Los años dorados de la agricultura de EE.UU. se opacan

Los años dorados de la agricultura de EE.UU. se opacan

La fuerte caída en los precios de las cosechas sumada a una continua alza de costos amenaza la bonanza del sector

24 de octubre 2008 , 12:00 a.m.
El sector agrícola, uno de los más sólidos de la economía estadounidense en los últimos dos años, se está tambaleando. La industria enfrenta un bajón en los precios de las cosechas y altos costos de producción.

Algunos agricultores están aplazando la compra de maquinaria y reevalúan si plantar el próximo año menos cosechas de alto costo, como el maíz. El valor accionario de las empresas agrícolas se ha derrumbado.

Las acciones de Bunge Ltd., que vende fertilizante a agricultores y procesa hoja de soya, han caído 67% desde junio, mientras que las de Archer-Daniels-Midland Co., un procesador y exportador de granos, están un 60% por debajo de su récord máximo de 52 semanas.

Muchos agricultores creen que la combinación de precios de cosechas más bajos y los altos costos de producción acabará, para el próximo año, con uno de los períodos más prósperos de la historia agrícola estadounidense. El Departamento de Agricultura de EE.UU. predice que este año las ganancias netas del sector alcanzarán los US$95.700 millones, 10,3% más que 2007 y casi el doble de hace dos años.

Ahora, los agricultores temen un descenso profundo en las ganancias del próximo año. La mayoría de los economistas cree que el sector agrícola estadounidense puede capear una desaceleración porque las finanzas de las empresas son fuertes y porque por mandato federal la cantidad de maíz usado para etanol será incrementada el próximo año. Sin embargo, los agricultores del país enfrentan un ambiente más riesgoso y volátil.

Se espera que el incierto panorama enfríe la venta de tierras en la región central estadounidense, donde los precios han saltado dos dígitos porcentuales durante cuatro años consecutivos. Michael Boehlje, economista agrícola de la Universidad de Purdue, prevé que los precios de las tierras caigan moderadamente durante cinco años.

Esto podría menguar el poder para acceder a crédito de los agricultores porque sus tierras son su mayor fuente de activos y garantía.

Las ganancias de los agricultores estadounidenses se dispararon a entre US$40.000 millones y US$60.000 millones en los siete años hasta 2004, cuando subieron a US$85.800 millones. La demanda de grano se acrecentaba a medida que el país aceleraba la expansión de su industria de biocombustibles, y la próspera clase media de países en desarrollo como China, desarrolló un gusto por la carne y la leche del ganado alimentado con granos.

En medio de predicciones de una "década dorada" en la agricultura, los precios de los granos y de las tierras se dispararon y las acciones de muchas empresas alcanzaron niveles estratosféricos. Ahora, algunas de esas acciones están cayendo más rápido que el resto del mercado, ante temores de que la crisis financiera desencadene una recesión global lo suficientemente profunda como para deprimir la demanda de exportaciones de alimentos de EE.UU.

Los precios del maíz y la soya, las dos principales cosechas de EE.UU., han caído a la mitad desde principios de julio. Gracias a las buenas condiciones meteorológicas, los agricultores están recogiendo lo que el Departamento de Agricultura de EE.UU. espera sea la segunda mayor cosecha de maíz en la historia, 12.200 millones de bushels. Los cultivadores de soya están recogiendo su cuarta mayor cosecha de la historia: 2.980 millones de bushels. Según el Departamento, la producción global de trigo está saltando 11,4% a un récord de 680,2 millones de toneladas.

A medida que los precios de los commodities caen, el alza en los costos está ahorcando a los agricultores. Muchos proveedores aprovecharon el auge del grano para elevar sus precios, desde los fertilizantes a las semillas.

Kurt Torell, un agricultor de 48 años en Nebraska, dice que sus proveedores le han advertido que prevenga un alza de 60% en el fertilizante de nitrógeno que compra. El precio de una bolsa de semillas de maíz híbrido subió 44%. El alquiler que paga por gran parte de las 1.400 hectáreas que trabaja subió 47% este año.

Para muchos agricultores, sus costos han subido tanto que podrían perder dinero el próximo año incluso si los precios de las cosechas suben por encima de los niveles que ameritan subsidios del gobierno.

La caída en los precios de las cosechas es bien recibida por ciertos sectores agrícolas, como los productores de ganado que ahora pagan menos por el alimento de sus animales. También favorece a los productores de etanol, dado que el grano representa el 75% de sus costos. Sin embargo, la caída de los precios del crudo ha deprimido el precio del biocombustible, que compite con la gasolina.

Los márgenes de ganancia de 50% que la industria registraba hace cuatro años, se han reducido a menos del 5% en muchas empresas. El economista David Oppedahl, de la Fed de Chicago, dice que los agricultores muestran inusuales finanzas fuertes. La proporción deuda- activos es de sólo 9% ya que muchos agricultores eran tan adversos a las deudas, que compraron tierras en efectivo . "La agricultura aprendió su lección de los 80", dijo Robert B. Engel, presidente ejecutivo de Co- Bank, un prestamista de la agroindustria en Denver.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.