"Aquí lo que existe es una especie de 'cristianofobia'": Alejandro Ordóñez

"Aquí lo que existe es una especie de 'cristianofobia'": Alejandro Ordóñez

El nuevo Procurador general de la Nación no esconde su posición religiosa, doctrinaria y filosófica. Dice que es 'camandulero', antiaborto, antieutanasia, pero se declara defensor del pluralismo.

13 de diciembre 2008 , 12:00 a.m.

EL TIEMPO: ¿Cuáles serán sus directrices como Procurador?

Alejandro Ordóñez: Son tres líneas generales: corrupción, crisis humanitaria y derechos humanos. Combate implacable y decidido contra la corrupción, sobre todo. Mi obligación es un derecho de la sociedad, no solamente de mis electores, los senadores. A lo que me comprometo es a tener voluntad política para aplicar los instrumentos legales.

¿Se necesitan nuevos instrumentos contra la corrupción?

Los que hay son suficientes. El principal problema de orden público es la corrupción, que genera todo tipo de circunstancias que desequilibran el funcionamiento del Estado. Es la voluntad política, utilizando los instrumentos que existen, lo que hay que aplicar. Si hacen falta, pues se tramitarán oportunamente, pero los que hay son suficientes para hacer transparente la función. En eso seré implacable.

¿Quién será el Viceprocurador?

Yo 'desimportantizaré' la Viceprocuraduría. El Viceprocurador sólo tendrá las competencias de ley. Yo ejerceré las competencias que la Constitución me otorga. En ese sentido, yo soy el responsable, no sólo político sino el jurídico, de la disciplina en el Estado.

¿Quién debe disciplinar a los congresistas?

No sé por qué mi propuesta (que esa facultad salga de la Procuraduría) ha causado preocupación. Al Congreso le corresponde elegir el Procurador. A su turno, al Procurador, que es elegido por los senadores, le corresponde ejercer las competencias disciplinarias.

Ahí se crean obstáculos para la debida transparencia. Si hay algo que afecte la función de control, que dolorosamente lo afecte y que le haya hecho perder la credibilidad a las instituciones, a las entidades de control, es la carencia de independencia. Uno no puede convertirse en un instrumento de nadie, de ninguno de los poderes del Estado, pero tampoco de los poderes mediáticos.

¿El modelo actual no funciona?

Es un esperpento constitucional. Cualquier procurador que llegue va aprovechar esos instrumentos institucionales. Es que el Congreso puede reelegir al Procurador... En el caso mío, si subsiste, voy a tener la tentación de utilizarlos para propio beneficio. Es la miserable condición humana.

¿Se va a apartar de eso?

Claro... 'No me dejes caer en la tentación'.

¿Investigaría a los congresistas la Sala Disciplinaria de la Judicatura?

¡Menos! Lo veo en el Consejo de Estado.

¿Le jalará a eso el Congreso?

Es problema de ellos. Si no le jalan, pues me toca jalarle a mí. Eso sí, tengan la certeza, como dice un amigo consejero: 'Soy como soy y a veces peor'.

¿Cómo logró la mayoría absoluta del Senado?

Me vieron durante todos los días durante dos meses. Les dije que quería ser Procurador. Y los que con tanta sevicia tendieron a escandalizarse porque yo estaba pidiendo que me eligieran no dijeron nada con la elección del actual Procurador, que es muy amigo mío.

¿Cómo logró seducir al Polo?

Fue un acto de coherencia del Polo. Si ellos se dicen tolerantes y se dicen librepensadores, ¿por qué no tolerar al otro? Sería contrario a la tolerancia estigmatizar al otro porque no piensa como él.

Pero no solo lo sedujo, sino que lo dividió...

Gustavo Petro, la noche anterior a mi elección, asistió a una larga reunión donde se me hizo una especie de preparatorio. Al terminar la reunión me dijo: 'Usted me va a hacer perder la mitad de mis votos'. Yo le respondí: 'No senador, de pronto gana el triple, porque la gente entiende que usted es tolerante con el otro'.

Pero creo que el argumento más contundente fue decirles: miren mi vida como juez. En materia de derechos humanos la primera sentencia contra el Estado colombiano por la masacre de La Rochela fue una ponencia mía, en el Tribunal de Santander. Y, con fundamento en esa ponencia, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos condenó al Estado.

A mí que se me acusa de enemigo de la libertad de prensa, pero cuando las bombas a Vanguardia Liberal, el único magistrado que salvó el voto y pidió que se condenara al Estado fui yo. Me preocupé en explicárselos. Yo quería que me eligieran y sabía que eso era una vulnerabilidad mía, que tenía en mi contra algunos medios, algunos periodistas que me querían presentar como un inimputable. Debo hacerles un homenaje de agradecimiento a los medios que me quisieron hacer un daño, porque me eligieron, pero desde luego lo digo con alegría.

Pero hubo más argumentos.

