña con una campaña para que el Estado le compre esa y todas sus canciones. Con dos objetivos: Que sus poemas sean un patrimonio nacional, para que su vida y su obra, de verdad, se inmortalicen. "Y, hombe, pa' que haya con qué pagá mi entierro" . Escalona piensa que todo el mundo debe amar el vallenato.

¿Por qué amar el vallenato?

Porque es nuestra música positiva, lo único verdaderamente colombiano que tenemos. Aquí dicen que cuando los españoles vinieron, trajeron el acordeón y nació el vallenato. Eso no es cierto. El acordeón se inventó en 1829 y no es alemán ni es francés. El acordeón es de la India. A Colombia llegó en el Gobierno de Rafael Núñez, después de 1886. ¿Por qué amar el vallenato? Porque es bullanguero, parrandero y enamorador...

¿Y todavía le queda ánimo parrandero?

¿Yo? Me estoy muriendo y, desgraciadamente, el caso de nuestros grandes compositores se repite sin imaginación: el día en que mueren hay que reunir limosnas para poder realizar el sepelio.

¿A usted la Nación no le ha retribuido de alguna manera la infinita riqueza musical que como compositor le aportó?

No señor, en ninguna forma. Digo, sin vanidad, que según los periodistas y los críticos soy el compositor más famoso que produjo el Siglo XX en este país. ¿Sabe eso qué ha significado para mí? Mire: este es el último cheque que recibí de Discos Fuentes por regalías: un millón 310 mil pesos.

¿Quiere decir que toda su música no es suya?

Así es. Mi música es de Fuentes...

¿Toda su música o unas canciones?

Toda mi música, porque hicimos un contrato hace muchísimos años para el cobro de los derechos de reproducción, o lo que llaman "fonomecánicos" y yo no sabía lo que firmaba. Mi dolor es que quienes bañamos a Colombia de alegría y le damos prestigio musical a nuestro país en todo el universo, no recibamos ni siquiera para nuestro entierro. Yo no creo que en la funeraria vayan a cobrar sólo el millón de pesos que recibí.

¿Y por qué no demanda el contrato?

Ya lo hice. Le di poder a un abogado y hay una tutela ante la Corte Constitucional. Y esperamos todos, no yo, sino todos los compositores, que se haga justicia...

¿Cuál fue la demanda?

La demanda es que se me devuelvan mis canciones, porque de por vida Fuentes se apropió de todo.

¿Por qué dice usted que se apropio de todo?

Porque me prestó 150 millones de pesos hace 10 años y yo les entregué, a cambio, toda mi música. Todavía les debo 80 millones. Cuando comencé me pagaban 25 millones de pesos trimestrales por regalías. Hoy, me dan 1 millón trimestral.

¿Y cuándo vence ese contrato?

Cuando yo ya esté bajo tierra: ¡en el año 2024! Hace unos meses vino una multinacional y me ofreció una suma importante por ceder los derechos de una canción. "No puedo", les dije. "El dueño es Fuentes".

¿En qué consiste la demanda ante la Corte?

Es una acción de tutela contra la empresa Edimúsica de discos Fuentes, que busca rescindir el contrato en el que se entregó la propiedad de todas mis canciones. Por ese contrato Fuentes, y no yo, es el propietario de toda mi obra.

¿Usted firmó el contrato a cambio de qué?

A cambio del pago de regalías.

¿Y cuánto le dieron?

Un anticipo de 150 millones...

Pero, ¿no fue préstamo?

Es un préstamo que se paga con regalías que el propio editor recauda y liquida. En este momento no sólo perdí mis canciones, sino que debo la mitad del préstamo.

¿El contrato qué irregularidad tiene?

Me dice mi abogado que ese contrato es lesivo de los derechos fundamentales de los autores, empezando por su derecho al mínimo vital. Los autores están amarrados a una modalidad de contratación que le entrega la propiedad de su obra a los editores y los editores desarrollan la gestión a su manera, no rinden cuentas en la oportunidad que es y no hay manera de revocarles los mandatos ni las autorizaciones por una gestión ineficiente...

Supongamos que la Corte falla a favor suyo. ¿Qué pasa a partir de ese momento?

Entrego a los colombianos la propiedad de todas mis canciones. Me dicen que en la ley de derechos de autor existe una figura que se llama expropiación de los derechos de autor, según la cual el Estado puede apropiarse de ellos. Obviamente, toda expropiación implica una indemnización. Eso exactamente ocurrió con el caso de los derechos de Oreste Síndici, sobre la música del Himno Nacional. En 1917, una ley autorizó al Gobierno colombiano a que le pagara a los herederos de Síndici una suma de dinero, como pago de los derechos de autor del Himno Nacional.

Usted ha sido un cronista con su música, tal vez solo comparable con un Gabriel García Márquez, quien ha sido su compadre, su admirador y su amigo. ¿Qué pide para sus  canciones?

