Comenzó exhumación de cadáveres de desaparecidos en Bogotá supuestamente muertos en combates

Comenzó exhumación de cadáveres de desaparecidos en Bogotá supuestamente muertos en combates

Se trata de 21 cuerpos enterrados en fosas comunes, entre los que se encuentran 11 jóvenes que desaparecieron en Bogotá. Hasta ayer habían exhumado cuatro cuerpos.

26 de septiembre 2008 , 12:00 a. m.

La exhumación se adelanta en el cementerio veredal de Las Liscas, un caserío a 20 minutos de Ocaña, en la vía a Cúcuta.

En medio de la polémica que generó el caso, por el poco tiempo transcurrido entre la desaparición y la muerte de los jóvenes, llegó a Ocaña el general Orlando Quiroga, inspector del Ejército, para investigar lo ocurrido.

El general José Joaquín Cortés, comandante de la Segunda División, apoyó a sus hombres y dijo que no hay 'falsos positivos'.
Por su parte, familiares de los jóvenes muertos insisten en que no pertenecían a grupos armados.

Wilfredo Cañizares, director de la ONG Fundación Progresar, pidió que la investigación la asuma la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía. Según él, en el Catatumbo hay más de 30 quejas contra el Ejército por igual número de muertes fuera de combate.

Precisamente ayer se denunció que otro joven, Cristian Novoa Vega, de 22 años, desapareció en Bucaramanga el 25 de agosto y dos días después apareció muerto en supuestos choques con el Ejército en Norte de Santander.

El caso de Bucaramanga

Ante la Defensoría del Pueblo en Santander Nery Vega Camacho, una humilde vendedora ambulante, denunció ayer que su hijo mayor, Cristian Mauricio Novoa Vega, de 22 años, desapareció en esta ciudad el 25 de agosto pasado y dos días después apareció muerto tras supuestos combates contra el Ejército en una vereda de Hacarí (Norte de Santander).

Vega contó que su hijo, un trabajador de calzado, fue visto por última vez a las 2 p.m del 25 de agosto, en el Parque Centenario -centro de Bucaramanga-, cuando dos hombres lo abordaron en una camioneta 4 puertas y le ofrecieron trabajo en Ocaña como recolector de café.

"Un hermano mío con él en el parque y lo dejó allí antes de las 2. Cuando mi familiar regresó varias personas le contaron que mi hijo se había ido con otros dos hombres que le habían insistido mucho para que se fuera con ellos, a pesar de que Cristian les rogó que lo llevaran a la casa a sacar ropa. Ellos le dijeron que iba a ganar mucha plata y en Ocaña podía comprar ropa nueva", agregó la señora en medio del llanto.

En su relato, Bery Vega sostiene que el 27 de agosto recibió una llamada de una funeraria de Ocaña en la que un hombre le informó que su hijo había muerto en el Catatumbo en un combate que bandas emergentes habían sostenido con militares.

"El Ejército mató a mi muchacho y me lo devolvieron sin ropa y con cuatro disparos en su cuerpo. No es justo que estén haciendo esto con los más pobres", sostuvo la madre.

Ana Felicia Barajas, defensora del pueblo en Santander, dijo que el Ministerio Público pedirá explicación sobre lo sucedido y requerirá de las autoridades en Ocaña la documentación que sobre el caso se tramitó para tratar de constatar como sucedió la muerte de Cristian Novoa.

CENTRO REGIONAL ORIENTE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.