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Examen de ADN no puede ser considerada como la 'prueba reina' en casos de paternidad

Examen de ADN no puede ser considerada como la 'prueba reina' en casos de paternidad

Caso de menor que reclamaba el parentesco con su padre ya fallecido permitió a la Sala Civil advertir a los jueces que el dictámen debe mirarse como de alta posibilidad, pero no absoluto.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
08 de julio 2008 , 12:00 a. m.

Así lo advirtió a los jueces la Corte Suprema de Justicia en una sentencia de casación en la que reiteró que el dictamen científico debe ser analizado en conjunto con otras evidencias para demostrar o desvirtuar el parentesco de una persona.

Aplicando esta tesis, la Sala Civil del alto tribunal demostró que un hombre sí era el padre de un hijo de cinco años que reclamaba ese parentesco.

Además, permitió que el niño lo heredara después de morir en un accidente de tránsito y desvirtuó los argumentos de la abuela del menor, quien se negó a reconocerlo e intentó excluirlo en un juicio de sucesión.

Para los magistrados, aunque la prueba científica tenga un grado de certeza casi absoluto, y la ley colombiana le otorgue especial importancia, el juez debe determinar no solo su calidad, la precisión de los resultados que arroje y la competencia de los peritos que la practiquen.

También debe respaldar el dictamen con testimonios, documentos y otros conceptos científicos que le permitan decidir con la mayor cantidad de elementos de juicio posible.

"Tampoco, en este supuesto, el juzgador está obligado a proferir con esta sola prueba la sentencia como si fuera un autómata (...), como el componente de una mera ecuación matemática (...)", dijo la Corte en apartes de la providencia y citando jurisprudencia propia.

La Corte entró a examinar si, tal como lo afirmaba la madre del niño, un hombre ya fallecido era el padre de su hijo teniendo en cuenta todas las pruebas que presentó para respaldar su relato.

Ambos, dijo en la demanda, fijaron la fecha de la boda para el 30 de noviembre de 2002 pero la ceremonia no se pudo realizar debido a que ocho días antes el hombre falleció. Y aunque llevaban tres años viviendo juntos, la abuela del menor desconoció esa unión y se negó a reconocer el niño como su nieto.

El caso fue resuelto inicialmente por el Juzgado Cuarto de Familia de Bucaramanga apoyando su decisión en una prueba genética presentada por la madre del menor. Pero la abuela del niño apeló la decisión argumentando que la prueba de ADN se había tomado sin tener en cuenta los estándares básicos requeridos.

La Corte cambió esa decisión. Y aunque ordenó al Instituto de Medicina Legal repetir el examen genético, que arrojó un resultado mucho más exacto de la posible paternidad, los magistrados consideraron que el resultado del dictamen científico no era la única prueba para corroborar la paternidad en el caso.

También valoraron lo dicho por doce testigos, quienes dijeron haber conocido a la pareja durante varios años y supieron del anuncio que hizo la pareja del hijo que esperaban. La madre del niño presentó una copia del contrato de arrendamiento del apartamento en que residieron, las tarjetas de participación de su boda para repartir entre sus amigos, los recibos del curso prematrimonial al que se inscribieron y la escritura de unas capitulaciones prematrimoniales que pactaron.

Aunque se constituye, como adelanto científico, en un importante apoyo para un veredicto, su resultado no es completo ni absoluto ni alcanza la total certeza de una paternidad sino tan solo un "porcentaje" que debe ser sometido a contradicción y valoración por el juez.

Nada impide, enfatizaron en el fallo, recurrir a otros medios de prueba, pues la información contenida en un dictamen del ADN "no arroja certeza absoluta, sino tan solo una altísima probabilidad de paternidad o maternidad".

'Ningún testimonio está al nivel del ADN'

El médico genetista Emilio Yunis aseguró que el llamado hecho por los magistrados de la Sala Civil en el fallo podría contradecir a la ciencia y a la Ley.

Según el científico, los estudios genéticos y la Ley 121 de 2001 han ratificado las pruebas de ADN como un método idóneo y válido para establecer la paternidad. "Si da una probabilidad por encima del 99,99 por ciento es una prueba absoluta", dijo Yunis.

"Me parece peligroso la forma como hablan los magistrados. Es cierto que los jueces deben valorar todas las pruebas pero ningún testimonio o documento puede estar al mismo nivel que el del ADN", agregó el científico.

Según la Ley 121 de 2001, en todos los procesos de investigación de paternidad se deben practicar exámenes que científicamente determinen índice de probabilidad superior al 99.9 por ciento mediante la técnica del ADN y sólo en aquellos casos en que es absolutamente imposible disponer de la información genética se recurrirá a las pruebas testimoniales, documentales y demás medios probatorios para emitir el fallo correspondiente.

REDACCIÓN JUSTICIA

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