Secciones
Síguenos en:
El 'show' del candidato republicano McCain

El 'show' del candidato republicano McCain

Desde Cartagena, marcó diferencias con Obama sobre la relación con América Latina, el TLC y la guerra antiterrorista.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
02 de julio 2008 , 12:00 a. m.

EL MARTES 1 DE JULIO a las 5:30 p.m., el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, John McCain, aterrizó en Cartagena en un lujoso Boing 737-400, recientemente adquirido por su campaña. Previamente a su llegada, incluso en una ciudad acostumbrada a visitas de todo tipo de personajes, cumbres y reuniones, quedó claro que se trataba de un capítulo inédito para la ciudad. El exceso de sigilo, paradójicamente acompañado de versiones sobre las complejidades de la organización logística, aumentaron las expectativas sobre la presencia en Colombia de uno de los protagonistas más importantes de la actualidad mundial.

La breve estancia de McCain tuvo una planificación perfecta, como si se tratara de un acto más de la campaña. Vestido con un traje oscuro, sin corbata, y en actitud presidencial, descendió de su jet cogido de la mano de su esposa Cindy, que estaba vestida de rojo. Lo acompañaron dos senadores cuidadosamente escogidos para mantener el equilibrio político: Joseph Liberman, influyente judío que dejó el Partido Demócrata -en el que llegó a ser candidato a la Vicepresidencia- y se declaró independiente, y el republicano Lindsay Graham. Por la escalerilla también descendieron reporteros de prestigiosos medios que siguen todos los actos de la campaña republicana, y que desde el mismo martes enviaron despachos a Estados Unidos. Cada paso, acto y discurso de McCain estaba diseñado para el público estadounidense. Tras una reunión con el presidente Uribe, el candidato concedió una rueda de prensa durante la cual fallaron las luces -hecho que registraron los reporteros gringos en sus informes-, y el miércoles en la mañana participó en eventos en los que destacó algunos temas con los que tratará de convencer al electorado en los próximos cinco meses para que lo conviertan en el sucesor de George W. Bush. Como veterano de guerra, se entrevistó con soldados heridos y con víctimas de minas antipersona, a quienes les expresó su comprensión  y solidaridad.

Nunca un candidato a la Presidencia de Estados Unidos había estado en Colombia. Los sofisticados asesores que manejan a los candidatos como objetos de mercadotecnia electoral, consideran que el tiempo -más que el dinero y las ideas- es el recurso más valioso para una campaña. En el caso de McCain, optaron por Cartagena y México -segunda y última etapa del breve viaje- para fortalecer algunos mensajes que estiman claves en la batalla electoral que se avecina. En Estados Unidos, los medios cubren en forma exhaustiva todos los actos proselitistas de los candidatos, y los asesores buscan aprovechar al máximo esos espacios.

Por qué Colombia

 La presencia de McCain en Cartagena fue útil en función de varios objetivos estratégicos. En primer lugar, el aspirante republicano reclama mayor conocimiento y experiencia que su rival, Barack Obama, uno de los candidatos más jóvenes en muchos años, y la experiencia es un aspecto que tiene particular relevancia en el campo internacional: McCain tiene mejores credenciales que su rival para ejercer el liderazgo de Estados Unidos en el mundo. De paso, era una forma de restarle importancia a las dudas que genera por su edad: 71 años. Si gana, sería el norteamericano más viejo que llega a la Casa Blanca.

En segundo lugar, Colombia es uno de los pocos ejemplos que el gobierno de George W. Bush puede mostrar como exitoso en materia de política exterior. Y a McCain, en su calidad de continuista, frente al desprestigiado régimen actual le conviene más asociarse con los resultados del Plan Colombia contra las Farc y contra las drogas, que con la debacle de Irak donde han muerto miles de estadounidenses sin resultados que lo ameriten. No por coincidencia, el subsecretario de Estado, Thomas Shannon, declaró desde Washington el martes en la noche: "McCain es un gran amigo de Colombia".  Además, frente al electorado de origen latino, que puede ser crucial en la elección de noviembre, los republicanos intentarán mostrar un mayor compromiso con el continente: Obama jamás ha pisado América Latina.

Por estas razones, aún desde antes de llegar a tierra colombiana, el candidato republicano, hoy senador por Arizona, habló desde el martes en la mañana sobre sus diferencias con Obama en materia de libre comercio. Cuestionó la actitud de los demócratas frente al TLC con Colombia y defendió el libre comercio como principio. Un mensaje que no es bien recibido en algunos estados industriales, donde los poderosos sindicatos sienten fobia por la apertura de la economía porque puede quitarles empleos. Pero McCain sabe que en esos terrenos tiene poco que ganar y que, por el contrario, su cercanía con América Latina puede representarle votos  en otros estados.

El hecho de que el viaje de McCain a Colombia haya tenido una connotación esencialmente proselitista, no significa que carezca de dimensión política. Los gobiernos de Álvaro Uribe y de George W. Bush mantuvieron distancia para evitar involucrarse en la disputa entre republicanos y demócratas. Uribe, al lado de McCain en la rueda de prensa, evitó preguntas e hizo énfasis en la conveniencia de una política bipartidista de Estados Unidos hacia Colombia y afirmó que si Obama desea visitar el país será bienvenido. En el campo estadounidense, los representantes diplomáticos, con el embajador William Brownfield a la cabeza, asistieron a la cena con los visitantes en la Casa de Huéspedes Ilustres, pero no aparecieron en público. No hubo fotos ni declaraciones.

Uribe debió mantener un complejo equilibrio. Por un lado, agradecer la visita de un amigo -es la tercera del senador McCain al país- y hacerle un gesto al superaliado George W. Bush. Por el otro, evitar causarle molestias al Partido Demócrata, que puede conservar el control del Congreso después de noviembre y que por el momento es favorito para ganar la Casa Blanca. Si algo enseña la experiencia, es que en Estados Unidos los discursos y las posiciones de campaña no son los mismos de los gobiernos. Y Colombia necesita una buena relación con Washington, no importa quién gane.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.