De Argentina a Alaska, un viaje de cuatro años y tres hijos

De Argentina a Alaska, un viaje de cuatro años y tres hijos

Culminó la travesía por todo un continente, que una pareja de argentinos emprendió en el 2004 y de la que resultaron tres niños nacidos, en el camino y un sueño más: recorrer Asia.

10 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Un coche de 1928 y un barco son los compañeros de la nueva aventura que inició, el fin de semana con destino a Asia, una pareja de argentinos que un día decidió atrapar su sueño: viajar.

El 25 de enero de 2000 Herman Zapp y Candelaria Chovet partían de Buenos Aires con la idea de llegar hasta Alaska en seis meses a bordo de "Macondo Cambalache", un viejo Graham-Paine de 1928 que no alcanza los 60 kilómetros por hora.

Tardaron cuatro años en realizar este sueño, tiempo suficiente para ampliar la familia con tres niños que nacieron "en ruta" -Pampa, Tehue y Paloma-, y para decidirse por continuar con la vida nómada.

Ahora, ocho años después, emprenden viaje por el continente asiático, una aventura que han bautizado "Asia. Una huella" y en la que les acompañarán sus hijos y su viejo coche.

También planean comprar un barco en Estados Unidos para cruzar el Pacífico y recorrer las costas asiáticas, "porque pagar cinco billetes de barco por allí nos saldría muy caro", explicó Herman en entrevista en Buenos Aires antes de comenzar su nueva aventura.

Los Zapp se han adaptado a la vida en movimiento y aseguran que les sale más barato vivir viajando que en su propia casa.     "En el coche no hay teléfono, internet, hipotecas ni impuestos", defienden, y recuerdan que durante su primer viaje además contaron con la generosidad de los amigos que hicieron por el camino.

Pero, aunque sean pocos, los gastos hay que asumirlos, y más con tres niños y un cuarto en camino que nacerá "donde nos haya llevado nuestra aventura cuando llegue el momento", comentaron.

La mayoría de los costes del viaje son sufragados por las ventas -35.000 ejemplares hasta ahora- del libro que escribieron sobre su recorrido Buenos Aires-Alaska, titulado "Atrapa tu sueño". En él relatan que el primer día de viaje ya tuvieron que pasar por un taller mecánico, se quedaron sin dinero en Ecuador y aún así decidieron continuar. Y en medio del recorrido, el nacimiento de su primogénito en California (Estados Unidos).

Cuenta también cómo sobrevivieron vendiendo pinturas realizadas por Candelaria y enmarcadas por Herman, construyeron una balsa de troncos para navegar por el Amazonas con su inseparable coche y recibieron ayuda de gentes de todos los lugares para continuar con su sueño.

Ahora, para conquistar Asia con la familia ampliada, los Zapp han hecho pequeñas modificaciones a "Macondo Cambalache" para vivir cómodos los tres años de aventura que les esperan.

El coche ha sido alargado 40 centímetros para tener un pequeño mueble de cocina y un baño químico y le han adaptado, además, un techo rígido donde duermen y juegan los niños y un viejo baúl en la parte trasera para guardar ropa.

Con este "nuevo modelo" y el barco -probablemente un viejo pesquero abandonado- que comprarán en Estados Unidos en los próximos días piensan recorrer Sri Lanka, India, Nepal, Bután, Laos, China, Vietnam, Camboya, Malasia, Indonesia, Tailandia, Filipinas y Japón.

"Seguimos teniendo muchas dudas, en este nuevo continente además no conocemos los idiomas ni la idiosincrasia", dijo Candelaria.

Sus hijos son aún pequeños y disfrutan de los viajes, asegura, y antes de llegar a un destino sólo preguntan a en qué idioma hablarán y si habrá niños que jueguen a la pelota. Pampa, el mayor, con 6 años, estudia gracias a un programa de internet y a la ayuda de sus padres, que pretenden que se incorpore a la escuela cuando vuelvan del viaje.

Para entonces, estos tres niños trotamundos y el cuarto que llegará el año próximo habrán visto más países y habrán vivido más experiencias que la mayoría de los adultos que conocerán, cumpliendo así el sueño de sus padres, que acabará dentro de muchos años, después de haber recorrido África y Europa.

"Europa será el postre porque es un continente más cómodo, para recorrer cuando estemos más viejitos", explica esta pareja dispuesta a perseguir su sueño por todo el mundo.

UTAH (ESTADOS UNIDOS)

EFE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.