La criollización del Caribe

La criollización del Caribe

La identidad caribeña, según el martiniqués anglófono Edouard Glissant, quien estuvo hace poco en Cartagena.

25 de julio 2008 , 12:00 a.m.

 La Universidad de Cartagena y la Embajada de Francia organizaron en La Heroica el coloquio 'Caribe: archipiélago de influencia'. Académicos, artistas, escritores y personalidades del Caribe hispánico, anglófono y francés, disertaron durante tres días sobre diversidad, influencia y aporte cultural del Caribe en América Latina.

El evento contó con la presencia del escritor y poeta martiniqués Edouard Glissant, una de las voces emblemáticas del Caribe y uno de los poetas vivos más importantes de la lengua francesa. El embajador de Francia, Jean Michel Marlaud, quien lo presentó, resumió su importancia: "Glissant nos ayuda a comprender el mundo; extrae de su identidad insular la noción de 'hombre-archipiélago' en oposición a la de 'hombre- continente', y deduce una lección para nuestro siglo en el que las identidades nacionales no deben definirse oponiéndose sino dialogando, gracias, como dice él, a un intercambio en el que uno cambia sin perderse ni desnaturalizarse". Glissant habló con LECTURAS:

¿Qué significa 'ser' Caribe?

El Caribe es ante todo un mar que propicia identidades diferentes y a la vez concordantes; una 'unidad-diversidad' cultural de países que la acción colonial separó mucho tiempo; identidades 'balcanizadas' que hoy se acercan sin confundirse. Un eje principal de esta realidad es la 'criollización' que se dio: mezcla de culturas con aporte
africano y resultados ines- perados donde ningún componente se desnaturaliza. 'Ser' Caribe es vivir esta 'unidad-diversidad', abrirse a la multiplicidad.


¿Cuál es el mensaje en esta visita suya a Colombia?

Cartagena ocupa un lugar importante en el imaginario del mundo y en el encuentro entre los universos que Colón puso en relación; mercado de esclavos, bodega del oro de las Indias occidentales, misterioso guardián de tradiciones del Nuevo Mundo.  En lo personal es uno de los 'nombres' que me hicieron soñar de niño, en Martinica, aislado
de todo por la guerra. Colombia es un lugar ejemplar, donde la 'eternidad estable' de los Andes encuentra el 'movimiento de errancia' venido del África.

¿Cuál es la principal influencia del Caribe en ser latinoamericano hoy?

Precisamente ese sentido de mestizaje y fusión de culturas, trátese de reggae, salsa o tango. Nos tomó tiempo reconocer la influencia de África por intermedio del Caribe. Hasta se ha intentado borrarla.

¿Qué percepción tiene de Colombia?

Colombia se ve dual: la montaña y la costa, lo que es riqueza. Es también una unidad muy densa. Abarca desde lo africano hasta lo andino, de la tradición colonial y precolonial hasta la modernidad. Aunque eso se ve en muchos países, aquí estas características son más acentuadas por la geografía, lo que da un paisaje espiritual impresionante.

¿Qué destacaría de la identidad y la literatura del Caribe?

La literatura del Caribe viene superando los 'encierros' de los idiomas para intentar lenguajes convergentes. Un lenguaje es la actitud que uno adopta frente a las palabras y al idioma que utiliza. Yo, por ejemplo, que escribo en francés, tengo la impresión de tener el mismo lenguaje de Carpentier que escribía en español cubano: una misma manera de confiar en las palabras, de no ser avaro en sus usos, de no restringirlas con racionalizaciones excesivas, de apelar a ritmos e incluso categorías de lo invisible y maravilloso.

Rehacemos los idiomas que usamos. La identidad de los caribeños no es nunca la misma (no hay monotonía del Caribe) así obedezca a las mismas estructuras de mezcla, proyección libre y superación permanente.

¿Cuáles son en este momento los desafíos del Caribe?

La necesidad de acercar los países, ayer 'balcanizados' por las potencias coloniales; crear entre ellos un sistema de comercio equitativo; acercarlos a Suramérica; proteger su  medio ambiente y no sacrificarlo al beneficio industrial; desarrollar enciclopedias históricas y comparadas sobre toda la obra cultural y artística que ilustró nuestros países y los de las Américas.

¿Podría compartirnos algún poema?

Más que un poema, son unas palabras sobre el poeta martiniqués Aimé Césaire, quien acaba de morir y quien fue -con el senegalés Léopold Sédar Senghor y el guyanés Léon Gontran Damas- el fundador de la teoría o de la poética de la negritud: "Cuando muere un gran poeta, sus imágenes más bellas, sus obras más notables, así como sus palabras más habituales, son inmediatamente guardadas en pliegues misteriosos de tiempo, donde podemos reencontrarlas. El tiempo de la poesía es aquel de la audacia que siempre redescubre".

¿Un mensaje que quiera dejar?

"Podemos cambiar, cambiando con el otro, sin perdernos y, por lo tanto, sin desnaturalizarnos".

¿Qué verso le inspira Colombia...?

Pues, improvisando un poco, podría ser algo así como:
COLOMBIA (original en francés) Simplemente lo Alto se engalana /
de lo que el rayo apisonó. /
Entonces los ríos se desvían /
de sus hierbas, nos hacen elogio. /
El viento es la llanura, y el mar.../
el mar es la profundidad, la negra. Unamos lejanos y profundos /
para leer mejor en toda gema.

Por Sophia Rodríguez Pouget

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