Opinión / Piedad y los 'venecos'

Opinión / Piedad y los 'venecos'

Mirador de Ícaro

09 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Piedad Córdoba no vino al Tolima como enviada del presidente Hugo Chávez; ni vino a participar en un plan 'orquestado para fijar bases venezolanas', como irresponsablemente lo han señalado algunos políticos retrógrados.

Su presencia en Ibagué no tuvo relación alguna con la visita que por esos días realizaban a la ciudad los ciudadanos venezolanos Mario Luis Arias, ex diputado del vecino país y Nadiuska Josefina Carrera, Delegada para la alimentación del Ministerio del poder popular de los venezolanos. Piedad vino a participar en el pre- congreso de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) en las instalaciones de la Universidad del Tolima, disertó ante aproximadamente mil estudiantes.

No pude asistir al evento, pues me encontraba fuera de la ciudad; pero, de alguna manera, puse mi grano de arena en la cumplida realización de la agenda establecida, lo cual me llena de satisfacción.

Al regresar y conocer bien las noticias, me he enterado del 'oso' descomunal que algunas autoridades nacionales realizaron, ordenando la deportación de los 'venecos', dizque porque estaban 'infringiendo las normas migratorias del país y atentando contra la seguridad nacional'. Los visitantes habían sido invitados por el diputado Carlos Reyes, con el propósito de explorar posibilidades de intercambio comercial entre nuestro departamento y el vecino país.

Venezuela posee ingentes recursos, producto de su 'bonanza petrolera', pero carece de algunos insumos y materias primas que el Tolima está en capacidad de suministrar: alimentos, textiles y cueros. Es el segundo socio comercial de Colombia.

Las exportaciones nacionales hacia su territorio son gigantescas. En una región que registra los más altos índices de desempleo, sólo los 'topos' pueden oponerse a transacciones como las que los vecinos podrían propiciar.

El peregrino argumento que un parlamentario, un diputado y varios concejales han esgrimido para aupar el despropósito del DAS es que 'la cooperación es una fachada para penetrar las ideas bolivarianas en nuestro territorio'. ¿Ignoran, acaso, que al influjo de las ideas bolivarianas, nuestros mayores nos legaron, de alguna manera, la libertad? ¡Perverso oscurantismo! ¡Inicua satanización! Las fronteras artificiales de nuestra gran patria continental fueron establecidas para facilitar un mejor reparto del botín conquistado.

Por eso, cuando algunos neogranadinos tan obtusos y provincianos como estos 'patrioteros' de ahora se oponían a que Bolívar dirigiera la empresa de la emancipación, don Camilo Torres, un criollo brillante y sensato le dijo al libertador: "¡General: nuestra libertad no morirá, mientras exista vuestra espada!". No soy chavista y discrepo de no pocas de las actuaciones e ideas del presidente venezolano. Creo, además, que el socialismo del siglo XXI habrá de ser diferente, en muchos aspectos, al que él pregona.

Pero no rehuyo ni temo las opciones. Casi siempre, el miedo nace de la ignorancia, que, como expresó el mismo Bolívar, 'es el instrumento ciego de nuestra propia destrucción'.

Por Jairo Rivera 
Ex senador

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