Opinión / Redescubriendo herejías

Opinión / Redescubriendo herejías

Mirador de Ícaro

16 de septiembre 2008 , 12:00 a. m.

Coincide la conmemoración de los trenta y cinco años del derrocamiento del gobierno de Unidad Popular chileno, uno de esos momentos de desgarramiento alumbrador de nuestra reciente historia, con el lanzamiento del número 14 de la revista Aquelarre del Centro cultural de la Universidad del Tolima.

Sus promotores y directivos encabezados por Julio César Carrión, decidieron dedicarle esta entrega al pensamiento de los hijos de la gran patria ubicada entre el río Grande y La Patagonia.

El pensamiento de quienes, como Salvador Allende, han asimilado aquello que, hace cerca de dos siglos afirmara Bolívar, desde la certidumbre de su genio visionario: "En la libertad del nuevo mundo reside la esperanza del universo".

El contenido de la mencionada publicación es una afortunada selección de escritos de quienes en Nuestra América entendieron desde siempre que la misión de los hijos del 'Nuevo Mundo' es cambiar radicalmente el estado de cosas en que nos debatimos por fuerza del ethos recetado e implantado por la avanzada eurocentrista, por la ortodoxia cerril, por la catedral vistosa, pero rezumante de hedor represivo, por el dogma que cercena, que castra, que limita. ¡Sublimes herejías! Propuestas raizales engendradas desde la audacia del descreer.

Desde la rebeldía, el desasosiego, el delirio y la alucinación por el 'continente de los siete colores', sugestivamente bautizado por Germán Arciniegas. Inquietudes no aptas para quienes han venido al mundo con la única misión de adaptarse; ni para aquellos que por sentirse bastante dueños del poder político, nunca han llegado a preocuparse seriamente por los asuntos de la soberanía o por los proyectos emancipadores y no han tenido, por tanto, ninguna predisposición a admitir la necesidad de luchar por la segunda independencia.

Salvador Allende, 35 años después de su desaparición física, sigue viviendo en la memoria de la libertad de este continente, en el imaginario de la 'raza cósmica'. Desde aquel fatídico 11 de Septiembre de 1.973 hasta hoy, 'los intereses creados' de saciados e insaciables han hecho que la muerte llueva a cántaros... En Colombia, por ejemplo, todavía no escampa.

Para Allende y todos los que han ofrendado sus vidas defendiendo el Derecho, la Libertad, la Justicia, la Dignidad y el futuro del territorio que Francisco Bilbao calificara acertadamente como 'Latinoamérica', entonamos desde el alma el cálido canto del también chileno Víctor Jara: "Allí, debajo de la tierra / no estás dormido, hermano, compañero / tu corazón oye brotar la primavera / y nacerá la luz del nuevo día". Libres de pensamientos únicos y de secuencias lineales; libres de la hegemonía excluyente del vetusto eurocentrismo; libres del influjo paralizante de quienes proclamaron el final de la historia, exclamamos con Mariátegui que nuestro aporte a la historia y a la cultura universal no será 'calco ni copia': "¡Tenemos que dar la vida con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al socialismo indoamericano. He aquí una misión digna de una generación nueva!"

Por Jairo Rivera 
Ex senador 

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