Televisión cultural no tiene por qué ser sinónimo de aburrimiento

Televisión cultural no tiene por qué ser sinónimo de aburrimiento

Seis nuevos programas de 'Señal Colombia' lo demuestran.

10 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

La cantante Andrea Echeverri, quien años atrás aparecía en los escenarios de rock con pelo corto y de colores, aros en la nariz y chaleco de terciopelo, es la narradora de los dos primeros capítulos de El lado B de la historia, uno de los nuevos programas de Señal Colombia. Andrea dejó a un lado el atuendo rebelde que la caracterizó en los comienzos de su carrera y ahora, con el pelo liso y largo, se encuentra con el grupo de charanga Campo Sonoro, cuyos integrantes, al ritmo de guitarra y guacharaca, invitan al televidente a descubrir a los descendientes de los indígenas muiscas.

Tras una breve introducción en la que Andrea presenta el capítulo que gira en torno al bastón de mando del cacique Turmequé, un grupo de niños boyacenses da su opinión sobre el mestizaje, el tejo y la tradición. Una joven rubia de ojos claros asegura que ella es tan muisca como cualquier habitante de la región, y dos niñas la respaldan al decir que ser indígena no tiene que ver con la apariencia sino con la actitud ante la Madre Tierra.

El lado B de la historia hace parte de la parrilla que estrenó Señal Colombia el 25 de agosto, justo después del final de la transmisión de los Juegos Olímpicos de Beijing. Junto con Latitud 4° 13' sur, 5 en 1, Memoria crónica, Clips de creación joven y Clips de interés social, el nuevo programa hace parte de una búsqueda de contenidos y formatos alternativos a la televisión comercial. Los seis fueron realizados por convocatorias de Radio Televisión  Nacional de Colombia (RTVC), su investigación tomó un año, van dirigidos en especial a la población joven y pretenden satisfacer tres características que no siempre se conjugan con acierto: ser educativos, frescos y novedosos.

Cero indiferencia

Latitud 4°13' sur es un reality en el que jóvenes de 13 a 16 años se reúnen para llevar a cabo una utopía que ayude a su comunidad. El espectador, acostumbrado a ver realities donde el mensaje es eliminar a los demás, aquí se topa con unos participantes que trabajan en equipo para lograr un beneficio colectivo como un café Internet gratuito o una cancha de fútbol para el barrio. Siguiendo una línea similar, 5 en 1 muestra experiencias escolares significativas para la comunidad académica a través de las voces de cinco protagonistas que son, por lo general, alumnos y profesores.

En Memoria crónica, Juan Sebastián busca sus raíces al seguir los pasos de su abuelo. Precisamente, en uno de los comerciales de la nueva parrilla de Señal Colombia aparece el músico chocoano Alfonso Córdoba, 'el Brujo', cantando: "Me contaba mi abuelito / que su abuelo le contó / que su abuelo le contaba / que su abuelo le contó". Y finalmente, los Clips de creación joven y Clips de interés social proponen dar a jóvenes entre 16 y 18 años una cámara de video para que presenten por televisión sus miradas acerca de la vida.

El estandarte

Sin embargo, el programa bandera de la nueva programación -o al menos el que ha tenido mayor publicidad- es El lado B de la historia, un proyecto surgido en 2003 tras la conformación de una sociedad entre RTVC, la Asociación de Amigos del Museo Nacional y la productora Cuatro Direcciones Audiovisual.

El propósito fue rescatar, a través de los objetos de las exposiciones del Museo, relatos poco conocidos del pasado que tuvieran eco en el presente. En cada uno de los 12 capítulos, es presentado un objeto -el bastón del cacique Turmequé, los cilicios de la madre Josefa del Castillo, la máscara funeraria del poeta momposino Candelario Obeso-, luego un grupo de niños de distintas partes del país hacen comentarios sobre lo que piensan de este, y finalmente un narrador conecta su significado histórico con las problemáticas del presente.

En el capítulo tres -que trata sobre las comunidades afrocolombianas-, 'Goyo' y 'Tostao', del grupo del Pacífico Chocquibtown, revisan el pasado de sus ancestros y muestran las tradiciones negras que se mantienen en la actualidad. El televidente se encuentra con datos insólitos. ¿Sabía usted que durante la esclavitud los negros usaban trenzas en sus cabezas como un mapa para señalar las rutas de escape hacia los palenques? Pues así era: los pedazos vacíos de pelo indicaban los ríos y quebradas, mientras que la forma de las trenzas señalaban los caminos. ¿O sabía que en los viajes por el río Magdalena los bogas interpretaban cantos al ritmo del movimiento de sus remos?

Según Cristina Lleras, curadora del Museo Nacional, uno de los mayores retos fue traducir  el lenguaje académico al televisivo. "Teníamos que hacer programas entretenidos sin comprometer los contenidos -dice Lleras-; es decir, no tener que inventar una amante de algún virrey para que la gente viera el programa".

Más que ver el pasado de una manera estática, la propuesta de la nueva parrilla es que los jóvenes se acerquen y lo intervengan. Aunque los programas cuidan el rigor histórico, los protagonistas no son expertos, sino gente común y corriente que tiene algo que contar. "La realización de programas públicos mantiene una tensión constante entre lo audiovisual, la cultura y la academia, pero es esa tensión la que nos permite obtener los resultados", dice Diana Díaz, productora delegada de Señal Colombia, quien admite que, a pesar de todo, no descarta meterse en la pelea por el raiting.

En ese aspecto, sin embargo, las cifras de audiencia no han sido alentadoras. Según Ibope, antes de los Olímpicos, 45.000 televidentes eran fieles a la cadena; durante los Juegos vino una disparada a 138.000, y actualmente son 26.000 en promedio. "Esto indica que, de no ser por ofertas tan especiales como los Olímpicos, la televisión pública no ha tomado fuerza -expresa la analista de televisión Camila González-. Aunque algunas ofertas de Señal Colombia son evidentemente atractivas y de buena factura, las cifras evidencian que para el imaginario del colombiano promedio, la televisión pública no se posiciona aún como una opción prioritaria. Sin embargo, la medición comercial no debe ser el único termómetro del impacto de este tipo de ofertas".

El experto en ciencias de la comunicación Jesús Martín Barbero ya lo había advertido: mientras la finalidad de la televisión comercial es cubrir todos los gustos del televidente, la cultural debe mirar a sus espectadores y enseñar contenidos. Hacia allá apunta Señal Colombia: hacia una televisión con contenidos didácticos y culturales sin que eso signifique, como ocurría en el pasado, un largo bostezo.

HORARIOS

EL LADO B DE LA HISTORIA:  lunes, 8:30 p.m.
LATITUD 4º13' SUR:  lunes a viernes, 1 p.m. y 8 p.m.
5 EN 1: martes, 5 p.m.
MEMORIA CRÓNICA:  viernes,  8:30 p.m.
CLIPS DE CREACIÓN JOVEN: todos los días,  de 12 a 2 p.m.
CLIPS DE INTERÉS SOCIAL: todos los días, de 5 a 7 p.m.

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