Bolivia abre diálogo entre Gobierno y opositores, esperanzada en que pueda pacificar al país

Bolivia abre diálogo entre Gobierno y opositores, esperanzada en que pueda pacificar al país

Sin ceremonias de apertura ni más preámbulos, ambas partes se sentaron en la mesa de negociaciones para buscar una salida a la crisis, que ha dejado al menos 18 muertos en las últimas semanas.

18 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

El diálogo comenzó a puerta cerrada, a las 8 de la mañana (hora local), en el Centro de Convenciones Manantial de Cochabamba, de donde los participantes se comprometieron a no salir sin alcanzar algún tipo de acuerdo.

Lo único que se supo de las negociaciones es que el presidente Evo Morales les propuso ayer en la tarde a los prefectos (gobernadores) suspender todas las medidas de presión, incluyendo los bloqueos de carreterasprovocados por los mismos seguidores oficialistas.

Según el portavoz presicencial, Iván Canelas, esto le permitirá a la rica región Santa Cruz efectuar desde este viernes una feria empresarial internacional, la más grande ventana y mesa de negocios en Bolivia, que aún se halla en la incertidumbre por los cortes de rutas.

Un segundo planteamiento por parte del mandatario fue llamar "lo más pronto posible" a elecciones de consejeros departamentales (fiscalizadores de los nueve prefectos) y de subprefectos en 112 provincias.

Sin embargo, según Canelas, ninguna de las dos sugerencias han sido aún aceptadas por el bando opositor, que tampoco ha hecho contrapropuestas.

Los interlocutores principales fueron los gobernadores de los nueve departamentos bolivianos, cinco de los cuales son opositores: Santa Cruz, Tarija, Beni, Chuquisaca y Pando; aunque el de este último no estaba (Leopoldo Fernández), pues el martes fue detenido y trasladado a La Paz, tras los violentos disturbios que se desataron en su región la semana pasada.

A Fernández la Corte de Justicia de la Paz le negó un recurso de hábeas corpus con el que solicitaba ser liberado, detenido por violar el estado de sitio decretado en su región.

También participan del diálogo los presidentes de las cámaras legislativas, líderes de cuatro partidos opositores y algunos ministros de Morales.

El vocero presidencial explicó que en esta jornada, los interlocutores definirían la metodología de las negociaciones, que se desarrollarán a varios niveles y en tres mesas de debate.

Según adelantaron fuentes oficiales, una revisará los temas institucionales y estaría a cargo del ministro de Defensa Legal de las Recuperaciones Estatales, Héctor Arce; otra se encargará de asuntos constitucionales y autonomías, bajo la dirección del ministro de Agricultura, Carlos Romero; y una más se dedicará a los temas económicos, con el titular de Hacienda, Luis Arce, al frente.

"Estamos avanzando en un marco de cordialidad, no se pueden esperar resultados (el jueves), pero el compromiso es debatir todos los problemas", dijo Canelas.

Para garantizar los resultados de la gestión, la reunión cuenta con la veeduría de representantes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de la Unión Europea (UE), de varios países amigos de la región y de las iglesias Católica, Evangélica y Metodista.

El borde del precipicio

"En Bolivia, a veces, nosotros decimos que estamos acostumbrados a los conflictos y a llegar al borde del precipicio para comenzar a dialogar. Creo que es lo que está ocurriendo", comentó Canelas.

En las primeras horas del encuentro, Morales y sus opositores hicieron una exposición de sus posturas y debatieron sobre cómo se trabajará de ahora en adelante, sin entrar a discutir los temas de fondo.

El delegado de la iglesia Católica, monseñor Edmundo Abastoflor, recomendó que el diálogo transcurría "de forma serena, pacífica y con la comprensión a las posturas ajenas".

La autoridad religiosa expresó que el cabildeo entre el presidente Morales y los prefectos inconformes debe "permitir ir hacia la pacificación del país y a la búsqueda de posiciones justas para todos".

En la misma línea, el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas -principal adversario político de Morales- dijo a la prensa: "Estamos esperanzados de conseguir ese gran pacto social" que logre pacificar el país.

"Estamos en la obligación de llegar a un gran acuerdo nacional porque el pueblo lo exige", dijo por su parte el oficialista prefecto de Oruro, Luis Aguilar, que también interviene junto a sus pares de La Paz, Cochabamba y Potosí, todos afines al Gobierno.

Se trata de la tercera vez en este año que Morales y sus opositores abren conversaciones para intentar la concertación.

Pasado el mediodía, el mandatario abandonó la reunión por unas horas para asistir a la firma de un convenio en materia de hidrocarburos en La Paz, y se reincorporó luego a las sesiones en Cochabamba.

El incidente de la jornada lo provocó la detención de un joven que logró ingresar con petardos a los jardines de la sede de las reuniones para pedir que se abra un juicio contra el prefecto de Pando y exigir que los movimientos sociales sean parte de las conversaciones.

Otras 20 personas se manifestaron también con petardos con las mismas demandas cerca de las instalaciones de la sede, aunque sin que el asunto pasara a mayores.

COCHABAMBA y LA PAZ (AFP-AP-Efe)

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