La hora de la verdad

La hora de la verdad

Luis Fernando Almario es el primer jefe político llamado a juicio bajo el cargo de haber instigado el asesinato de la familia Turbay Cote en 2000.

22 de octubre 2008 , 12:00 a.m.

Primero ante la Corte Suprema de Justicia y luego ante la Fiscalía, el ex congresista Luis Fernando Almario relató cómo el 21 de noviembre de 2001 las Farc atacaron su casa en Florencia, Caquetá, y cómo se salvó providencialmente gracias a un colchón que le sirvió de escudo contra las esquirlas de los explosivos. Además, Almario presentó más de 30 testigos, entre ellos el actual presidente del Congreso, Hernán Andrade, para que declararan en el sentido de que él siempre había sido objetivo militar de la guerrilla, razón por la cual no podía ser acusado de ser aliado de las Farc. 

Sin embargo, los argumentos de Almario y las versiones de los testigos  parecieron desmoronarse el lunes 20 de octubre, cuando  el fiscal delegado ante la Corte, Darío Garzón, decidió llamar a juicio al ex congresista como presunto instigador del asesinato del presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara, Diego Turbay Cote, de su madre Inés Cote de Turbay, y de otras cinco personas, el 29 de diciembre de 2000.

Las víctimas viajaban de Florencia a Puerto Rico para asistir a un acto político. Los vehículos en que se movilizaban fueron detenidos por hombres de la columna Teófilo Forero de las Farc y sus ocupantes obligados a descender de ellos, luego de lo cual fueron fusilados.

Almario, el más caracterizado dirigente conservador del Caquetá, fue capturado el 25 de febrero de 2008 por orden de la Corte Suprema. Y aunque renunció a su fuero como congresista y pidió un control de legalidad del proceso en su contra, la Fiscalía acogió las pruebas acopiadas por el alto tribunal y le dio crédito a versiones de testigos, entre ellos dos desmovilizados de las Farc y un ex colaborador del dirigente político, que aseguraron que Almario convenció a las Farc de que la familia Turbay Cote estaba preparando el terreno para que grupos paramilitares ingresaran al departamento.

Uno de los testigos, Gerardo Aguirre Ballesteros, dijo haber presenciado el momento en que un emisario del congresista le dijo al jefe guerrillero 'Fabián Ramírez' , que Almario sugería dar muerte a los Turbay, especialmente porque la matrona de la familia, Inés Cote, estaba acumulando demasiado poder político y patrocinando a las autodefensas.

Desde entonces la investigación se orientó a establecer si Almario era en realidad un perseguido de las Farc, como él lo ha sostenido siempre, o había tenido alguna relación con la guerrilla. Uno de los testigos mejor calificados para absolver la duda fue Víctor G. Ricardo, alto comisionado para la Paz en la época de las negociaciones en el Caguán durante el gobierno de Andrés Pastrana. Ricardo declaró ante los funcionarios judiciales, que Almario había asistido, en compañía de 'Raúl Reyes', a inauguraciones de obras públicas hechas por el Gobierno en la región. Otros dirigentes políticos y ciudadanos caqueteños confirmaron que en esa época el dirigente conservador tenía fácil acceso a los campamentos de la guerrilla.

Un ex jefe de milicias de las Farc aseguró ante la Fiscalía que el atentado contra la casa de Almario, en noviembre de 2001, fue una retaliación porque las Farc comprobaron que el entonces congresista había mentido con el objeto de instigar el asesinato de los Turbay, y que el verdadero aliado de los paramilitares que llegaron al departamento era Almario.

El juicio, que será convocado en breve, será ahora el escenario para determinar si las pruebas son suficientes para declarar culpable al ex congresista conservador de los cargos que le imputan.

RAZONES DE  LA FISCALÍA

El fiscal  delegado ante la Corte Suprema que produjo el llamamiento a juicio, llegó en providencia a este tipo de conclusiones:

"Son varios los testimonios dignos de credibilidad que dan cuenta de la presencia de Luis Fernando Almario  entre personas de la guerrilla en la época de la zona de distensión, meses antes del asesinato de la familia Turbay".

"Las declaraciones de ex miembros del grupo armado ilegal de insurgencia (Farc), todas realizadas en momentos históricos distintos e inclusive en procesos diferentes, son coherentes y contestes por sí mismas para determinar la motivación del atentado en contra del procesado por los presuntos nexos de éste con los grupos paramilitares regionales.

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