Uniones apresuradas, ausencia de proyectos y no resolución de conflictos son causas comunes de divorcios

Uniones apresuradas, ausencia de proyectos y no resolución de conflictos son causas comunes de divorcios

Paulo Acero, sicólogo y director científico de la Fundación Vida por Amor a Ellos dice que antes de comprometerse, los dos deben revisar esos temas básicos.

03 de octubre 2008 , 12:00 a.m.
En ellos puede haber opiniones contrarias y que a futuro serán detonantes para una separación.

Las cifras lo dicen por sí solas: en el 2006, 3.391 parejas se divorciaron en Colombia. En el 2007, fueron 8.237. Un incremento del 143 por ciento, según la Superintendencia de Notariado y Registro. Esas estadísticas no tienen en cuenta a quienes se separaron y aún no realizan el trámite legal.

La 'culpa' podría ser de la ley que estableció la posibilidad de divorciarse en una notaria en pocos minutos y a bajos costos. Sin embargo, las causas van más allá de la facilidad legal.

Hoy la capacidad laboral y económica de las mujeres ha cambiado, además está la independencia económica y la búsqueda de un proyecto de vida personal, que ha transformado también la rutina de las familias.

De acuerdo con el experto, existen tres grandes causas para que una pareja llegue al divorcio, según la experiencia de quienes llegan en busca de ayuda a la Fundación.

1. Matrimonios rápidos: si no ha habido suficiente tiempo para conocerse. "Cuando se dice que las personas no se pueden casar enamoradas, se debe entender que no deben hacerlo bajo el calor de la pasión, porque en ese momento uno no oye, ni ve nada", dice Acero.

En los primeros meses, la persona solo reconoce las cualidades y no le da importancia a los defectos; si se casan en este tiempo, lo van a hacer con una imagen idealizada del otro y viene la frase "tú no eras así".

Dice Acero que se ha determinado, a partir de investigaciones, que el tiempo promedio para que se tome la decisión del matrimonio debe ser a partir del año de noviazgo, porque es un tiempo suficiente para observar sus reacciones y comportamientos ante fechas especiales como cumpleaños, eventos familiares, momentos dificiles y satisfactorios.

Sin embargo, un noviazgo largo no es garantía de un matrimonio exitoso, porque las circunstancias y el nivel de exigencia de los esposos, cambian.

2. No hay proyectos conjuntos: a cada uno le enorgullece que su pareja tenga planes propios de progreso. Sin embargo, pocas veces se crean proyectos conjuntos y cuando los individuales alteran la estabilidad de los dos, empiezan los problemas; por ejemplo, cuando un hijo queda 'aplazado', por planes de estudio o de trabajo.

3. Inadecuadas estrategias de resolución de conflictos: cuando existen problemas, se cree que la mejor manera es huir y no se hacen frente a las situaciones estresantes. Muchas separaciones se dan después del primer hijo, porque la pareja no se adapta al cambio. Aprender a resolver los conflictos debe hacerse antes del matrimonio.

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