Opinión/Solidaridad por el Tolima/Adriana Magali Matiz

Opinión/Solidaridad por el Tolima/Adriana Magali Matiz

Otro matiz

28 de julio 2008 , 12:00 a.m.
Vuelve y juega, ahora otro de nuestros senadores es llamado a rendir cuentas por sus presuntos vínculos con lo grupos paramilitares. No se imaginaron nuestros legisladores que esta ley tan criticada por la oposición, se convertiría en el palo en la rueda de la seguridad democrática y a la vez el estigma social nacional de su grupo de congresistas. Una ley que tuvo como objetivo la confrontación de un país con su realidad, terminó desnudando que en Colombia se miente no solo por necesidad, sino por deporte. Hace meses manifesté cuánto daño había hecho a la justicia reconocer valor de elemento probatorio pleno a la declaración rendida por quien aspira a algún beneficio, ya sea jurídico o de comodidad donde se encuentra recluido. No puede creerse en la voluntariedad de tal testimonio, cuando quien lo rinde, llegó a sacrificar vidas, cometer desplazamientos y toda clase de injusticias, precisamente en la consecución de beneficios para ellos. Lo que se concibió como un proceso político que buscaba la desmovilización de los grupos armados, se convirtió en una negociación de penas y beneficios a cambio de nombres, una verdadera cacería de brujas, donde lo que menos interesa es difamar o acabar el nombre de una persona, la dignidad de una familia, pues qué les puede preocupar quitar una honra a quienes han acabado centenares de vidas.
Otro suceso que llama la atención, es la forma como se captura a nuestros dirigentes, el día preferido: el viernes, la hora preferida: la de la tarde, tal vez para lograr la audición mundial que con esto lograran, o si no imaginémonos la reacción de nuestros vecinos que tratan de hermanos a los guerrilleros, cuando se enteren de que un ex presidente del Congreso, presidente del Partido del presidente Uribe , fue detenido por sus presuntos vínculos con la 'parapolítica'. Hasta qué punto podemos llegar a afirmar que se ha hecho justicia, cuando existen varias personas de bien privadas de su libertad por expresiones interesadas en beneficios de detenidos, que no estaban interesados en ningún proceso de paz. Qué daño tan grande al país y a nuestro departamento esta interminable situación de dirigentes detenidos, qué valor tan grande se ha dado a la palabra del delincuente, qué daño se hacen ellos mismos porque sus vidas no terminarán con el cumplimiento de sus penas, pero de demostrarse seguramente que todo su dicho fue mentira y se utilizo para desestabilizar a este país, las mismas podrían ser interminables no solo penitenciariamente sino socialmente también. Lo único que queda para concluir es que en concepto de la justicia, los tolimenses no tuvimos la capacidad sin consultar a los grupos paramilitares de elegir libremente a nuestros parlamentarios, y que nuestro departamento fue el preferido de las Auc para imponer candidatos a todos los cargos y corporaciones. Mi solidaridad para nuestros senadores y representantes, incluido nuestro ex senador Santofimio, mi solidaridad para sus familias, mi solidaridad con todos los alcaldes detenidos por este proceso, para todos los que están siendo investigados, ojalá la justicia brille y se demuestre que en este departamento fuimos decentes para elegir nuestros dirigentes.
*Abogada

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