Una pelea absurda

Una pelea absurda

03 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.
En el lamentable campeonato de boxeo que parecen protagonizar algunos de los dirigentes más importantes del país, donde el Presidente de la República le tira un jab al Fiscal General, el Presidente de la Corte Suprema le lanza un gancho al primer mandatario, un congresista golpea el abdomen de un magistrado, y así sucesivamente, la más reciente confrontación, protagonizada por Álvaro Uribe y el ex presidente y jefe del liberalismo, César Gaviria, ha alcanzado, tanto por el tono como por el contenido, niveles más que lamentables. Que el Jefe del Estado y uno de sus predecesores más destacados se acusen mutuamente de haber hecho pactos con algunos de los más sanguinarios criminales de la historia del país, los llamados 'Pepes', resulta desconcertante.

En efecto, las declaraciones del Presidente la semana pasada sobre un supuesto pacto de César Gaviria con esa agrupación, conformada por los mafiosos que en 1993 se enemistaron con el entonces líder del trístemente recordado Cartel de Medellín y se unieron para acabarlo, creó una profunda inquietud en la opinión. También lo hizo la respuesta de Gaviria, con frases tan fuertes como que en la Casa de Nariño "lloran la muerte de Pablo Escobar", pues estas envían a los colombianos y al mundo la peor señal sobre el país, sus instituciones y sus líderes. En medio del cruce de acusaciones de tan grave tenor, el público no consigue poner las cosas en perspectiva y mirarlas en la dimensión que tenían hace década y media, cuando todos estos hechos ocurrieron.

En efecto, la administración Gaviria dictó un decreto, el 264, por medio del cual fijó las normas generales para la organización de la recién nacida Fiscalía General de la Nación, creada por la Constitución de 1991. Entre las facultades que ese decreto le daba a la Fiscalía incluía la de dictar "amparos judiciales", una especie de indulto o de inmunidad para aquellos delincuentes que prestaran una efectiva colaboración con la Justicia. Dicha facultad estaba enmarcada en la política de sometimiento que el entonces mandatario promovió desde 1990 y que los constituyentes respaldaron, en la convicción de que la única forma de enfrentar la amenaza narcoterrorista eran obteniendo la colaboración de capos menores para capturar o eliminar a los grandes jefes de los carteles.

Gaviria ha dicho que muy posiblemente la Fiscalía se excedió en el uso de esas facultades, en especial por una decisión del ente acusador dictada en 1993. La medida fue adoptada por el entonces vicefiscal, Francisco José Sintura, quien estaba a cargo de la Fiscalía por ausencia del titular, Gustavo de Greiff. Se trata de una resolución de "amparo judicial" de julio de ese año, por medio de la cual fueron prácticamente indultados de sus delitos de narcotráfico, 12 capos del cartel de Medellín que se habían enfrentado con Escobar y habían colaborado con las autoridades en su búsqueda. Es posible que esos oscuros personajes merecieran algún beneficio judicial por haber ayudado a desmontar el aparato criminal que dirigía uno de los peores criminales de todos los tiempos. Pero también lo es que la inmunidad total tal vez fue excesiva.

Como puede verse, el debate no tendría que girar sobre Uribe ni sobre Gaviria, sino sobre el uso que de esas delicadas facultades hizo entonces la Fiscalía y, en especial, el vicefiscal Sintura. Pero como lo que menos parece importar hoy en día son esos detalles y, en cambio, lo que más parece pesar es la pelea política, todo esto queda de lado. Mientras tanto, ante los ojos del mundo, un Presidente y un ex presidente de la República se acusan de haberse aliado con mafiosos, con lo que, tanto en lo que se refiere al ambiente local como a la imagen internacional de Colombia, sus instituciones y sus líderes, le hacen un flaquísimo favor al país. Ese es un craso error en momentos en que la confianza ha sido designada como el elemento clave para recuperar el ritmo de la economía, todo dentro del propósito de mostrarle a los inversionistas que el país es serio y las instituciones funcionan, algo que no está ocurriendo en el momento.

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