Impuesto a los licores pone en jaque a comerciantes de Maicao

Impuesto a los licores pone en jaque a comerciantes de Maicao

Un decreto de Minhacienda los obliga a pagar tributo al consumo desde el primero de octubre, pese a que 80 por ciento de las bebidas que entran al departamento se reexporta a Venezuela.

17 de septiembre 2008 , 12:00 a. m.

La comercialización legal de licores, uno de los pocos sectores que sigue con vida en Maicao tras las medidas restrictivas del Gobierno nacional para el ingreso de mercancías como textiles y manufacturas, asegura que acaba de sufrir un duro revés con el Decreto 3038, que los obliga a pagar impuesto al consumo una vez llegue al país.

La norma del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, señala que a partir del primero de octubre, los cerca de 40 importadores de licores, vinos y aperitivos del municipio fronterizo deberán pagar el impuesto cuando la mercancía sea introducida por la Zona de Régimen Aduanero Especial de Maicao, Uribia y Manaure, pese a que el 80 por ciento de las bebidas alcohólicas que ingresan al departamento de La Guajira son reexportadas hacia Venezuela.

Juan López, presidente de la Federación de Importadores de Licores y Cigarrillos de La Guajira (Fimdecol), cree que la medida es ilegal porque está por encima de la Ley 1087 del 2006, que establece que los productos extranjeros que entren a la Zona de Régimen Especial para ser destinados a terceros países estarían exentos de este tributo.

"Es ilógico pagar un impuesto al consumo, cuando éste no se genera en el departamento sino en el vecino país de Venezuela", señaló López. Añadió que con el nuevo Decreto prácticamente quedarían por fuera del mercado porque solo podrían venderles a los tres municipios de la Zona Especial, que representan el 20 por ciento de sus ganancias.

Lo más grave, dijo López, es que los licores que hoy están almacenados en las tiendas de Maicao y que pagaron el 4 por ciento del impuesto al ingreso de la mercancía, desde octubre perderían su condición de legalidad y estarían sujetos a decomisos por la DIAN.

Ese dinero es destinado al Fondo de Desarrollo de La Guajira (Fondeg) para obras sociales en el departamento.

En respuesta a la medida, los comerciantes de licores de Maicao iniciaron acciones legales para reclamar la derogación del decreto, que consideran "violatorio del debido proceso, el derecho al trabajo y a la igualdad".

Desde la semana pasada han interpuesto 33 tutelas individuales y una acción popular ante el Tribunal Contencioso, el Tribunal Superior y el Consejo Seccional de La Guajira, y anuncian para los próximos días una acción de nulidad ante el Consejo de Estado, según su apoderada Mara Ortega.

Las provisiones de licores, situadas en la calle 12 entre carreras 14 y 16, han estado desoladas. Jorge Vélez, administrador de uno de los locales, le dijo a este diario que el último cargamento de licores había entrado en julio pasado y que ante la incertidumbre había aumentado los precios.

"En estos momentos no se está vendiendo casi nada porque la mercancía está muy cara. Antes se vendían unas 50 cajas al día y ahora, por mucho, 15", contó el comerciante.

Para buscarle una salida al problema, los comerciantes tendrán una reunión mañana en la que decidirán qué acciones adoptarán.

11.000 millones de pesos al año se estima que son recaudados por el impuesto de ingreso de los licores. Ese dinero se destina a obras en La Guajira.

1.500 millones de pesos es lo que estiman los comerciantes de licores que han dejado de vender desde julio pasado.

'Otros importadores quieren quedarse con el mercado'

El ex representante a la Cámara y dirigente cívico Marcos Iguarán sostuvo que la aplicación del Decreto 3038 en La Guajira es una "clara señal" de pese a que se han legalizado y pagan impuestos, los comerciantes guajiros siguen con el estigma de contrabandistas.

"Ahora que hay crisis de la industria licorera están mirando a La Guajira como la responsable, cuando se sabe que el contrabando de licores está entrando por otros puertos del país, como Buenaventura", indicó Iguarán.

Paradójicamente, el contrabando técnico que ingresa sin control por el resto del país, según él, es uno de los males que golpea el comercio de Maicao, que no puede mantener precios competitivos.
Para Iguarán, otra explicación de la medida sería también el interés de los importadores del régimen ordinario de quedarse con el mercado de Venezuela, uno de los mayores consumidores de whisky en Latinoamérica, con México y Brasil. "Suponemos que pretenden presionar a los importadores de licores del departamento para que dejen de comercializar este producto con Venezuela, y así facilitarles la entrada a este mercado a los del régimen ordinario", dijo Iguarán.
 
PAOLA BENJUMEA BRITO
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
MAICAO (LA GUAJIRA)
 

 

 

 

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