Mis canciones son un patrimonio que ya no es mío. Es de todos, es de Colombia.  Ojalá se dictara una ley, por ejemplo, que ordene recoger todas mis obras, que el Estado las adquiera y las declare patrimonio de los colombianos. Las compre para que algún peso les quede a mis herederos, porque yo ya estoy de partida.

¿Qué se le ocurre que podríamos hacer?

Invéntate una campaña con EL TIEMPO y todos los medios para que toda la obra de Escalona sea patrimonio nacional. Si el Gobierno considera que tengo méritos para eso, si considera que lo merezco, que me ayude. Colombia está ocupando el primer puesto en música popular en el mundo entero.

Hace un par de años tuve el orgullo y la sorpresa de que vinieran aquí representantes del Premio Grammy a decirme que me habían elegido como el representante máximo de la música popular de Colombia. Y yo les dije: "Pero si yo no toco ningún instrumento, ni tengo conjunto, ni tengo orquesta". Y me respondieron: "Pero usted es el que hizo la música para que otros la toquen". Acepté y viajé.

¿Ha sido el último gran homenaje que ha recibido?

Sí. Llegué a Miami, la prensa fue muy amable conmigo y destacó mi presencia. El empresario Emilio Estefan me manifestó su deseo de grabar mi música y me preguntó si vendía los derechos de algunas canciones. Ni modo. Le conté lo de los "tiburones" que me están devorando. Conversamos un poco más y al terminar me preguntó si me llevaba ya a mi avión privado. Le pregunté: "¿Qué avión?". Me respondió: "El suyo". Yo no sabía si echarme a reír o ponerme a llorar.

¿Y usted teme que si todo no se organiza usted se muere de pobreza y sus hijos y sus nietos sólo recibirán su recuerdo?

Esa es mi angustia y la preocupación que me acompaña, pero creo que nuestro Gobierno, con las demostraciones que ha hecho por nuestra cultura y nuestro folclor, rescatará mi obra.

¿Dentro de sus canciones hay alguna que se pueda cantar con esta historia?

Se la pasa echando vaina
el negro maldito,
y yo que lo estoy mirando
no digo na,
na ma que me estoy llenado
de requisitos,
y a las 14 ventanas (la cárcel)
lo voy a mandá.

¿Quién es el 'negro maldito'?

Fuentes...

¿Qué tan grave es su enfermedad?

Tengo cáncer y me falla el corazón.

¿El cáncer está controlado?

Está avanzando y me afecta mucho la diálisis. Para donde voy, tengo que arrastrar con esos aparatos. ¡Un hombre tan libertino como era yo! Si las cosas siguen como van, en mi testamento sólo quedarán los cables de la diálisis.

Oye morenita
te vas a quedar muy sola
porque anoche dijo el radio
que abrieron el Liceo,
como es estudiante
ya se va Escalona...

¿Usted siente que 'ya se va Escalona'?

Sí. Yo no quisiera irme... una cosa es el canto y otra cosa es el hoyo... es duro comenzar a partir. Pero si lo dispone Dios, quién puede pelear con Él...

Hagamos un pacto: No se vaya antes de que inauguremos el gran museo Escalona con toda su obra reunida y logremos declarar sus canciones patrimonio nacional...

¿Será que se puede? Estoy creando una fundación. Estuve con el señor Presidente hace unos cinco días. Él me llamó muy gentil, cuando estaba en la clínica. Me ofreció su colaboración. Le dije que me ayudara con una de tantas casas que le han decomisado a la mafia, para convertirla en escuela del vallenato, para enseñar el vallenato, el verdadero, porque ahora lo están tergiversando, interpretándolo como un rock and roll.

¿Qué le respondió el Presidente?

Que haría todo lo posible por conseguir la casita para la fundación. Por aquí tengo una foto suya, que guardo como el papelito aquel que conservaba la comadre Consuelo Araujo, con un escrito de mi puño y letra de estudiante...

Oye mi vidita si me voy
en la mañana
No quiero que me llores,
no vayas a llorar.

Voy a pedirles a dos grandes amigos suyos, a Roberto Pombo, director de EL TIEMPO, y al general Manuel José Bonett, que organicemos la campaña para comprar sus obras, declararlas patrimonio nacional, construir su fundación -museo, con todo su legado, los libros sobre usted, novelas como la de Caracol Televisión. ¿Le parece?

Si lo logran, podré viajar feliz.

"Viajar feliz" ...Seguramente a encontrarse con Jaime Molina, allá en el cielo y componerle un son...

Hoy, todos los colombianos cantarían por él el paseo que le compuso a Emiliano cuando enfermó:

Quiero que me digan
quiero oír la palabra
que esas son mentiras
que él no tiene nada.

YAMID AMAT
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

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