Otra de las razones con las que los convencí (al Polo), fue mi vida como juez, demostré que no confundo lo uno con lo otro. Supieron quién era yo en mi vida personal, yo nunca lo he negado. Saben que soy camandulero, soy católico practicante a secas. Yo no me escondo para eso. Voy a misa todos los domingos con mi familia y comulgo y me confieso y soporto esta miserable condición humana y cometo barbaridades como todos y peco, claro.Pero es que yo no tengo que esconder nada, yo no soy un ave rara. Aquí lo que existe es una especie de 'cristianofobia'.

¿Ve al país reclamándole por eso?

No, la mayoría del país piensa como usted o como yo y como su mamá y como su papá y como los suyos. Entonces, ¿que se critique el hecho de ser católico cuando el país es católico, hay millones de personas que son católicas practicantes. En mi hoja de vida no dice 'yo soy católico', eso no es parte de mi campaña.

¿Fue un acto de coherencia del Polo haberlo apoyado?

Se ve que es cierto que ellos respetan al otro. Madurez del Polo, de un sector del Polo. Porque Gaviria les dijo...

Los excomulgó...

Los excomulgó. 'Ustedes pueden votar por Camilo Gómez o por Germán Bustillo, pero por Ordóñez, no'.

¿Está seguro de que el Congreso no espera puestos?

Desde luego que hay compromisos. Me comprometí con el equilibrio, con la ponderación, independencia. Esos son los compromisos con todas las bancadas y cada uno de los congresistas. No haré nada diferente a lo que hizo el actual Procurador en materia burocrática.

¿Qué quiere decir eso?

Nombrar a los mejores. Evaluaré. De los cerca de 3.000 cargos, 2.500 están en carrera, tienen una estabilidad relativa. Máximo 700 u 800 son de libre nombramiento y remoción.

¿Y van a salir todos?

Por Dios, ¡por Dios! Saldrán los que deban salir y se quedarán los que se deban quedar de acuerdo al ordenamiento jurídico. Cuando tenga que nombrar a alguien, lo haré a partir de hojas de vida.

Pero unas hojas de vida vienen del Congreso...

Las evaluaré vengan de donde vinieren.

¿Y cómo sedujo a Uribe?

Estoy agradecido con la bancada de Gobierno así como con la oposición. El guiño que dicen que el Presidente me dio derivó de la conciencia de que debe estar en la Procuraduría una persona con experiencia jurídica. En mi vida habré hablado con el Presidente cinco veces. Mi relación con él fue televisiva. El Gobierno terminó aceptando una realidad electoral que se consolidó en el Congreso.

¿Le incomoda que digan que es un Procurador godo?

Depende de quién lo diga. Soy conservador doctrinario, coherente. Eso no me preocupa. Más aún, si se me pregunta una definición mía ideológica, mire: en religión soy católico, apostólico y romano. Entonces que le digan a uno godo...

¿Usted entonces se considera un conservador integral?

¡Sí, lo soy! Y yo no lo he negado. Por eso me critican.

Si tuviera que dar un concepto sobre la constitucionalidad de una ley sobre el matrimonio de parejas de un mismo sexo, ¿qué diría?

Hay que esperar. Cada día tiene su afán. Pero si usted me pregunta en materias de aborto, eutanasia, matrimonio homosexual, son claras mis posiciones, las tengo escritas (en sentencias). No soy partidario de ello. Como usted ha visto son controvertidas, pero esa posición es parte de la pluralidad, del ordenamiento jurídico. La Constitución la hicieron las más disímiles tendencias y concepciones ideológicas, la Constitución no es lo que dicen algunos que pretenden que solo los que ejercen un fundamentalismo libertario son los únicos que interpretan adecuadamente la Constitución.

Esto es un debate absolutamente cavernario, de intolerancia. Si hay unos episodios recientes de intolerancia, son estos. ¿Un marxista puede ejercer funciones públicas del Estado colombiano? ¿Un agnóstico puede ejercer funciones del Estado colombiano? ¿Un católico podrá ejercerlas? Lo contrasto para demostrar que no.

Según su hija, hizo un mal negocio al ser Procurador...

Hace algunos días cuando ella escuchaba en la casa por los medios de comunicación que me iban a designar Procurador se preocupó e investigó con la mamá, porque le cuento que cuando fui consejero de Estado no era muy boyante. Ustedes comprenderán que no es fácil mantener a cuatro mujeres: tres hijas y una esposa. Pero duré ocho meses litigando y en ese tiempo se notó la holgura. Entonces mi hija menor, una 'cuasigomela' de 16 años, le preguntó a la mamá: '¿papito cuánto va a ganar?'. La mamá le contestó: lo mismo que ganaba como magistrado. Y sabe qué respondió: '¡Qué man tan bruto!'.

EDULFO PEÑA Y JHON JAIRO TORRES
Editores de Política y Justicia de EL TIEMPO

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